{"id":11759,"date":"2021-12-14T06:14:08","date_gmt":"2021-12-14T12:14:08","guid":{"rendered":"http:\/\/bloquepopularjuvenil.org\/?p=11759"},"modified":"2021-12-14T06:15:55","modified_gmt":"2021-12-14T12:15:55","slug":"walter-benjamin-entre-la-revolucion-y-la-posmodernidad-una-critica-marxista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcomunista.org\/?p=11759","title":{"rendered":"Walter Benjamin, entre la revoluci\u00f3n y la posmodernidad. Una cr\u00edtica marxista"},"content":{"rendered":"<p><em><span class=\"meta_text\">Por<\/span>\u00a0David Garc\u00eda Col\u00edn Carrillo<\/em><\/p>\n<hr \/>\n<p>\u201c[\u2026] la lucha revolucionaria no es la lucha entre el capitalismo y el Esp\u00edritu sino entre el capitalismo y el proletariado\u201d. [Benjamin]\n<p>\u201cComprend\u00ed que la soledad no existe para nosotros cuando la persona que amamos est\u00e1 tambi\u00e9n sola, aunque se encuentre en un lugar diferente donde no podemos alcanzarla (\u2026)\u201d [Benjamin]\n<p>Benjamin fue un pensador heterodoxo cuyas ideas han sido tanto intensamente debatidas como interpretadas de una forma que, desde nuestra \u00f3ptica, Benjamin mismo rechazar\u00eda. De origen jud\u00edo y dotado de una cultura notable, comienza como un cr\u00edtico y te\u00f3rico de arte con ra\u00edces religiosas y rom\u00e1nticas (sus primeros textos expresan una m\u00edstica art\u00edstica-religiosa) y de inspiraci\u00f3n kantiana, para orientarse, progresivamente, hacia la izquierda; adoptando, primero, una suerte de anarquismo teol\u00f3gico y, posteriormente, un marxismo sui-g\u00e9neris.<\/p>\n<p>Se trata m\u00e1s de un intelectual y cr\u00edtico del arte que de un militante o te\u00f3rico revolucionario. El mismo dec\u00eda que su comunismo \u201cno es m\u00e1s que la expresi\u00f3n de ciertas experiencias que he tenido en mi pensamiento y en mi existencia\u201d-.[1]\u00a0En el corpus de su obra los textos sobre cr\u00edtica literaria son predominantes y por los que fue m\u00e1s conocido en vida. Naci\u00f3 en el seno de una familia jud\u00eda de banqueros adinerados, pero va a mal administrar su fortuna y terminar\u00e1 en medio de dificultades econ\u00f3micas. Su formaci\u00f3n intelectual se inici\u00f3 muy influida por el Talmud y un misticismo que nunca abandonar\u00e1. \u00a0Tras el inicio de la Primera Guerra Mundial se hizo pacifista de izquierda. La ideolog\u00eda de su juventud, como cr\u00edtico literario y traductor de autores como Marcel Proust y Charles Baudelaire, se basaba en la tesis de que \u201cel hombre se comunica en el lenguaje, no por el lenguaje\u201d. Una postura enteramente posmoderna e idealista muy com\u00fan entre los c\u00edrculos de cr\u00edticos literarios y de la burgues\u00eda acad\u00e9mica que vive de las palabras, de su interpretaci\u00f3n y entre la infinita discusi\u00f3n de los temas m\u00e1s refinados e inalcanzables. Pero la evoluci\u00f3n intelectual plasmada en sus textos, con todo y su heterodoxia, va a evolucionar hacia un marxismo muy personal, propia de un intelectual peque\u00f1oburgu\u00e9s, salido de los c\u00edrculos bohemios que va acerc\u00e1ndose al marxismo. Esto es especialmente claro en\u00a0<em>El autor como productor<\/em>\u00a0y en<em>\u00a0La obra de arte en la \u00e9poca de su reproductibilidad t\u00e9cnica<\/em>. Sin embargo, la posmodernidad no retoma estas obras sino sus \u201cTesis sobre historia\u201d que se han interpretado como un rechazo a la visi\u00f3n marxista de la historia y a la idea de progreso en general -no s\u00f3lo la versi\u00f3n liberal, sino tambi\u00e9n la postura de Marx al respecto-. De hecho, en la actualidad a Benjamin se le conoce casi exclusivamente por las \u201cTesis sobre historia\u201d cuando fueron \u00e9stas una colecci\u00f3n de comentarios que anot\u00f3 al final de su vida en su huida de los nazis y que no estaban destinadas a su publicaci\u00f3n tal como se encontraban.<\/p>\n<p>El \u201cmarxismo\u201d de Benjamin fue resultado de un proceso ecl\u00e9ctico. Los inicios de su radicalizaci\u00f3n pol\u00edtica pueden verse en su texto \u201cPara una cr\u00edtica de la violencia\u201d (1921) donde Benjamin enarbola la consigna de una \u201chuelga general insurreccional\u201d como manifestaci\u00f3n de una \u201cviolencia divina\u201d teol\u00f3gicamente justificada. Luego, en 1924 visita la Italia fascista donde conoce a la bolchevique e intelectual Asja Lacis y el intelectual marxista Ernst Bloch. Si exceptuamos\u00a0<em>El autor como productor\u00a0<\/em>\u2013en donde Benjamin desarrolla ideas marxistas m\u00e1s ortodoxas- combinaba con frecuencia -en la forma de \u201cmosaicos\u201d fragmentarios, a menudo oscuros- las met\u00e1foras teol\u00f3gicas de un misticismo jud\u00edo, el materialismo hist\u00f3rico y la cr\u00edtica de arte. Se trata de una interpretaci\u00f3n muy personal de Marx que enlaza elementos contradictorios, como el agua y el aceite. Benjamin es un autor que se encontraba en un proceso de evoluci\u00f3n hacia la izquierda \u2013proceso interrumpido por su tr\u00e1gica muerte- y nos parece que su pensamiento debe ser evaluado en su din\u00e1mica. Para muchos, Benjamin est\u00e1 a medio camino entre la Escuela de Frankfurt y un marxismo militante (valga la redundancia). Sin embargo, sin negar las contradicciones de su pensamiento, es nuestra opini\u00f3n que Benjamin, en sus a\u00f1os de madurez intelectual, se encontraba m\u00e1s cercano al marxismo revolucionario que a la posmodernidad en la que frecuentemente se le inscribe.