{"id":11175,"date":"2021-07-20T11:09:58","date_gmt":"2021-07-20T17:09:58","guid":{"rendered":"http:\/\/bloquepopularjuvenil.org\/?p=11175"},"modified":"2021-07-20T11:13:01","modified_gmt":"2021-07-20T17:13:01","slug":"el-latifundismo-una-excrecencia-sibarita-y-la-teoria-marxista-de-la-renta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcomunista.org\/?p=11175","title":{"rendered":"El latifundismo, una \u201cexcrecencia sibarita\u201d y la teor\u00eda marxista de la renta"},"content":{"rendered":"<p>Junto a los banqueros y capitalistas, la clase terrateniente es especialmente despreciada. Se los considera en gran medida especuladores codiciosos, propietarios que cobran una renta excesiva, que las suben a la primera oportunidad y se llevan una parte de la plusval\u00eda creada por la clase trabajadora. Est\u00e1 claro por qu\u00e9 aumenta el desprecio por ellos. Solo en Gran Breta\u00f1a, los alquileres y los gastos de la vivienda representan hasta la mitad, a veces m\u00e1s, de los ingresos disponibles de los trabajadores, lo que se ha convertido en una carga intolerable, especialmente para quienes viven en la capital. Adem\u00e1s, los cuatro millones de viviendas privadas en alquiler en Inglaterra tienen que hacer frente a la espiral del coste de los alquileres del suelo. \u00abLas casas en alquiler son un esc\u00e1ndalo absoluto\u00bb, explica Sebastian O&#8217;Kelly de Leasehold Knowledge Partnership, \u00abun medio por el cual los promotores inmobiliarios han logrado convertir las casas de la gente com\u00fan en veh\u00edculos de inversi\u00f3n a largo plazo para inversores oscuros, a menudo con sede en el extranjero\u00bb. A medida que el n\u00famero de personas sin hogar se dispara,, la cantidad de propiedades desocupadas se encuentra en un nivel r\u00e9cord, en su mayor\u00eda con fines de inversi\u00f3n. Incluso sectores de capitalistas se quejan del excesivo coste de los arrendamientos que se ven obligados a pagar por los inmuebles comerciales.<\/p>\n<section class=\"article-content\">\n<h3><span style=\"color: #800000;\"><strong>Se\u00f1ores feudales<\/strong><\/span><\/h3>\n<p>El latifundio y la propiedad de la tierra se remontan a mucho tiempo atr\u00e1s, antes del surgimiento del capitalismo. De hecho, dicha propiedad tiene su origen en el feudalismo, cuando la tierra era la base de todo el poder econ\u00f3mico y pol\u00edtico. La medida de la riqueza de una persona estaba determinada por una cosa y solo una cosa: la cantidad de tierra que pose\u00eda. La tierra era la fuente de plusval\u00eda para la clase dominante terrateniente a trav\u00e9s de la explotaci\u00f3n del trabajo de siervos, que era inseparable de la tierra. En ese momento, la renta en especie y la plusval\u00eda eran id\u00e9nticas, y era la forma en que se expresaba el plustrabajo no remunerado. Estos or\u00edgenes feudales incluso pueden percibirse en la actualidad, donde, seg\u00fan fuentes oficiales, \u00abla Corona es lal propietaria suprema de todas las tierras en Inglaterra y Gales (incluidas las Islas Sorlingas): todos los dem\u00e1s propietarios poseen un patrimonio de tierras\u00bb. Estas tierras son \u00abpropiedad\u00bb de la Corona en r\u00e9gimen de propiedad absoluta o arrendamiento, que seg\u00fan la Ley de Registro de la Propiedad de 2002, \u00abderiva de formas de tenencia medievales\u00bb.<\/p>\n<p>Los grandes terratenientes de hoy provienen de las antiguas familias aristocr\u00e1ticas del pasado; entre ellos se encuentran el d\u00e9cimo duque de Buccleuch, el duod\u00e9cimo duque de Queensbury, el duque de Northumberland, el duque de Westminster y el pr\u00edncipe de Gales. Con cuatro propiedades importantes, el duque de Buccleuch es el mayor terrateniente privado de Europa y vive en el castillo familiar de Drumlanrig en Escocia. El duque de Westminster posee una cartera de tierras por valor de 9.520 millones de libras esterlinas, y solo en Londres, su finca Grosvenor, que data de 1677, incluye los distritos acomodados de Belgravia y Mayfair. Es una de las seis \u00abgrandes propiedades\u00bb que posee grandes extensiones de la capital. Otros magnates de la propiedad incluyen a David y Simon Reuben (con un valor de \u00a314 mil millones), que \u00abganaron\u00bb casi mil millones de libras el a\u00f1o pasado, el Se\u00f1or David y el Se\u00f1or Frederick Barclay (con un valor de \u00a37,2 mil millones), Christo Wiese (con un valor de \u00a34,62 mil millones), Nathan Kirsh (con un valor de \u00a33,97 mil millones), la baronesa Howard de Walden y su familia (con un valor de \u00a33,73 mil millones), Ian y Richard Livingstone (con un valor de \u00a33,7 mil millones), el Se\u00f1or Henry Keswick y familia (con un valor de \u00a33,26 mil millones), Edward y Sol Zakay (con un valor de \u00a33,25 mil millones), Mark Pears y familia (con un valor de \u00a33,14 mil millones), Samuel Tak Lee y familia (con un valor de \u00a32,73 mil millones). La lista de multimillonarios contin\u00faa.<\/p>\n<p>Estos par\u00e1sitos terratenientes tambi\u00e9n reciben enormes subvenciones. De hecho, Greenpeace confirma que diecis\u00e9is miembros de la aristocracia brit\u00e1nica est\u00e1n incluidos en la lista de los principales 100 que actualmente reciben subvenciones de la UE, y que el a\u00f1o pasado se repartieron \u00a37,1 millones entre ellos.<\/p>\n<p>Esta clase terrateniente privilegiada surgi\u00f3 de una fusi\u00f3n de la vieja aristocracia y la burgues\u00eda reci\u00e9n enriquecida. La propiedad de la tierra tiene sus ra\u00edces en la conquista normanda, pero luego se vio reforzada por los cercamientos y la destrucci\u00f3n de las tierras comunes, y con ella la destrucci\u00f3n del campesinado. En otras palabras, el monopolio actual de la propiedad de la tierra fue originalmente producto de la conquista, la violencia y el saqueo, a trav\u00e9s de los cuales la gente com\u00fan fue despojada de sus lazos con la tierra. Los peque\u00f1os ocupantes de la tierra quedaron reducidos a jornaleros y asalariados, requisito indispensable para el desarrollo del capitalismo.<br \/>\nSeg\u00fan una rima popular de la \u00e9poca:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u201cLa ley encierra al hombre o la mujer<br \/>\nque los gansos del com\u00fan han de sustraer<br \/>\npero deja en libertad al ladr\u00f3n<br \/>\nque roba las tierras comunes del ganso, sin perd\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p>La propiedad de la tierra jug\u00f3 un papel muy importante en el surgimiento del capitalismo. Aunque de origen feudal, fue transformada por la acci\u00f3n del capital, donde la renta en especie se transform\u00f3 en renta monetaria, g\u00e9nesis de la renta del suelo capitalista.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abLa transformaci\u00f3n de la renta en productos en renta en dinero, que se opera primero de un modo espor\u00e1dico y luego en un plano m\u00e1s o menos nacional presupone un desarrollo ya bastante considerable del comercio, de la industria urbana y de la producci\u00f3n de mercanc\u00edas en general y, por tanto, de la circulaci\u00f3n monetaria\u00bb. (El Capital, Tomo III Cap. XLVII, 4. La renta en dinero, p.738 Ed. Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, M\u00e9xico 1990, Traductor Wenceslao Roces)<\/p>\n<p>Esto es parte del proceso general que Marx describe como \u00abacumulaci\u00f3n primitiva\u00bb, que destruy\u00f3 las viejas relaciones, creando un proletariado sin propiedad por un lado y, una concentraci\u00f3n de grandes latifundios por el otro. Estas tierras fueron arrendadas a agricultores arrendatarios y proporcionaron la base para la agricultura capitalista y la revoluci\u00f3n agraria del siglo XVIII, que a su vez proporcion\u00f3 el alimento para la creciente poblaci\u00f3n urbana. Con el desarrollo de la industria y el crecimiento de la sociedad urbana, la agricultura capitalista tuvo que producir un mayor rendimiento con una mano de obra agr\u00edcola cada vez menor. Logr\u00f3 hacer esto mediante la introducci\u00f3n de nuevas t\u00e9cnicas para aumentar la productividad del trabajo, produciendo m\u00e1s con cada vez menos \u201cmanos\u201d. Sin este creciente excedente agr\u00edcola, no podr\u00eda haber divisi\u00f3n del trabajo, crecimiento de la industria o riqueza social. Sin \u00e9l, no podr\u00eda haberse producido la Revoluci\u00f3n Industrial.<\/p>\n<p>Como explica Marx, [&#8230;] en ninguna parte del mundo, desde Enrique VII, la producci\u00f3n capitalista trat\u00f3 en forma tan implacable las relaciones tradicionales de la agricultura, ni adapt\u00f3 y subordin\u00f3 las condiciones a sus propias necesidades.\u00bb Teor\u00eda sobre la plusval\u00eda, Tomo II, Cap. XII, p\u00e1g. 204 Ed. Cartago, Buenos Aires, 1975. Traductor Floreal Mazia<\/p>\n<p>Pero esto tuvo un precio. Como se\u00f1al\u00f3 Marx, \u00abSi el dinero,&#8230;, \u00abnace con manchas naturales de sangre en un carrillo\u00bb, el capital viene al mundo chorreando sangre y lodo por todos los poros, desde los pies a la cabeza\u00bb. El Capital Tomo I, Cap. XXIV, p\u00e1g. 646<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800000;\"><strong>Tierra = dinero<\/strong><\/span><\/h3>\n<p>Hoy en d\u00eda, la propiedad de la tierra se mantiene como un secreto muy bien guardado, donde los Registros de la Propiedad se crearon y dise\u00f1aron para ocultar la propiedad, no para revelarla. \u201cLo que s\u00ed sabemos, sin embargo, es que la aristocracia y la Familia Real siguen desempe\u00f1ando un papel importante en la propiedad de nuestro pa\u00eds. M\u00e1s de un tercio de la tierra sigue estando en manos de los arist\u00f3cratas y de la nobleza terrateniente tradicional\u201d, explica una reciente publicaci\u00f3n de la revista Country Life. Revela que unas 36.000 personas, el 0,6% de la poblaci\u00f3n, poseen m\u00e1s de la mitad de las tierras rurales de Inglaterra y Gales. En Escocia, la propiedad de la tierra es a\u00fan m\u00e1s extrema. De hecho, Escocia tiene la propiedad de la tierra m\u00e1s desigual de Europa occidental, con s\u00f3lo 432 poderosos terratenientes que poseen el 50% de la tierra, reservada principalmente para actividades mundanas como la caza del urogallo y del ciervo.<\/p>\n<p>El latifundismo es un gran negocio, como muestran las cifras anteriores. La clase terrateniente es parte de la clase dominante, que vive de la riqueza de la tierra a expensas del trabajo de otros. La propiedad de la tierra capitalista es una fuente de riqueza masiva, sobre todo a trav\u00e9s de su monopolio, sus valores inflados y sus medios de especulaci\u00f3n. Por ejemplo, Emperor Group intercambi\u00f3 contratos para adquirir una propiedad en Wardour Street, Londres, por \u00a3260 millones, lo que refleja un valor de capital de \u00a32.896 por pie cuadrado. Estos ejemplos de precios astron\u00f3micos de las propiedades podr\u00edan repetirse muchas veces.<\/p>\n<p>Hist\u00f3ricamente, antes del surgimiento del capitalismo, los ingresos provenientes de la propiedad de la tierra se consideraban ingresos respetables, mientras que el capital con intereses estaba asociado con la usura y era muy mal visto, especialmente por la Iglesia. Sin embargo, con el surgimiento del modo de producci\u00f3n capitalista y la lucha entre la aristocracia y la burgues\u00eda en ascenso, la renta se consideraba un ingreso no ganado que correspond\u00eda a una clase par\u00e1sita y ociosa de terratenientes. El grito de guerra de la burgues\u00eda ascendente contra la vieja aristocracia fue retomado por David Ricardo y Adam Smith, los l\u00edderes de los economistas cl\u00e1sicos, en su teor\u00eda de la renta. Exig\u00edan la abolici\u00f3n de las Leyes del Ma\u00edz (introducidas en 1815), que socavar\u00eda a los terratenientes, mejorar\u00eda el libre comercio y beneficiar\u00eda a los industriales. La derogaci\u00f3n de las Leyes del Ma\u00ecz significar\u00eda un abaratamiento de los alimentos, lo que les permitir\u00eda reducir los salarios y as\u00ed competir de manera m\u00e1s eficaz en el mercado mundial. \u201cEl inter\u00e9s del arrendador siempre se opone al del consumidor y del fabricante\u201d, afirmaba su defensor Ricardo. Los economistas burgueses predicaban los principios del laissez faire, seg\u00fan los cuales cada uno deber\u00eda ser libre de seguir su propio inter\u00e9s. Sin embargo, los terratenientes libraron una batalla defensiva para proteger sus fuentes de ingresos. En ese momento, dominaban tanto la C\u00e1mara de los Comunes como los Lores. En esta amarga lucha entre estos dos sectores de la clase dominante, el Parlamento dominado por los terratenientes, en venganza, contraatac\u00f3 vincul\u00e1ndose a las reivindicaciones de las clases trabajadoras para reducir las horas de trabajo y mejorar las condiciones de vida y aprobar las Leyes de F\u00e1brica que impon\u00edan restricciones a las horas de trabajo. Esto golpe\u00f3 a los industriales donde m\u00e1s les dol\u00eda, en sus bolsillos. Los industriales libraron una guerra de guerrillas sistem\u00e1tica contra estas leyes, que finalmente se vieron obligados a aceptar de mala gana. Al final, sin embargo, la burgues\u00eda industrial m\u00e1s rica se impuso. Las Leyes del Ma\u00edz fueron derogadas por el gobierno conservador de Peel con el apoyo de los whig (liberales). Esto dividi\u00f3 al Partido Conservador, que fue recreado bajo Benjam\u00edn Disraeli y se transform\u00f3 en un partido de terratenientes en un partido principalmente del capital financiero.<\/p>\n<p>Con la fusi\u00f3n de los intereses terratenientes, comerciales e industriales, a trav\u00e9s de matrimonios y negocios, las relaciones capitalistas comenzaron a dominar la agricultura. Como resultado, la renta era cobrada con tanta frecuencia por el capitalista o financiero rico como por un miembro de la aristocracia o sus agentes. Ahora la renta como un ingreso no derivado del trabajo se volvi\u00f3 \u00abrespetable\u00bb. Tanto el terrateniente como el capitalista, cuyos intereses ahora se fusionaban, se enfrentaban a un enemigo com\u00fan en la creciente oposici\u00f3n de la clase trabajadora, que se ve\u00eda exprimida en ambos extremos, por los bajos salarios y las altas rentas.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800000;\"><strong>\u00bfQu\u00e9 es la renta?<\/strong><\/span><\/h3>\n<p>Marx, en su an\u00e1lisis del modo de producci\u00f3n capitalista, se vio obligado a volver sobre los errores de los economistas cl\u00e1sicos, incluida su confusa exposici\u00f3n de la renta y su incapacidad para reconocer la forma de la renta absoluta. Marx dedic\u00f3 mucho tiempo a analizar el tema, principalmente porque era muy importante para los economistas burgueses de la \u00e9poca. As\u00ed, dedic\u00f3 200 p\u00e1ginas al tema en el tercer volumen de El Capital y una secci\u00f3n considerable del volumen dos de las Teor\u00edas sobre la plusval\u00eda. En estas obras, proporciona cientos de ejemplos para ilustrar sus numerosos puntos y desafiar a sus oponentes. Su contribuci\u00f3n revela un enfoque minucioso del tema.<\/p>\n<p>Sin embargo, Marx, lo consider\u00f3 como una cuesti\u00f3n secundaria, es decir, c\u00f3mo la plusval\u00eda producida por la clase trabajadora era extra\u00edda y distribuida entre las diferentes alas de la clase dominante, en lugar de la cuesti\u00f3n clave de c\u00f3mo se origin\u00f3 la plusval\u00eda en primer lugar. \u201cLas circunstancias en que el capitalista debe compartir a su vez una porci\u00f3n del sobretrabajo o plusval\u00eda de la cual se ha apropiado, con una tercera persona que no trabaja, son apenas de importancia secundaria\u201d, explic\u00f3 Marx. \u201cY tambi\u00e9n un hecho de la producci\u00f3n que, despu\u00e9s de deducir la parte del valor igual al capital constante, toda la plusval\u00eda pasa en forma directa de manos del trabajador a los del capitalista, con excepci\u00f3n de la fracci\u00f3n del valor del producto que se paga como salario. El capitalista se enfrenta al trabajador como due\u00f1o directo de toda la plusval\u00eda, sea cual fuere la manera en que despu\u00e9s la comparta con el capitalista prestamista, el terrateniente, etc\u00bb. (Teor\u00edas sobre la plusval\u00eda, vol. 2, p.129, \u00e9nfasis en el original).<\/p>\n<p>Marx tambi\u00e9n lo se\u00f1ala en otra parte de El Capital: \u201cEl an\u00e1lisis de la propiedad de la tierra en sus diversas formas hist\u00f3ricas queda fuera del alcance de la presente obra. S\u00f3lo nos ocupamos de ella en la medida en que una parte de la plusval\u00eda producida por el capital va a parar a manos del terrateniente\u00bb. (Capital, vol. 3, p. 751) A\u00f1ade: \u00abSin esto, nuestro an\u00e1lisis del capital ser\u00eda incompleto\u00bb. (ib\u00edd., p. 752)<\/p>\n<p>Entonces, para completar su an\u00e1lisis de la producci\u00f3n capitalista, Marx aborda su teor\u00eda de la renta. Para empezar, Marx tuvo que explicar el concepto de renta del suelo y su procedencia. Mientras que en la industria, todos los factores de producci\u00f3n -m\u00e1quinas, materias primas, fuerza de trabajo- pueden ser producidos y reproducidos, en la agricultura, el material b\u00e1sico, la tierra, es limitado en cantidad. Por tanto, es un monopolio natural. En poder de una clase de terratenientes, bajo el capitalismo esta clase recibe una renta de quienes desean arrendar la tierra, por una cantidad determinada y un per\u00edodo definido. El acceso a la tierra est\u00e1 prohibido hasta que se pague una renta y el propietario ejerza su derecho de propiedad. Por tanto, la tierra tambi\u00e9n es un monopolio de la propiedad. El tributo por su uso se denomina renta del suelo.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800000;\"><strong>Una excrecencia sibarita, un par\u00e1sito de la producci\u00f3n capitalista<\/strong><\/span><\/h3>\n<p>Est\u00e1 claro que dicha renta es un ingresos no ganado, ya que el terrateniente no realiza ning\u00fan trabajo para obtenerlo. Recibe la renta simplemente porque es el propietario monopolista de la tierra y concede su permiso para que otra persona la utilice. Marx concluye que el pago que recibe el terrateniente no puede provenir de ning\u00fan otro lugar que no sea del producto del trabajo no remunerado, es decir, la plusval\u00eda. Por supuesto, \u00bfde d\u00f3nde m\u00e1s obtendr\u00edan estos par\u00e1sitos su parte si no fuera de las espaldas de la clase trabajadora? Si bien no necesariamente se ensucian las manos explotando directamente a los trabajadores, como hacen los industriales, no aportan nada a la sociedad y viven a costa nuestra. Este beneficio no derivado del trabajo no es directo, sino indirecto, a trav\u00e9s de un tercero. El terrateniente arrienda su tierra a un capitalista que trabaja la tierra empleando mano de obra asalariada. Los asalariados empleados producen plusval\u00eda a trav\u00e9s de su trabajo no remunerado, que a su vez va a parar a los bolsillos del inversor capitalista. Pero el capitalista se ve obligado a compartir esta plusval\u00eda con el terrateniente en forma de renta del suelo. Est\u00e1 claro que la renta s\u00f3lo puede provenir de la plusval\u00eda creada por la clase obrera. Como explica Marx:<\/p>\n<p>\u201cEl capitalista, que produce la plusval\u00eda, es decir, que arranca directamente a los obreros trabajo no retribuido, materializado en mercanc\u00edas, es el primero que se apropia esta plusval\u00eda, pero no es ni mucho menos, el \u00faltimo propietario de ella. [&#8230;] &#8230; tiene que repartirla con otros capitalistas que desempe\u00f1an diversas funciones en el conjunto de la producci\u00f3n social, con el terrateniente, etc. Por tanto, la plusval\u00eda se divide en varias partes. Estas partes corresponden a diferentes categor\u00edas de personas y revisten diversas formas, independientes las unas de las otras, tales como las de ganancia, inter\u00e9s, beneficio comercial, renta del suelo, etc.\u201d (El Capital, Tomo I, Secci\u00f3n VII p.474)<\/p>\n<p>Nuevamente, \u201cEl capitalista es el explotador directo de los trabajadores, no s\u00f3lo el apropiador directo, sino el creador directo de sobretrabajo. Pero como (para el capitalista industrial) ello s\u00f3lo puede ocurrir gracias al proceso de producci\u00f3n, y en \u00e9ste mismo, \u00e9l es a su vez un funcionario de esta producci\u00f3n, su director. Por otro lado, el terrateniente posee un derecho -gracias a la propiedad del suelo (a la renta absoluta), y debido a las diferencias f\u00edsicas de los distintos tipos de terreno (renta diferencial)- que permite embolsarse una parte de este sobretrabajo o plusval\u00eda, en cuya direcci\u00f3n y creaci\u00f3n para nada contribuye. Por lo tanto, cuando existe un conflicto, el capitalista lo considera una redundancia, una excrecencia sibar\u00edtica, un par\u00e1sito de la producci\u00f3n capitalista, el piojo que se adhiere a \u00e9l.