<\/p>\n<p>Aunque cercano a Horkheimer y Adorno, fundadores de la Escuela de Frankfurt \u2013quienes le dar\u00edan apoyo financiero- no se consider\u00f3 nunca miembro de esta tendencia, cuando se leen textos como\u00a0<em>El autor como productor\u00a0<\/em>y\u00a0<em>La obra de arte en la \u00e9poca de su reproductibilidad t\u00e9cnica,\u00a0<\/em>no es dif\u00edcil saber por qu\u00e9: Benjamin sostiene en estos textos un marxismo militante, activo; habla del potencial revolucionario de los trabajadores, propugna con Brecht -amigo cercano de Benjamin- a favor de una actitud activa dentro de los c\u00edrculos intelectuales, llama abiertamente a sumarse a la causa del proletariado; no pod\u00eda m\u00e1s que chocar con una escuela que hablaba del fin del potencial revolucionario del proletariado y cuyas aspiraciones eran puramente especulativas.\u00a0 Las diferencias pueden resumirse en la siguiente tesis de Benjamin: \u201c[\u2026) la lucha revolucionaria no es la lucha entre el capitalismo y el Esp\u00edritu sino entre el capitalismo y el proletariado\u201d.[2]\u00a0Esta es la actitud militante que se expresa tambi\u00e9n en un texto de Brecht:<\/p>\n<p>\u201cEntonces, \u00bfde qu\u00e9 sirve decir la verdad sobre el fascismo \u2014que se condena\u2014 si no se dice nada contra el capitalismo que lo origina? Una verdad de este g\u00e9nero no reporta ninguna utilidad pr\u00e1ctica. Estar contra el fascismo sin estar contra el capitalismo, rebelarse contra la barbarie que nace de la barbarie, equivale a reclamar una parte del ternero y oponerse a sacrificarlo\u201d[3].<\/p>\n<p>Este \u00edmpetu activo, impulsado por su visita a Mosc\u00fa y su contacto con los medios oposicionistas de la intelectualidad en la URSS, lo lleva a coincidir con algunas tesis trotskistas en el terreno del arte y reivindicar, por lo menos parcialmente, la figura de Le\u00f3n Trotsky frente a la contrarevoluci\u00f3n estalinista y la de Rosa Luxemburgo frente al reformismo y traici\u00f3n de la socialdemocracia alemana.<\/p>\n<p>Es verdad que algunos fragmentos de las\u00a0<em>Tesis sobre historia,\u00a0<\/em>escritos poco antes de suicidarse en su fuga del terror nazi, parecen retratar a un autor que se acerca al pensamiento posmoderno. El car\u00e1cter contradictorio de esas tesis, que s\u00f3lo eran reflexiones \u00edntimas y no un manifiesto te\u00f3rico, expresan tanto ideas propias de la fuga desesperada de un pensador sensitivo, como otras donde apela a la revoluci\u00f3n. Nos centraremos, al final de este ensayo, en la cr\u00edtica de estas tesis porque son las ideas que m\u00e1s se han retomado de este intelectual de izquierda, sobre todo por la posmodenidad. Antes, analizaremos algunas de las obras de Benjamin que han quedado en la oscuridad por la mayor\u00eda de sus int\u00e9rpretes. No pretendemos estar de acuerdo con todas las ideas de Benjamin, ni siquiera de aqu\u00e9llas donde pretende plantear ideas marxistas; nuestra intenci\u00f3n es discutir sus tesis para profundizar en algunos temas y abordar finalmente una cr\u00edtica a las interpretaciones posmodernas de un pensador que reivindicaba a Trotsky y a Rosa Luxemburgo.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800000;\"><strong>Benjamin, Mosc\u00fa y la oposici\u00f3n antistalinista<\/strong><\/span><\/h3>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><em>El Diario de Mosc\u00fa<\/em>\u00a0recoge las impresiones de la visita de Walter Benjamin a Mosc\u00fa entre el 6 de diciembre de 1926 hasta finales de enero de 1927. No se trata, propiamente, de un diario pol\u00edtico, te\u00f3rico o ideol\u00f3gico; sino m\u00e1s bien de impresiones al estilo period\u00edstico sobre la vida cotidiana en Mosc\u00fa; muestran la fina atenci\u00f3n de Benjamin por los detalles de la vida diaria: pintorescos retratos de las calles de Mosc\u00fa, del clima glacial, la arquitectura de las calles y catedrales (la de San Basilio, por ejemplo), la comida t\u00edpica, las artesan\u00edas disponibles en los estantes y en los mercados al aire libre (las t\u00edpicas \u201cmatruscas\u201d), la mendicidad en las calles, la falta de vivienda, la forma de vestir de los moscovitas, etc. En general se trata del diario de un viajero bohemio e intelectual: son recurrentes los relatos sobre las visitas al teatro, al cine, a los museos, las partidas de domin\u00f3 y ajedrez, la redacci\u00f3n de art\u00edculos y, sobre todo, los lances amorosos y coqueteos hacia Asja Lacis y la rivalidad oculta hacia Bernhard Reich \u2013pareja sentimental de Asia por aquellos tiempos-; ambos anfitriones de Benjamin en Mosc\u00fa y ambos pertenecientes a la Inteligencia af\u00edn\u00a0 a los bolcheviques y, en especial, a la oposici\u00f3n antistalinista (trotskista o zinovievista). El tri\u00e1ngulo amoroso es digno de un drama rom\u00e1ntico en s\u00ed mismo anodino, si no fuera por estar salpicado de interesantes observaciones sobre la realidad en la Rusia de aquellos tiempos.<\/p>\n<p>La visita de Benjamin a Mosc\u00fa ten\u00eda varios objetivos: la redacci\u00f3n de art\u00edculos period\u00edsticos para un diario Alem\u00e1n (\u201cDie Kreatur\u201d) y, tambi\u00e9n, para la Enciclopedia sovi\u00e9tica oficial (un art\u00edculo y una exposici\u00f3n sobre Goethe, adem\u00e1s un proyecto sobre una \u201cEnciclopedia materialista\u201d),[4]\u00a0estrechar lazos con las organizaciones culturales rusas la VAPP (proyecto frustrado por el evidente ascenso del burocratismo totalitario); conocer de primera mano la situaci\u00f3n en la Rusia posrevolucionaria; y sobre todo \u2013 a juzgar por el diario en cuesti\u00f3n- reconquistar a su gran amor\u2026 Asia Lacis (artista y revolucionaria a quien hab\u00eda conocido en 1924); y escapar, de paso, al esp\u00edritu navide\u00f1o capitalista. Como se ve la visita de Benjamin no tiene grandes pretensiones y su diario est\u00e1 escrito para nadie m\u00e1s que para \u00e9l mismo.<\/p>\n<p>Sin embargo, para nuestro tema, este diario resulta valioso porque adem\u00e1s de estar salpicado de interesantes reflexiones pol\u00e9micas sobre el materialismo hist\u00f3rico, sobre Bujarin, Plejanov, Proust, etc., y ser un interesante documento sobre la vida cotidiana durante el ascenso del stalinismo; expresa, en diversos episodios notables, el proceso de burocratizaci\u00f3n, su influencia venenosa en el arte, el ambiente naciente de la persecuci\u00f3n, de deportaci\u00f3n y antisemitismo y, sobre todo, la influencia de Trotsky en el entorno inmediato de Benjamin. Da testimonio, adem\u00e1s, del proceso de reflexi\u00f3n y cr\u00edtica de Benjamin que lo acercar\u00eda a\u00fan m\u00e1s al marxismo. En su diario son mencionados artistas destacados que comenzaban ya a sufrir la censura stalinista. En sus relatos semi-period\u00edsticos desfilan creadores como el cineasta Einsestein, los escritores de obras teatrales Stanislavsky y Mayerhold (deportado en 1937, muerto en un campo de concentraci\u00f3n); el c\u00e9lebre poeta Maiakovsky (fue empujado al suicidio en 1931) y el poeta trotskista L\u00e9levich. Su diario no da respuestas pol\u00edticas a los problemas que detecta, pero hace una descripci\u00f3n de la enfermedad que ser\u00eda \u201cdiseccionada\u201d y \u201cdiagnosticada\u201d por Trotsky en su obra\u00a0<em>La revoluci\u00f3n traicionada.<\/em>\u00a0Es evidente que a Benjamin le repel\u00eda el stalinismo y sent\u00eda simpat\u00edas por los revolucionarios de la \u201cetapa heroica\u201d de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>En este punto nos salta a la vista una confluencia superficial pero no menos llamativa entre Benjamin y Trotsky: como aqu\u00e9l Trotsky pod\u00eda ser un agudo y penetrante observador de su entorno cotidiano; si bien la escritura intimista e impresionista no fue nunca el estilo literario con el que se recuerda al dirigente revolucionario, la lectura de su \u201cDiario en el exilio\u201d y sus fragmentarias impresiones de su paso en Espa\u00f1a en 1916[5]\u00a0-antes de ser deportado a EUA- son una muestra de ello. As\u00ed, por ejemplo, de su paso por San Sebasti\u00e1n quedan las siguientes impresiones que citamos como muestra:\u00a0<em>\u201c[\u2026] Un mar severo, pero sin malicias; gaviotas, espuma, aire, espacio. El mar, con su aspecto cautivador, parece indicar que el hombre ha nacido para ser contrabandista; pero que circunstancias accidentales le han impedido seguir su destino\u201d.<strong>[6]<\/strong><\/em>\u00a0Por otra parte, los libros de Biblioteca Central de C\u00e1diz le confirman el pasado medieval de Espa\u00f1a pues\u00a0<em>\u201c[\u2026] su exterior atestigua que ya hace mucho tiempo que no han sino hollados por la mano del hombre [\u2026] Fue aqu\u00ed donde, por primeva vez tuve el placer de convencerme de que la polilla no es un animalito imaginario. [\u2026] La mayor\u00eda de los grandes vol\u00famenes, editado en antigua y excelente papel de hilo, est\u00e1n met\u00f3dicamente trabajados por la polilla erudita, a quien los habitantes de C\u00e1diz le han dejado un tiempo bastante largo para su labor [\u2026] Las huellas cil\u00edndricas, dibujando l\u00edneas quebradas, ya suben ya descienden [\u2026] Este trabajo calienta los cascos del lector con enigmas, especialmente cuando la polilla se ha llevado un guarismo o una parte de un nombre propio\u201d.<strong>[7]<\/strong><\/em>\u00a0Quiz\u00e1 se trate de trazos superficiales y fugaces, pero no por ello dejan de tener su suculencia.