\u201d (Teor\u00edas sobre la plusval\u00eda, Tomo II, p.279-280)<\/p>\n<p>As\u00ed, para Marx, la plusval\u00eda, producida por la clase trabajadora, se divide entre los diferentes sectores de la clase dominante en forma de \u00abRenta, Inter\u00e9s y Beneficio\u00bb, la Sant\u00edsima Trinidad capitalista, donde la renta se paga al terrateniente, el inter\u00e9s al prestamista y el beneficio al capitalista industrial. En consecuencia, la lucha por el excedente no es simplemente una lucha entre el capitalista y el trabajador, ya que el capitalista tambi\u00e9n tiene que luchar contra el terrateniente y el prestamista, todos los cuales est\u00e1n tratando de maximizar su parte a expensas de todos los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Al analizar la renta, Marx hizo la distinci\u00f3n entre renta diferencial y renta absoluta.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800000;\"><strong>Renta Absoluta y Diferencial<\/strong><\/span><\/h3>\n<p>En la industria, los s\u00faper-beneficios los obtienen aquellas empresas que tienen una productividad superior a la media. Producen bienes por encima de la media del tiempo de trabajo socialmente necesario. En la agricultura, esto tambi\u00e9n puede ser el caso, cuando la productividad de unas tierra es m\u00e1s f\u00e9rtil y productiva que otras, y algunas m\u00e1s accesibles que otras, lo que le permite producir superbeneficios y, por lo tanto, obtener una renta m\u00e1s alta que la tierra menos favorable o productiva. El pago de estas ventajas se denomina renta diferencial. Ricardo consider\u00f3 err\u00f3neamente que era la \u00fanica forma de renta. Sin embargo, Marx explica que el propietario tambi\u00e9n recibe una renta m\u00ednima b\u00e1sica que debe pagar por todas las tierras, incluso la peor. A esto se le llama renta absoluta.<\/p>\n<p>En este caso, los productos cultivados en estas condiciones desfavorables seguir\u00e1n recibiendo la tasa de beneficio promedio. Pero, \u00bfc\u00f3mo se llega a esa situaci\u00f3n? Claramente, la tierra, si se va a utilizar, debe poder producir un excedente del cual el propietario pueda cobrar una renta. Por lo tanto, incluso el capital invertido en la peor tierra debe producir la tasa promedio de ganancia, de lo contrario, bajo el capitalismo, no habr\u00eda raz\u00f3n econ\u00f3mica para cultivarla. La renta que obtendr\u00e1 el propietario depender\u00e1 en \u00faltima instancia de la demanda y la oferta de la tierra. Incluso en las peores tierras recibir\u00e1 una renta absoluta, pero nada m\u00e1s. Estas rentas surgen del monopolio de la propiedad de la tierra y seguir\u00e1n existiendo mientras exista la propiedad privada.<\/p>\n<p>Por supuesto, la renta del suelo no es \u00abproducida\u00bb por la tierra. Un terreno bald\u00edo no \u201cproduce\u201d nada, ni un \u00e1tomo de renta. Esta renta s\u00f3lo puede surgir de la producci\u00f3n de la fuerza de trabajo dedicada a la agricultura, es decir, los trabajadores de la tierra. Se paga con la plusval\u00eda que ellos crean. Pero es de un tipo especial, no est\u00e1 sujeta a la igualaci\u00f3n de la ganancia, como explicaremos m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p>Como se ha explicado, la renta diferencial es la que se paga por las ventajas que se derivan de la mayor productividad de la tierra. Algunas tierras est\u00e1n mejor ubicadas que otras, que pueden estar m\u00e1s aisladas o ser m\u00e1s inaccesibles. Otras zonas tienen una fertilidad diferente, por lo que a partir de suelos m\u00e1s ricos, la misma inversi\u00f3n puede producir mejores resultados. Algunas tierras poseen mayores recursos naturales, como acceso al agua, bosques, canteras o minas de carb\u00f3n. Nuevamente, las tierras ubicadas cerca de un mercado ahorra costos, como el transporte, lo que reduce los costos generales de producci\u00f3n. Por tanto, los productos agr\u00edcolas de estas zonas se venden a precios superiores al precio de producci\u00f3n. Pero este mayor precio acaba en el bolsillo del terrateniente en forma de renta diferencial, que surge del monopolio en el uso de la tierra. El inversor capitalista, por supuesto, continuar\u00e1 recibiendo la tasa media de ganancia, pero la diferencia ir\u00e1 a parar al terrateniente. Dondequiera que exista un monopolio privado de la tierra, tambi\u00e9n existir\u00e1n oportunidades para que los terratenientes par\u00e1sitos ganen dinero r\u00e1pido.<\/p>\n<p>Sin embargo, si los precios agr\u00edcolas caen por debajo de cierto nivel, la tierra dejar\u00e1 de ser rentable. En ese momento, la renta desaparece de ciertas parcelas de tierra. Dejan de cultivarse, hasta que los precios vuelven a subir.<\/p>\n<p>En su an\u00e1lisis, Marx se pregunta qu\u00e9 hay detr\u00e1s de la divisi\u00f3n de la plusval\u00eda que se reparte entre las distintas ramas de la industria y entre las distintas clases de capital.<\/p>\n<p>Antes de que Marx pueda responder a esta pregunta en el tercer volumen de El Capital, primero tiene que explicar la formaci\u00f3n de una tasa general de ganancia. \u00c9sta est\u00e1 estrechamente relacionada con la tasa de plusval\u00eda, es decir, con el grado de explotaci\u00f3n. Por supuesto, los capitalistas y sus apologistas no reconocen la \u201cplusval\u00eda\u201d y evitan este t\u00e9rmino desagradable, ya que solo sirve para revelar la realidad subyacente de la explotaci\u00f3n capitalista. En cambio, hablan del t\u00e9rmino m\u00e1s aceptable de \u00abbeneficio\u00bb, que es muy querido por ellos. Despu\u00e9s de todo, es la raz\u00f3n de su existencia y la fuerza impulsora de su sistema. No les interesa la relaci\u00f3n entre el excedente que producen y los salarios que pagan, es decir, la tasa de plusval\u00eda, sino que est\u00e1n profundamente preocupados por la relaci\u00f3n entre el excedente que obtienen y el capital total que emplean. Esta es la tasa de ganancia.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800000;\"><strong>La tasa de ganancia y la tasa de plusval\u00eda<\/strong><\/span><\/h3>\n<p>La tasa de ganancia puede definirse como la relaci\u00f3n entre la plusval\u00eda (p) y el capital total, que se compone de capital constante (c) y capital variable (v). En resumen, la tasa de ganancia = p\/c+v.<\/p>\n<p>Para nuestros magnates, los capitalistas, lo que gastan en salarios (capital variable) y lo que gastan en materias primas y m\u00e1quinas (capital constante) son todos simplemente costos de producci\u00f3n, y el excedente que obtienen por encima de estos costos es su ganancia. En lo que a ellos respecta, es tan simple como eso.<\/p>\n<p>Pero hay diferentes factores que determinan la tasa de ganancia, entre ellos la tasa de plusval\u00eda. Por ejemplo, un capitalista invierte \u00a3100.000, de las cuales \u00a390.000 se gastan en materias primas, etc., y \u00a3 10,000 en salarios. Si la tasa de plusval\u00eda (explotaci\u00f3n) es del 100%, la ganancia ser\u00e1 igual a la cantidad gastada en salarios, es decir, 10.000 libras esterlinas. Sin embargo, si la tasa de plusval\u00eda aumenta al 150%, la ganancia aumenta en consecuencia a \u00a315.000. La tasa de ganancia ser\u00e1 del 10% cuando la tasa de plusval\u00eda sea del 100% y del 15% cuando sea del 150%.