\u00a0 Sin duda se trata de un g\u00e9nero literario que tiene su encanto, sobre todo cuando muestran otra faceta de la sensibilidad de un personaje como Trotsky.[8]\n<p>La amada de Benjamin, Asja Lacis, es una atractiva veterana bolchevique, particip\u00f3 en la revoluci\u00f3n de 1917, directora de teatro letona, fue asistente de Bertolt Brecht a quien presentar\u00e1 a Benjamin, impulsora vanguardista de teatro para ni\u00f1os proletarios (en el que promov\u00eda la improvisaci\u00f3n y la imaginaci\u00f3n, fund\u00f3 1918 un teatro infantil proletario[9]) \u2013inspirada en Mayerhold y en Maiakovsky-, ser\u00e1 deportada diez a\u00f1os (1938-1948) a un campo de concentraci\u00f3n en Kazajist\u00e1n. Bernhard Reich es un periodista, director de teatro alem\u00e1n seguidor de Kamenev en la \u00e9poca en que \u00e9ste hab\u00eda formado, junto con Zinoviev, la oposici\u00f3n Unificada encabezada por Trotsky. El fantasma de la cacer\u00eda de brujas anti-trotskista est\u00e1 muy presente en el diario de Benjamin. Se menciona la muerte del bolchevique Mijail Frunze[10]\u00a0quien muy probablemente fue una de las primeras v\u00edctimas mortales de Stalin (muri\u00f3 en 1925 obligado por el Partido a realizarse una operaci\u00f3n que le costar\u00eda la vida. Si hacemos a un lado al mismo Lenin, quien probablemente fue envenenado por Stalin,[11]\u00a0ser\u00eda su primera v\u00edctima mortal). En la \u00e9poca en que Benjamin escribi\u00f3 su diario las deportaciones masivas hab\u00edan comenzado; entre 1926 y 1928 miles de personas fueron enviadas al destierro siberiano.[12]\u00a0Trotsky fue retirado de sus responsabilidades en 1926, expulsado del Partido (junto con la Oposici\u00f3n que encabezaba) en 1927 y desterrado a Ama Ata en 1928. En 1928 hab\u00eda tantos deportados que \u201c[\u2026] En Mosc\u00fa solo queda viudas\u201d.[13]\u00a0En 1929 comienzan los fusilamientos. En la \u00e9poca en que Benjamin visita Mosc\u00fa la oposici\u00f3n unificada encabezaba m\u00edtines p\u00fablicos que eran acallados por provocadores y golpeadores enviados por la burocracia<\/p>\n<p>Bejamin relata que Reich les le\u00eda a \u00e9l y a Asia los \u00faltimos discursos de Kamenev. C\u00f3mo L\u00e9levich (su verdadero nombre era Gilelevich Kalmanson) se lamenta en una conversaci\u00f3n con Benjamin por no poder acudir al discurso que dar\u00eda Trotsky en la Comitern a favor de Zinoviev.[14]\u00a0Bejamin menciona, como de pasada, una entrevista con Olga Kameneva[15]\u00a0(hermana de Trotsky y esposa de Kamenev) \u2013quien en aquel entonces se desempe\u00f1aba como funcionaria de la \u201cUni\u00f3n de Sociedades Sovi\u00e9ticas de Amistad y Relaciones culturales con otros pa\u00edses\u201d- seguramente la entrevista tuvo como tema tareas tales como conferencias y art\u00edculos; si la entrevista vers\u00f3 tambi\u00e9n sobre la oposici\u00f3n a Stalin es cosa que no se menciona en su diario. Benjamin relata la conversaci\u00f3n con un director de teatro, Bela Ilesh (escritor h\u00fangaro) quien hab\u00eda participado con Trotsky en la batalla que derrot\u00f3 al general blanco Wrangel durante uno de los episodios m\u00e1s dram\u00e1ticos de la guerra civil, sin embargo, el r\u00e9gimen lo \u201cdegrado\u201d convirti\u00e9ndolo de manera forzada en director de teatro.[16]\u00a0En algunas partes del diario Benjamin cuenta, al parecer sin siquiera notarlo, la represi\u00f3n que la misma Asja Lacis estaba sufriendo a manos de los gendarmes stalinistas del arte\u2013a juzgar por su diario, Benjamin parece estar m\u00e1s preocupado por los cambios de humor de Lasja, que \u00e9l interpreta como desaires a sus coqueteos, que por el acoso del que estaba siendo objeto-\u00a0 Asja era citada a reuniones con un oscuro censor stalinista (un tal Knorin) quien parec\u00eda seguirle los pasos provoc\u00e1ndole angustia y nerviosismo.[17]\u00a0Benjamin fue testigo de c\u00f3mo, ya en esas fechas, los oradores de la Oposici\u00f3n eran acallados en los eventos oficiales[18]\u00a0y menciona las deportaciones de opositores desde la estaci\u00f3n de Yaroslavsky en Mosc\u00fa.<\/p>\n<p>Es sumamente interesante el intercambio reflexivo de Benjamin con el oposicionista Reich; en sus charlas se dibuja claramente muchas de las caracter\u00edsticas centrales de la contrarevoluci\u00f3n pol\u00edtica impulsada por Stalin: el dogmatismo hecho slogan en lugar de la cr\u00edtica revolucionaria, la \u201cnormalizaci\u00f3n\u201d con el mundo capitalista (producto de la \u201cteor\u00eda\u201d antimarxista del socialismo en un solo pa\u00eds) y la sofocaci\u00f3n de los comunistas en el interior de Rusia, la desigualdad creciente producto de la NEP, los nuevos ricos que comienzan a salir de sus madrigueras, con sus ropas de gala. En suma, se expresa en sus agudos comentarios el proceso de cuestionamiento y efervescencia de los sectores m\u00e1s vivos y sanos de la sociedad rusa en contra de la burocracia y la desigualdad, cr\u00edtica subterr\u00e1nea y sofocada pero no menos existente, en el que se apoyaba la oposici\u00f3n trotskista en la URSS.