<\/p>\n<p>Esto se basa en un solo ciclo de producci\u00f3n. Pero si la rotaci\u00f3n de capital aumenta de modo que dos ciclos se completen al mismo tiempo que antes, entonces (suponiendo una tasa de plusval\u00eda del 100%) el capitalista obtendr\u00e1 una ganancia de \u00a3 10,000 dos veces y, por lo tanto, una ganancia de \u00a3 20,000. sobre su capital de 100.000 libras esterlinas, que es una tasa de beneficio del 20%. Este aumento del volumen del negocio ha duplicado su tasa de ganancia.<\/p>\n<p>Otro factor que puede tener un efecto importante en la tasa de ganancia, es la relaci\u00f3n entre capital variable y constante. Manteniendo una tasa de plusval\u00eda del 100%, con un solo volumen de negocios, el capitalista en cambio invierte solo \u00a3 70,000 en materias primas, etc., y \u00a330.000 en salarios. Con una tasa de plusval\u00eda del 100%, el excedente ser\u00e1 igual al salario de \u00a330.000, y el capitalista ganar\u00e1 \u00a330.000 con una inversi\u00f3n de \u00a3100.000, que es una tasa de ganancia del 30%. Esta relaci\u00f3n entre capital variable y constante se denomina composici\u00f3n org\u00e1nica del capital.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de la competencia, el capitalista intenta socavar a sus rivales y aumentar su participaci\u00f3n en el mercado. Por lo tanto, introduce nuevas t\u00e9cnicas y maquinaria que ahorra trabajo, lo que reduce sus costos y le permite producir a un tiempo de trabajo por producto menor en relaci\u00f3n al tiempo de trabajo socialmente necesario que determina el precio de mercado. Por lo tanto, obtiene una superganancia. Pero esto dura solo hasta que sus competidores sigan su ejemplo y tambi\u00e9n inviertan en las nuevas t\u00e9cnicas, anulando la antigua ventaja. A medida que se introduce una tecnolog\u00eda m\u00e1s avanzada, se invierte m\u00e1s en capital constante (maquinaria, etc.) que en capital variable (salarios), lo que se traduce en una mayor composici\u00f3n org\u00e1nica del capital. Esto produce una tendencia a la baja de la tasa de ganancia, aunque existen factores compensatorios que tambi\u00e9n atraviesan este proceso. Si bien la tasa de ganancia tiende a caer, la cantidad total de ganancia no disminuye necesariamente a medida que el capital total probablemente aumenta.<\/p>\n<p>Claramente, en diferentes industrias, la composici\u00f3n org\u00e1nica promedio difiere ampliamente por razones t\u00e9cnicas, y algunas industrias son m\u00e1s intensivas en mano de obra que otras. Los salarios pueden constituir una gran parte de los costos totales, como por ejemplo en la extracci\u00f3n de materias primas de la tierra. \u00bfSignifica esto que la tasa de ganancia en las industrias intensivas en mano de obra es excepcionalmente alta en comparaci\u00f3n con el resto? En la pr\u00e1ctica, este no es el caso. \u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>La raz\u00f3n de este estado de cosas son las poderosas tendencias que provocan la igualaci\u00f3n de la tasa de ganancia. Si bien diferentes industrias pueden crear temporalmente una alta tasa de ganancia en comparaci\u00f3n con el resto, esto no puede ser duradero. Los capitalistas que invierten su dinero buscan maximizar sus rendimientos. Si la industria \u00abA\u00bb ganara menos que la industria \u00abB\u00bb, entonces los capitalistas de \u00abA\u00bb sacar\u00edan su dinero y lo invertir\u00edan en \u00abB\u00bb. Pero, \u00bfqu\u00e9 pasar\u00eda entonces? Se producir\u00edan m\u00e1s bienes en \u201cB\u201d y menos en \u201cA\u201d, creando sobreproducci\u00f3n en un \u00e1rea y subproducci\u00f3n en otra. Habr\u00eda exceso aqu\u00ed y escasez all\u00e1, lo que provocar\u00eda una ca\u00edda en el precio de los productos donde hay exceso y un aumento de precios donde hay escasez. Con el capital movi\u00e9ndose de una a otra en busca de mayores ganancias, esto cambiar\u00eda la tasa de ganancia entre las dos industrias, lo que finalmente conducir\u00eda a una equiparaci\u00f3n de la tasa de ganancia. Esta tendencia opera en la producci\u00f3n capitalista y en todas las industrias.<\/p>\n<p>Esta tendencia a distribuir el capital entre diferentes ramas de la industria da como resultado que todos los capitales obtengan una tasa de ganancia igual o una tasa de ganancia media. Esto se debe a la competencia entre capitales y los efectos de la oferta y la demanda sobre los precios. Por tanto, Marx explica que en una econom\u00eda capitalista desarrollada, cada capital no se apropia de la plusval\u00eda producida por su \u00abpropia\u00bb fuerza de trabajo, sino que se apropia de una parte de la plusval\u00eda social total seg\u00fan la proporci\u00f3n del capital total que representa. As\u00ed, las mercanc\u00edas no se venden necesariamente a su valor, sino a un precio que es igual al costo m\u00e1s la tasa promedio de ganancia. A esto Marx lo llama precio de producci\u00f3n. Por lo tanto, el precio de venta de las mercanc\u00edas s se puede representar como c + v + p, donde p es la tasa promedio de ganancia.<\/p>\n<p>Por tanto, como las mercanc\u00edas tienden a intercambiarse a su precio de producci\u00f3n, cada capital recibir\u00eda una proporci\u00f3n de la plusval\u00eda total igual al capital utilizado (constante y variable) independientemente de sus proporciones (la composici\u00f3n org\u00e1nica del capital). La suma total de los precios de producci\u00f3n es siempre igual a la suma total de los valores. No se crea ni se destruye ninguna plusval\u00eda adicional.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u201cPero \u00e9ste es un proceso que se desarrolla a espaldas de \u00e9l [el capitalista] que \u00e9l no ve, que no comprende y que en realidad no le interesa.\u201d(El Capital, Tomo III, p.173)<\/p>\n<p>Esta conclusi\u00f3n de que las mercanc\u00edas tienden a intercambiarse a su precio de producci\u00f3n puede parecer contradictoria con la teor\u00eda del valor, donde se nos dice que el valor de una mercanc\u00eda est\u00e1 determinado por el tiempo de trabajo socialmente necesario para su producci\u00f3n. Esta es la base de la ley del valor. Pero no hay ninguna contradicci\u00f3n. La teor\u00eda marxista nunca ha dicho que las mercanc\u00edas se intercambien siempre a su valor. Explica que solo a trav\u00e9s de las fluctuaciones del precio por encima y por debajo del valor de una mercanc\u00eda, tienden a intercambiarse por su valor. En general, esto es cierto en el caso de la producci\u00f3n simple de mercanc\u00edas, pero esta ley debe modificarse para adecuarla a las realidades de la producci\u00f3n capitalista plenamente desarrollada. Tal desarrollo no niega la ley del valor, sino que se basa en ella, revelando que en el capitalismo plenamente desarrollado, las mercanc\u00edas tienden a intercambiarse a sus precios de producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Todo El Capital de Marx es un intento de despojar al capitalismo de sus fundamentos para dejar al descubierto las principales leyes que gobiernan el sistema .