\u00a0 Los debates de Benjamin con Reich son el tipo de discusiones que se dieron a\u00f1os despu\u00e9s en los campos de concentraci\u00f3n stalinistas, mediante una acalorada correspondencia entre diferentes regiones de deportados y en \u201cescuelas de formaci\u00f3n\u201d[19]\u00a0improvisadas en estos campos de exterminio, pol\u00e9mica con la cual La Oposici\u00f3n de Izquierdas \u2013ya sin Kamenev y Zinoviev que se doblegaron ante Stalin- elaboraba su programa y sus consignas. Benjam\u00edn expone algunas de sus conclusiones:<\/p>\n<p>En las conversaciones con Reich he ido expresando las disparidades que presenta actualmente la situaci\u00f3n rusa. Hacia el exterior, el gobierno busca la paz para firmar tratados comerciales con los pa\u00edses imperialistas; pero ante todo trata de suspender en el interior la actividad del comunismo militante, empe\u00f1\u00e1ndose en lograr una paz social a plazo fijo, en despolitizar la vida burguesa en la medida de lo posible. Por otra parte, en las asociaciones de pioneros, en el\u00a0<em>Komsomolz<\/em>, se da a la juventud una educaci\u00f3n \u201crevolucionaria\u201d. Lo cual significa que lo revolucionario no les llega como experiencia, sino en forma de consignas. Se intenta suprimir la din\u00e1mica del proceso revolucionario dentro de la vida estatal: queriendo o sin querer, se ha reiniciado la restauraci\u00f3n.[20]\n<p>Para Trotsky la burocracia bonapartista que \u201csuccionaba\u201d la fuerza vital de la revoluci\u00f3n era un r\u00e9gimen contradictorio a medio camino de la \u201crestauraci\u00f3n\u201d capitalista y el socialismo. Trotsky se\u00f1alar\u00eda posteriormente, en\u00a0<em>La revoluci\u00f3n traicionada<\/em>, que, si la clase obrera no derrocaba pol\u00edticamente a la burocracia, \u00e9sta preferir\u00eda convertirse en capitalista antes de entregar el poder a los trabajadores a los que hab\u00eda expropiado pol\u00edticamente. En la \u00e9poca donde Benjamin escribi\u00f3 la cita anterior, la Oposici\u00f3n a\u00fan luchaba dentro del partido por la reforma o el regreso a las ideas originales del bolchevismo. Pero la aguda reflexi\u00f3n de Benjamin era precisamente el tipo de discusiones que se daban en las filas \u201ctrotskitas\u201d. Broue cita la carta de un deportado, que ejemplifica el tipo de debates que animaban los campos de concentraci\u00f3n en los a\u00f1os treinta:<\/p>\n[\u2026] \u00a1Cu\u00e1nta diversidad de opiniones, cuanta libertad en cada art\u00edculo! \u00a1Cu\u00e1nta pasi\u00f3n y cuanta franqueza en la exposici\u00f3n de cuestiones no s\u00f3lo abstractas, sino tambi\u00e9n en todo aquello que tocaba la actualidad m\u00e1s ardiente! \u00bfPodemos reformar el r\u00e9gimen por v\u00edas pac\u00edficas o ser\u00e1 necesario un levantamiento armado, una nueva revoluci\u00f3n? \u00bfes Stalin un traidor de un modo consciente [\u2026] Su pol\u00edtica, \u00bfes reaccionaria o contrarevolucionaria? [\u2026] Los autores firman con su propio nombre.[21]\n<p>Sus conversaciones con el entorno que lo recibir\u00eda en Rusia \u2013los c\u00edrculos culturales y art\u00edsticos opuestos al stalinismo, muchos ellos trotskistas que ser\u00edan desterrados y enviados a campos de concentraci\u00f3n- versaban muy frecuentemente sobre temas pol\u00edticos, sobre el influjo de la burocracia en el arte, sobre dial\u00e9ctica y materialismo, etc. Si bien Benjamin se refiere a veces a los revolucionarios con los que discute como \u201cfan\u00e1ticos\u201d[22], es claro que sus simpat\u00edas est\u00e1n cercanas a \u00e9stos (Benjamin se califica ya de marxista) y muy alejadas del stalinismo que ahoga la creaci\u00f3n cultural.<\/p>\n<p>Su rechazo al stalinismo fue la raz\u00f3n por la cual Benjamin no ingresar\u00eda al Partido Comunista Alem\u00e1n, pero probablemente existieron razones \u00edndole personal: en las p\u00e1ginas de su diario se manifiesta el debate interno de Benjamin sobre su ingreso al Partido y sus dudas, propias de la peque\u00f1a burgues\u00eda de izquierda: \u00bfSacrificar su libertad personal a una burocracia? \u00bfEntrar temporalmente y \u201cexperimentar\u201d? \u00bfSe puede ser \u201cindependiente\u201d de la organizaci\u00f3n proletaria sin pasarse al lado de la burgues\u00eda?, \u00bfSe puede buscar el \u201cprovecho personal\u201d sin pasarse del lado de los explotadores?, \u00bfC\u00f3mo ponerse del lado del proletariado sin someterse a una estructura patidaria?, \u00bfC\u00f3mo ser un materialista dial\u00e9ctico sin renunciar a un estilo de vida?[23]\n<p>Si bien sus comentarios hacia los bolcheviques (incluida Asia Lacis, su amor plat\u00f3nico) denotan el dejo del escepticismo de un simpatizante peque\u00f1oburgu\u00e9s, es evidente Benjamin est\u00e1 en un proceso de reflexi\u00f3n que lo llevar\u00e1 a acercarse, a su regreso a Europa, a algunos textos de Trotsky y a mantener la idea de que el marxismo es est\u00e9ril sin una militancia activa. Este punto lo separar\u00eda definitivamente \u2013en el terreno pol\u00edtico- de los fundadores de la Escuela de Frankfurt -amigos suyos- quienes manten\u00edan una c\u00f3moda posici\u00f3n contemplativa, puramente especulativa y de abierto desd\u00e9n a los trabajadores.