\u201dPero, te\u00f3ricamente, se parte del supuesto de que las leyes de la producci\u00f3n capitalista se desarrollan en estado de pureza. En la realidad, las cosas ocurren siempre aproximadamente [&#8230;]\u201d El Capital, Tomo III, p.180 El modo de producci\u00f3n capitalista esbozado en El Capital no existe en el mundo real, ya que es una abstracci\u00f3n que nos permite ver con mayor claridad los procesos reales. Todas las caracter\u00edsticas secundarias se eliminan o se ignoran. No son importantes. Sin embargo, cuando aplicamos las leyes generales al mundo real, tenemos que modificar estas leyes de acuerdo con las otras tendencias en funcionamiento. S\u00f3lo as\u00ed es posible desarrollar una comprensi\u00f3n cient\u00edfica.<\/p>\n<p>El surgimiento del capitalismo monopolista, por ejemplo, modifica y desvirt\u00faa las leyes del capitalismo con el desv\u00edo de los beneficios del monopolio, es decir, los beneficios por encima de la tasa media de ganancia, a expensas de la sociedad, del conjunto general de la plusval\u00eda. Si bien los monopolios se apropian del exceso de ganancias, esto es solo una cuesti\u00f3n de distribuci\u00f3n. No a\u00f1aden nada extra. La cuota de ganancia est\u00e1 limitada por la cantidad total de plusval\u00eda producida en la sociedad, que en \u00faltima instancia es producida por el n\u00famero de horas trabajadas por los trabajadores productivos, es decir, la cantidad total de trabajo invertido. Tan pronto como se tenga la masa total de plusval\u00eda o la masa total de ganancia, la \u00fanica forma de obtener beneficios monop\u00f3licos es simplemente mediante la transferencia de plusval\u00eda de las otras ramas de producci\u00f3n, es decir, la redistribuci\u00f3n en el proceso de circulaci\u00f3n. Un aumento en los beneficios del monopolio significa una ca\u00edda correspondiente en la tasa de beneficio de otros sectores de la econom\u00eda. Por tanto, la suma de los precios de producci\u00f3n debe ser igual a la suma de los valores.)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u201c[&#8230;] la suma de las ganancias obtenidas en todas las esferas de la producci\u00f3n deber\u00e1 ser igual a la suma de las plusval\u00edas, y la suma de los precios de producci\u00f3n del producto total de la sociedad, igual a la suma de sus valores.\u201d (El Capital, Tomo III, p.178)<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800000;\"><strong>Crisis de la vivienda<\/strong><\/span><\/h3>\n<p>En El Capital, Marx se ocupa de la renta del suelo, que es parte de la plusval\u00eda creada en la agricultura capitalista. Este no es exactamente lo mismo que el alquiler que se usa com\u00fanmente para pagar la vivienda. En general, se trata del pago de una parte del valor de uso de una mercanc\u00eda, a saber, una casa. Pero con la escasez cr\u00f3nica de viviendas, los propietarios pueden cobrar un alquiler exorbitante por sus viviendas privadas. Adem\u00e1s, los alquileres de las viviendas sociales han cubierto muchas veces,a lo largo de los a\u00f1os, los costos de la casa original y simplemente se pagan para cubrir los continuos y desorbitantes intereses de los pr\u00e9stamos de los bancos y constructoras utilizados para construir las casas en primer lugar. Aqu\u00ed es donde los prestamistas obtienen su \u201clibra de carne\u201d del alquiler de un trabajador. Mi propia vivienda social fue construida en 1929, probablemente por unos cientos de libras en mano de obra y materiales. A lo largo de los a\u00f1os, esta cantidad se ha devuelto con creces en forma alquiler. En mi antigua tarjeta de alquiler, que luego se aboli\u00f3, sol\u00eda figurar un desglose detallado de cada libra pagada en concepto de alquiler. Recuerdo que dec\u00eda que casi el 90% de mi alquiler se destinaba a \u00abintereses\u00bb, es decir, a los prestamistas.<\/p>\n<p>El aumento constante de la renta del suelo conduce a un aumento continuo en el precio de la tierra. Ante la escasez de viviendas en pueblos y ciudades, los especuladores inmobiliarios compran los inmuebles tan pronto como quedan vac\u00edos. Estos especuladores no son solo individuos s\u00faper ricos, sino gigantescas corporaciones inmobiliarias que pueden mover miles de millones de libras en activos disponibles. Estas propiedades suelen quedar vac\u00edas, ya que la escasez cr\u00f3nica y la creciente demanda simplemente aumentan el valor de las casas y apartamentos. Esto da como resultado que la gente com\u00fan se vea privada de este tipo de viviendas en nuestra llamada \u201cdemocracia inmobiliaria\u00bb.<\/p>\n<p>Los terrenos para la construcci\u00f3n tienen un precio considerablemente m\u00e1s alto que los terrenos agr\u00edcolas debido a la \u201crenta diferencial\u201d derivada de su ubicaci\u00f3n. Los terrenos situados en las ciudades o cerca de ellas que son adecuadas para construir urbanizaciones, pisos de gran altura, edificios de oficinas y comerciales, f\u00e1bricas, etc., son limitados y tienen una gran demanda. No es de extra\u00f1ar que las cadenas de supermercados y las empresas hayan abandonado las calles principales y se hayan trasladado a centros comerciales fuera de la ciudad, mientras que un n\u00famero creciente de centros urbanos est\u00e1n en ruinas.<\/p>\n<p>Entonces, \u00bfcu\u00e1l es, podr\u00edamos preguntarnos, el valor del suelo? Si el valor de una mercanc\u00eda se define por la cantidad de tiempo de trabajo socialmente necesario para su producci\u00f3n, la tierra debe tener un valor cero, ya que no es un producto del trabajo humano. No tiene m\u00e1s valor que el aire, la luz o el viento. Marx da el ejemplo de la selva virgen, donde no se ha invertido ning\u00fan trabajo. Es un regalo de la naturaleza. Sin embargo, la tierra, como sabemos, puede tener un precio muy alto. Por tanto, las cosas pueden tener un precio sin tener ning\u00fan valor. \u201c[&#8230;] el precio de las cosas que no tienen de por s\u00ed un valor, es decir, que no son producto del trabajo, como acontece con la tierra, o que, por lo menos, no pueden reproducirse mediante el trabajo, como ocurre con las antig\u00fcedades, las obras de arte de determinados maestros, etc., pueden obedecer a combinaciones muy fortuitas. Para poder vender una cosa, basta con que esta cosa sea monopolizable y enajenable.\u201d (El Capital, Tomo III, Secci\u00f3n VI, p.590)<\/p>\n<p>En otras palabras, cuando no se ha establecido un monopolio de la propiedad privada de la tierra, \u00e9sta no tiene ni \u00abvalor\u00bb ni precio. Es la propiedad monop\u00f3lica la que conlleva un precio, es decir, un derecho a una renta. De lo que se trata es de los precios del monopolio. \u201cLa propiedad territorial presupone el monopolio de ciertas personas que les da derecho a disponer sobre determinadas porciones del planeta como esferas privativas de su voluntad privada, con exclusi\u00f3n de todos los dem\u00e1s. Partiendo de esto, se trata de explotar el valor econ\u00f3mico, es decir, de valorizar este monopolio a base de la producci\u00f3n capitalista.\u201d (El Capital, Tomo III, p. 574-575)<\/p>\n<p>Sin embargo, en la medida en que el tiempo de trabajo \u201csocialmente necesario\u201d se haya invertido en la mejora de una tierra, por ejemplo con drenaje, fertilizantes, alambrado, etc., entonces contiene un valor en el verdadero sentido de la palabra. Esta es la \u00fanica excepci\u00f3n.