<\/p>\n<p>Benjamin fue quiz\u00e1s el \u00fanico que para 1929, en el marco del ataque y silenciamiento a la oposici\u00f3n en la URSS, a\u00fan consider\u00f3 posible citar a prop\u00f3sito del surrealismo, como autoridad en el terreno de la pol\u00edtica hacia los artistas, a Trotsky, o reivindicar en sus diarios sus lecturas de\u00a0<em>Mi vida<\/em>\u00a0o\u00a0<em>\u00bfA d\u00f3nde va Inglaterra?<strong>[24]<\/strong><\/em><\/p>\n<p>A su retorno a Alemania, Benjamin mostrar\u00e1 abiertamente sus simpat\u00edas por Trotsky. En una conversaci\u00f3n entre amigos en 1927, despu\u00e9s de una presentaci\u00f3n en Berl\u00edn \u2013 episodio relatado por Soma Morgenstern- Benjamin se pone de lado de los que defienden a Trotsky frente a la figura de Stalin reivindicada por Brecht y otros:<\/p>\n<p>En el trascurso de la noche [\u2026] la conversaci\u00f3n se puso seria. El nombre de Trotsky fue la causa [\u2026] la discusi\u00f3n sobre este affaire dividi\u00f3 al grupo. Brecht junto con Klabund y esposa estaban totalmente de lado de Stalin. Hardt y yo defendimos celosamente a Trotsky. En cuanto a Benjamin se uni\u00f3 a nosotros. [\u2026] Mientras vivi\u00f3 Lenin, Stalin fue un hombre de tercera categor\u00eda, con mucho. Que \u00e9l, comparado por Trotsky, que era en ese entonces la gloria de la revoluci\u00f3n triunfante, tuviera el peso para ponerse en contra de Trotsky, que \u00e9l, un hombre cauteloso, se haya animado a hacerlo y que se haya impuesto, prueba que el clima del pa\u00eds ya estaba como que el partido se encolumnara detr\u00e1s de Stalin y que un Stalin pudiera expulsar a Trotsky de Rusia. Con este argumento me gan\u00e9 la ayuda de Benjamin y de Hardt, pero no gan\u00e9 la discusi\u00f3n. Porque las discusiones \u2013eso lo vi despu\u00e9s en Hollywood- las gana siempre Bertold (sic) Brecht, y lo hac\u00eda poni\u00e9ndose a gritar, y lo que no le cuadra no ven\u00eda \u201cpara nada al caso\u201d.[25]\n<p>Sobre su acercamiento y amistad, durante los a\u00f1os treinta, a Bertlot Brech \u2013poeta y militante comunista- versar\u00edan las diferencias y desacuerdos con Theodor Adorno (uno de los fundadores de la Escuela de Frankfurt). Efectivamente Bejamin y Brech pretenden lanzar una revista con el t\u00edtulo\u00a0<em>Krise und Kritik<\/em>\u00a0(Crisis y cr\u00edtica) con la que aspiraban a intervenir dentro de la intelectualidad radical defendiendo, desde una perspectiva marxista, una posici\u00f3n militante frente a los problemas de crisis social, art\u00edstica y cultural.[26]\u00a0Llama la atenci\u00f3n las similitudes entre el proyecto \u2013nunca aterrizado- de Benjamin y Brecht y el\u00a0<em>Manifiesto por un arte proletario independiente<\/em>, proyectado por Trotsky, Breton y Rivera \u2013tampoco aterrizado despu\u00e9s del asesinato de Trotsky-. En ambos se llama a los intelectuales y creadores a organizarse para luchar contra el orden capitalista y el fascismo, por la independencia creadora del arte frente a todo intento por dominarlo. As\u00ed mismo Benjamin en su obra\u00a0<em>El autor como productor<\/em>\u00a0se pronuncia por la uni\u00f3n entre el arte y la vida, proyecto opuesto a la l\u00f3gica del sistema capitalista y que recuerda mucho a las opiniones de Trotsky acerca de la reconciliaci\u00f3n entre el arte y la vida, as\u00ed como la defensa de las vanguardias rusas que ya empezaban a ser sofocadas por Stalin.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800000;\"><strong>El autor como productor<\/strong><\/span><\/h3>\n<p>\u201c[\u2026] la lucha revolucionaria no es la lucha entre el capitalismo y el Esp\u00edritu sino entre el capitalismo y el proletariado\u201d [Benjamin]\n<p>Este notable ensayo no deja lugar a dudas sobre el acercamiento de Benjamin a las ideas de Marx. A nuestro juicio implica un salto del escepticismo de un simpatizante a un marxismo bastante radicalizado, propias de un reci\u00e9n converso, incluso hasta excesos \u201cultraizquierdistas\u201d. El texto es una ponencia que Benjamin dicta en abril de 1934 en el \u201cInstituto para el estudio del fascismo de Par\u00eds\u201d en donde urge a los artistas a oponerse al fascismo por medio de la revoluci\u00f3n. Todo el texto tiene como\u00a0<em>leiv motiv<\/em>\u00a0el justificar un arte de tendencia cuyo \u201chilo-pol\u00edtico conductor\u201d sea la lucha por el socialismo, desde el punto de vista del proletariado. La tesis central del texto intenta apoyarse en un an\u00e1lisis materialista de las relaciones sociales de producci\u00f3n para determinar el lugar del artista en el proceso de lucha por la transformaci\u00f3n de la realidad, as\u00ed como la relaci\u00f3n entre el contenido y la forma en el arte revolucionario; ante todo, la relaci\u00f3n del creador con sus medios de producci\u00f3n art\u00edsticos.