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800000;\"><strong>El precio de la tierra<\/strong><\/span><\/h3>\n<p>Entonces, \u00bfqu\u00e9 determina el precio de la tierra? Si bien tiene valor cero porque no es un producto del trabajo, ciertamente tiene un precio, que est\u00e1 determinado por la renta que puede aportar anualmente. \u201cEl precio de la tierra no es otra cosa que la renta capitalizada, y por ende anticipada\u201d, explica Marx (El Capital, Tomo III, Secci\u00f3n VI, G\u00e9nesis de la renta capitalista de la tierra). El precio refleja el hecho de que la tierra tiene una oferta limitada y ciertos lugares privilegiados pueden ser muy ventajosos para un capitalista, lo que le permite reducir costos y socavar a sus competidores.<\/p>\n<p>Tomemos un ejemplo de c\u00f3mo se llega al precio de la tierra. El capitalista que compra un t\u00edtulo de propiedad de la tierra, compra los medios para apropiarse de una determinada cantidad de plusval\u00eda. Supongamos que esta cantidad es de \u00a3 500 al a\u00f1o.<\/p>\n<p>Por supuesto, el lugar en el que invierte su dinero depende del rendimiento que obtendr\u00e1. As\u00ed es como se forma una tasa de inter\u00e9s general ya que los inversores se apresuran a competir entre s\u00ed por los mercados m\u00e1s rentables para su dinero, lo que hace que los precios bajen a un nivel general. Supongamos, por ejemplo, que el tipo de inter\u00e9s vigente es del 5%. Entonces, un inversor puede obtener \u00a3500 adicionales al a\u00f1o por prestar una suma de \u00a310.000.<\/p>\n<p>Sin duda, puede invertir su dinero en la tierra y, tomar una parte de la renta en su lugar. Pero claramente no invertir\u00e1 \u00a310.000 si solo va a recuperar \u00a3250, cuando puede obtener un rendimiento de \u00a3500 prest\u00e1ndola directamente o dej\u00e1ndola en un banco. De manera similar, nadie prestar\u00e1 dinero para obtener \u00a3250 si puede obtener \u00a3500 arrendando un terreno.<\/p>\n<p>Por tanto, si la tasa de inter\u00e9s es del 5%, el precio del terreno con una renta de \u00a3500 anuales ser\u00e1 de \u00a310.000. Eso significa que un inversor con \u00a310.000 podr\u00eda prestar su dinero y obtener \u00a3500 al a\u00f1o o comprar un terreno y tambi\u00e9n obtener \u00a3 500 al a\u00f1o. En este caso, el precio es simplemente el alquiler capitalizado. De ello se deduce que si la tasa de inter\u00e9s cae, el precio de la tierra sube. En nuestro ejemplo, si la tasa de inter\u00e9s cae al 2,5%, el precio de la tierra se duplicar\u00e1 a \u00a320.000, ya que no habr\u00eda diferencia entre invertir en la tierra o dejar el dinero en el banco, si ambos pagan una renta del 2,5%. Por lo tanto, el precio se fija en la cantidad que generar\u00eda un ingreso equivalente si se prestara o se depositara en un banco a una tasa de inter\u00e9s establecida.<\/p>\n<p>Por tanto, la tierra tiene un precio, que es a menudo exorbitante. Pero no tiene valor ya que el precio no representa ning\u00fan gasto de tiempo de trabajo. Por eso los marxistas consideran el precio de la tierra como un capital ficticio. Simplemente permite al inversor capitalista desviar una parte de la plusval\u00eda del resto de la sociedad.<\/p>\n<p>La arraigada naturaleza monop\u00f3lica de la propiedad de la tierra introduce todo tipo de peculiaridades. Por ejemplo, el monopolio impide la libre circulaci\u00f3n de capitales de la industria a la agricultura. Si bien los capitalistas individuales pueden arrendar tierras, se enfrentan a una clase terrateniente cuyos intereses econ\u00f3micos est\u00e1n ligados al alquiler, lo que les garantiza un ingreso estable. Son una clase rentista. Es su prop\u00f3sito en la vida. Por esta raz\u00f3n, no renunciar\u00e1n a la propiedad monop\u00f3lica de la tierra. Esto se convierte entonces en una barrera para el capital. Mientras que el capital puede entrar y salir libremente de todas las esferas de la industria, no puede entrar libremente en la agricultura. T\u00e9cnicamente, la agricultura se encuentra en un nivel m\u00e1s bajo que la industria, donde la composici\u00f3n org\u00e1nica del capital es menor. Cuando se invierte la misma cantidad de capital, se produce m\u00e1s plusval\u00eda en la agricultura que en la industria. Si el capital pudiera circular libremente entre la agricultura y la industria, la tasa de ganancia se igualar\u00eda mediante la competencia. Pero esto est\u00e1 bloqueado por la propiedad monop\u00f3lica de la tierra. Por tanto, los productos agr\u00edcolas se venden a precios superiores al precio de producci\u00f3n. Como se explic\u00f3, el exceso obtenido va a parar a los bolsillos del propietario en forma de renta.<\/p>\n<p>Una de las funciones de los monopolios bajo el capitalismo es evitar la igualaci\u00f3n de la tasa de ganancia restringiendo el flujo de capital entre los diferentes sectores de la econom\u00eda. Esta es, en esencia, la funci\u00f3n de la propiedad de la tierra monopolizada.<\/p>\n<p>El mismo Marx explica esta diferencia cualitativa entre industria y agricultura. \u201c[&#8230;]por qu\u00e9, a diferencia de otras mercanc\u00edas, cuyo valor es tambi\u00e9n superior al precio de costo, el valor de los productos agr\u00edcolas no se reduce al precio de costo por la competencia entre los capitales. La respuesta va ya impl\u00edcita en la pregunta misma. Porque, seg\u00fan la misma premisa de que se parte, esto s\u00f3lo ocurre all\u00ed donde la competencia entre los capitales puede operar esta compensaci\u00f3n, lo que, a su vez, s\u00f3lo puede suceder siempre y cuando que todas las condiciones de producci\u00f3n hayan sido creadas por el capital mismo o se hallen, por lo menos, por igual -elementalmente- a su disposici\u00f3n. Cosa que no ocurre con la tierra, ya que existe la propiedad territorial, y la producci\u00f3n capitalista inicia su carrera partiendo de la premisa de [un r\u00e9gimen de] propiedad sobre la tierra, que no nace de aquella, sino que se da como un supuesto previo. El mero hecho de la existencia de la propiedad territorial da ya, por tanto, una respuesta a la pregunta. Todo lo \u00fanico que puede hacer el capital es someter la agricultura a las condiciones de producci\u00f3n capitalista. [&#8230;] Partiendo del supuesto de \u00e9sta, no hay m\u00e1s remedio que dejar al terrateniente el excedente del valor sobre el precio de costo.\u201d (Teor\u00edas sobre la plusval\u00eda, Tomo II, p. 219, Fondo de Cultura Econ\u00f3mico, M\u00e9xico 1980.)