<\/p>\n<p>De acuerdo a Benjamin, si la revoluci\u00f3n socialista implica la liquidaci\u00f3n de la forma clasista de producir, la transformaci\u00f3n que la revoluci\u00f3n exige del arte implica que el autor se vea a s\u00ed mismo como un productor, no s\u00f3lo de objetos art\u00edsticos sino de nuevas t\u00e9cnicas y medios productivos para el arte. No se debe trabajar s\u00f3lo sobre el producto sino sobre los medios de producci\u00f3n. S\u00f3lo esto podr\u00e1 impedir que la transformaci\u00f3n interior del artista que pretende unirse a la causa proletaria, se quede en el mundo interno del autor y no trascienda m\u00e1s all\u00e1 de la producci\u00f3n de simples medios de consumo asimilables por la moda capitalista. El intelectual revolucionario debe traicionar sus or\u00edgenes de clase burgueses:<\/p>\n<p>Esta traici\u00f3n consiste, en el caso del escritor, en un comportamiento que lo transforma, de abastecedor del aparato de producci\u00f3n, a ingeniero dedicado a adaptarlo a los fines de la revoluci\u00f3n proletaria. [\u2026] \u00bfLogra impulsar la socializaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n intelectual? \u00bfDescubre procedimientos para organizar a los trabajadores intelectuales en el propio proceso de producci\u00f3n? \u00bfTiene sugerencias para la refuncionalizaci\u00f3n de la novela, del drama, de la poes\u00eda? Cuanto mejor logre encauzar su actividad en estas tareas, m\u00e1s correcta ser\u00e1 la tendencia y m\u00e1s alta ser\u00e1 necesariamente la calidad t\u00e9cnica de su trabajo. Y por otra parte: mientras m\u00e1s preciso sea su conocimiento del lugar que ocupa en el proceso de producci\u00f3n, menor ser\u00e1 la tentaci\u00f3n de hacerse pasar por un \u201chombre de esp\u00edritu.[27]\n<p>Sin duda las ideas de Benjamin a este respecto estaban permeadas fuertemente por las vanguardias rusas. La exigencia de Benjamin de orientarse a la \u201cliterarizaci\u00f3n de todas las relaciones vitales\u201d recuerda mucho a las tesis de Maiakovsky acerca de \u201cfundir el arte con la vida del pueblo\u201d y de la de \u201ctransformar la vida\u201d de Tatlin.<\/p>\n<p>Junto con las influencias vanguardistas, se debe se\u00f1alar que Benjamin parece compartir las mismas virtudes y limitaciones que aqu\u00e9llas. Benjamin cita en su texto la respuesta de Ren\u00e9 Macublanc cuando se le pregunt\u00f3 para qui\u00e9n escrib\u00eda, partamos de la llamativa respuesta para explicar lo que a nuestro juicio constituyen las limitaciones de la tesis de Benjamin:<\/p>\n<p>No cabe duda, dice Maublanc, que yo escribo casi exclusivamente para un p\u00fablico burgu\u00e9s. Sea porque estoy obligado a ello, como cuando se me encarga escribir un discurso para la distribuci\u00f3n de premios en la escuela secundaria donde soy profesor; sea porque, de nacimiento burgu\u00e9s, de educaci\u00f3n burguesa, de ambiente burgu\u00e9s, me inclino naturalmente a dirigirme a la clase a la que pertenezco, que mejor conozco y a la que soy quien mejor puede comprender. Esto no quiere decir que escriba para halagarla, para darle gusto o para sostenerla. Convencido de que la revoluci\u00f3n proletaria es necesaria y deseable, creo que ser\u00e1 tanto m\u00e1s r\u00e1pido, f\u00e1cil y segura, y tanto menos sangrienta, cuanto menor sea la resistencia de la burgues\u00eda . . . El proletariado necesita hoy aliados provenientes de la burgues\u00eda as\u00ed como en el siglo XVIII la burgues\u00eda necesit\u00f3 aliados provenientes de la nobleza. Yo quisiera contarme entre ellos.[28]\n<p>En realidad a los artistas progresistas, venidos de los medios burgueses, no se les puede pedir mucho m\u00e1s que \u00e9sta franqueza y su involucramiento honesto en el proceso revolucionario desde su trinchera cultural. Pedir un arte radicalmente nuevo, como hace Benjamin, es pedirle \u201cperas al olmo\u201d. La explicaci\u00f3n de ello, a nuestro juicio, se encuentra en las cr\u00edticas que Trotsky hizo a las vanguardias rusas (en especial al Prolekult y a Maiakovsky). No es posible una simultaneidad mec\u00e1nica entre unas condiciones objetivas maduras para una revoluci\u00f3n social, la consciencia pol\u00edtica de ello (entre un grupo de pol\u00edticos o artistas de vanguardia); y, por otro lado, una sensibilidad y emociones nuevas, en un mundo que a\u00fan no ha cambiado los viejos modos de sentir. Si en las revoluciones las condiciones objetivas se estrellan contra la consciencia de las masas, es s\u00f3lo porque \u00e9sta \u00faltima avanza con muletas mientras aquellas con zancos. Si la consciencia se sacude en las revoluciones, las formas inconscientes de sentir (base de la sensibilidad est\u00e9tica) no se conmueven a la misma velocidad.