<\/p>\n<p>Claramente, Marx no ten\u00eda ning\u00fan sentimiento por el industrial ricach\u00f3n, pero menos a\u00fan por el terrateniente parasitario. \u201cEsta renta se caracteriza [&#8230;] por el car\u00e1cter tangible que presenta en este caso la total pasividad del propietario, cuya actividad se reduce (sobre todo, trat\u00e1ndose de minas) a explotar los progresos del desarrollo social, a los que, a diferencia del capitalista, no contribuye en lo m\u00e1s m\u00ednimo y en los que no arriesga nada, y, finalmente, por el predominio del precio de monopolio en muchos casos y, especialmente, por la explotaci\u00f3n m\u00e1s desvergonzada de la miseria (pues la miseria es para los alquileres una fuente m\u00e1s copiosa que las minas de Potos\u00ed para Espa\u00f1a) y por el poder inmenso que esta forma de la propiedad territorial supone cuando se combina en las mismas manos con el capital industrial y permite a \u00e9ste, en la lucha en torno al salario, desahuciar pr\u00e1cticamente al obrero de la tierra como su morada. Por medio de esta renta, una parte de la sociedad impone a la otra un tributo por el derecho a poder habitar la tierra, ya que la propiedad territorial lleva impl\u00edcito en t\u00e9rminos generales el derecho del propietario a explotar el planeta, las entra\u00f1as de la tierra, el aire, y por tanto, la conservaci\u00f3n y el desenvolvimiento de la vida misma.\u201d (El Capital, Tomo III,Cap\u00edtulo XLVI, p.717)<\/p>\n<p>La plusval\u00eda no se crea en la circulaci\u00f3n o en las transacciones financieras, sino en la producci\u00f3n. La ganancia no es m\u00e1s que el trabajo no remunerado de la clase trabajadora que es expropiada por los capitalistas, pero el capitalista se ve obligado a ceder una parte a los otros chupasangres: los terratenientes, los financieros y los prestamistas. Los terratenientes simplemente explotan su posici\u00f3n de monopolio para extraer una parte de la plusval\u00eda producida por la clase trabajadora. Ellos no crean el pastel, pero sin embargo toman una rebanada. Sin duda, est\u00e1n muy ocupados moviendo papeles y haciendo llamadas telef\u00f3nicas, pero no aportan nada a la riqueza de la sociedad.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800000;\"><strong>\u00a1Nacionalizar la tierra!<\/strong><\/span><\/h3>\n<p>Con el tiempo, la distinci\u00f3n entre terrateniente, prestamista y capitalista se ha difuminado. Sus actividades se han fusionado. En comparaci\u00f3n con el pasado, el capitalista ya no supervisa personalmente la producci\u00f3n, sino que delega este papel en gerentes profesionales. Se han convertido en simples cortadores de cupones, limitados a comprar acciones y participaciones sin intervenir directamente en la gesti\u00f3n de la empresa. Buscan constantemente atajos para ganar dinero, que es su principal ambici\u00f3n. En su af\u00e1n por ganar dinero, est\u00e1n dispuestos a aprovechar cualquier oportunidad que se les presente.. En cuanto les conviene, abandonan su papel en la producci\u00f3n y se convierten en meros rentistas. Se alejan cada vez m\u00e1s de la inversi\u00f3n en la industria y la producci\u00f3n real y prefieren obtener ganancias a trav\u00e9s de la especulaci\u00f3n en un \u201ccapitalismo de casino\u201d. Ahora se invierten billones en \u201cderivados\u201d, que son capitales ficticios, no basados en la producci\u00f3n de riqueza real. Los bancos se han convertido en monopolios internacionales, \u00abdemasiado grandes para quebrar\u00bb. El capital financiero se ha vuelto dominante y es un claro ejemplo del parasitismo del capitalismo moderno.<\/p>\n<p>Los gigantescos monopolios se extienden por todo el mundo y utilizan su poder econ\u00f3mico para extraer beneficios monop\u00f3licos, reducir sus impuestos y coludirse con gobiernos d\u00f3ciles. Tienen una multitud de inversiones en todos los \u00e1mbitos, pero especialmente en tierras, propiedades y finanzas. En el ocaso del sistema capitalista, la inversi\u00f3n en la producci\u00f3n industrial casi se ha agotado, ya que la clase dominante se dedica a nuevas formas de hacer dinero, principalmente a trav\u00e9s de la especulaci\u00f3n y el negocio de propiedades. En las capitales del mundo, las propiedades no se adquieren para su uso, sino puramente para obtener ganancias especulativas. Asimismo, saquean y expolian al Estado mediante privatizaciones, uno de los mayores robos de la historia. Estas sanguijuelas se han convertido en un lastre colosal para el desarrollo de las fuerzas productivas. Estos hechos son una confirmaci\u00f3n m\u00e1s de la naturaleza parasitaria y senil del capitalismo del siglo XXI.<\/p>\n<p>La teor\u00eda de la renta de Marx a\u00fan conserva su relevancia, especialmente en esta \u00e9poca de crisis. No nos enfrentamos a la subproducci\u00f3n sobre una base capitalista, sino a la sobreproducci\u00f3n de productos agr\u00edcolas y mercanc\u00edas en general. A los agricultores capitalistas se les paga para mantener deliberadamente la tierra improductiva para mantener los precios altos. No hay necesidad de hambre en el mundo si la producci\u00f3n de alimentos se puede organizar de manera racional. La soluci\u00f3n de la \u201ccuesti\u00f3n de la tierra\u201d es su nacionalizaci\u00f3n, junto con los bancos y las empresas constructoras. Una agricultura socialista ser\u00eda parte de un plan nacional de producci\u00f3n, donde los gigantescos monopolios ser\u00edan arrebatados de las manos de la clase multimillonaria y administrados democr\u00e1ticamente en inter\u00e9s de la mayor\u00eda. Por lo tanto, la producci\u00f3n por necesidad reemplazar\u00eda a la producci\u00f3n por lucro. La renta en todas sus formas desaparecer\u00eda, al igual que los terratenientes y los capitalistas.<\/p>\n<p>La \u00faltima palabra, sin embargo, la tendr\u00e1 el comunista Gerrard Winstanley:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u201cEn el principio de los tiempos, Dios hizo la tierra&#8230; No se dijo ni una palabra al principio de que una rama de la humanidad deber\u00eda gobernar sobre otra, pero la imaginaci\u00f3n ego\u00edsta hizo que un hombre ense\u00f1ara y gobernara a otro&#8230; Los terratenientes obtuvieron sus tierras por asesinato o robo&#8230; Y de ese modo el hombre fue puesto en servidumbre, y lleg\u00f3 a ser un esclavo mayor que las bestias del campo para \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u201cLa tierra debe ser sembrada y los frutos cosechados y llevados a graneros y almacenes con la ayuda de cada familia. Y si alg\u00fan hombre o familia quiere ma\u00edz u otra provisi\u00f3n, puede ir a los almacenes y tomarlos sin dinero. Si quieren montar un caballo, pueden ir al campo en verano, o a los establos comunes en invierno, y recibir uno de los cuidadores, y cuando terminen su jornada, traerlo a donde estaba, sin dinero. Si necesitan alg\u00fan alimento vegetal o v\u00edveres, pueden ir a las carnicer\u00edas y recibir lo que quieran sin dinero, o ir a los reba\u00f1os de ovejas o de ganado y tomar y matar cuanta carne necesiten sus familias, sin comprar ni vender.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u201cLo que a\u00fan se espera que hagas de tu parte es esto, ver al poder del opresor ser expulsado con su persona; y velar por que la posesi\u00f3n libre de la tierra y las libertades se pongan en manos de los comunes oprimidos de Inglaterra\u00bb.<\/p>\n<\/section>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Junto a los banqueros y capitalistas, la clase terrateniente es especialmente despreciada. 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