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n las masas piensan diferente; pero, en general, sienten, aman y lloran como antes. La consciencia pol\u00edtica puede ser revolucionaria pero las formas de sensibilidad, al estar enterradas en el inconsciente, no pueden transformarse mec\u00e1nicamente al mismo ritmo que las condiciones sociales. Por ello el llamado de Benjamin de crear, a la manera constructivista, nuevas formas productivas para el arte, suena tan ut\u00f3pica, como lo eran muchos de los excesos nihilistas de las vanguardias tan duramente criticadas tanto por Trotsky como por Lenin. Incluso lo anterior es cierto, como hemos visto, en el marco de una revoluci\u00f3n socialista triunfante. Benjamin opina que si el autor se ve como productor evitar\u00e1 crear \u201ccapillas\u201d separadas de las masas, separadas de la transformaci\u00f3n de la vida. Pero la renuncia de las viejas formas de producir arte, que Benjamin promueve, representa tan s\u00f3lo una renuncia para su c\u00edrculo intelectual \u2013su capilla- puesto que las masas no pueden renunciar a algo que, en general, nunca han pose\u00eddo y de lo que se deben apropiar, antes de pensar en un verdadero arte nuevo.<\/p>\n<p>M\u00e1s mec\u00e1nico a\u00fan es la equivalencia directa que Benjamin parece establecer entre una nueva t\u00e9cnica para el arte como sin\u00f3nimo de un arte m\u00e1s progresista desde el punto de vista est\u00e9tico. Este mecanicismo muestra, a nuestro juicio, las limitaciones del marxismo de Benjamin (en esta etapa de su pensamiento). En realidad, como se\u00f1ala Trotsky, a excepci\u00f3n de la arquitectura, la literatura es la rama del arte que menos relaci\u00f3n tiene con la t\u00e9cnica: \u201cun buen poema futurista puede escribirse a l\u00e1piz en mal papel en alg\u00fan pueblo de la provincia de Riazan\u201d, se\u00f1al\u00f3. En realidad la calidad de una obra art\u00edstica tiene mucha m\u00e1s relaci\u00f3n con la expresi\u00f3n est\u00e9tica de emociones sociales que con la t\u00e9cnica con la que se trabaja.<\/p>\n<p>Esto no niega, por supuesto, la tesis de Marx acerca del desarrollo de las fuerzas productivas y la transformaci\u00f3n de la superestructura. En los Grundrisse Marx explica por qu\u00e9 la \u00e9pica antigua en su expresi\u00f3n cl\u00e1sica no puede ser producida en un mundo mecanizado y con rascacielos, y al mismo tiempo que explica que el arte tiene su propia din\u00e1mica. El cine, la arquitectura, la m\u00fasica, la pintura est\u00e1n vinculados con las capacidades t\u00e9cnicas de creaci\u00f3n, pero \u00e9stas constituyen, apenas, el punto de partida. La m\u00fasica \u201cdisco\u201d no es de mayor calidad que la m\u00fasica rom\u00e1ntica o cl\u00e1sica por el hecho de usar un procesador. Es verdad, en \u00faltima instancia, que la superestructura depende del desarrollo de las fuerzas productivas, pero se trata de una tesis general, que implica contradicciones y retroalimentaciones, que no anulan la din\u00e1mica propia del arte. No existe una relaci\u00f3n directa entre t\u00e9cnica y arte de la misma forma que no existe una relaci\u00f3n directa entre la gen\u00e9tica y la cultura, por m\u00e1s que los seres humanos tengamos genes.<\/p>\n<p>Por otro lado, la tesis de Benjamin seg\u00fan la cual la tendencia pol\u00edtica implica una tendencia literaria y, al mismo tiempo, que la fidelidad entre ambas justifica la calidad art\u00edstica de una obra, representa un axioma formal bastante dudoso. En la Revoluci\u00f3n rusa existieron poetas improvisados que dedujeron sus versos casi directamente del marxismo y de la lucha de clases, pero ello no aseguraba de ning\u00fan modo la calidad art\u00edstica de sus obras. Frente a \u00e9stas era, en el 99% de los casos, preferible que los obreros leyeran al burgu\u00e9s Moliere que los torpes versos \u201cproletarios\u201d de alg\u00fan autor improvisado. Desde el punto de vista pol\u00edtico el marxismo es superior al pensamiento burgu\u00e9s, pero desde el punto de vista est\u00e9tico un buen marxista bien puede ser un p\u00e9simo artista. En lo pol\u00edtico los obreros ya tienen a Marx pero en lo art\u00edstico necesitan apropiarse de Balzac por m\u00e1s que el pensamiento pol\u00edtico de \u00e9ste fuera conservador. No se excluye, por supuesto, la existencia de obras de tendencia (socialista) con una calidad art\u00edstica notable. Sin duda la poes\u00eda de Maiakovsky era de tendencia, pero ante todo ten\u00eda calidad est\u00e9tica, lo mismo puede decirse de la obra de Diego Rivera.\u00a0<strong>La m\u00fasica y poes\u00eda de Silvio Rodr\u00edguez es bella porque expresa po\u00e9ticamente a la Revoluci\u00f3n Cubana y al amor, no por el simple hecho de ser revolucionaria; para eso \u00faltimo ya tenemos el pensamiento marxista.<\/strong>\u00a0El arte debe ser juzgado en su propia din\u00e1mica, en las leyes que \u00e9ste mismo se ha impuesto. El autor, efectivamente, no crea en la estratosfera y por lo tanto expresa sentimientos, ideas y aspiraciones de clase; pero \u00e9stas no constituyen el criterio central para evaluar su obra desde un punto de vista est\u00e9tico. La cosa cambia, por supuesto, si pretendemos hacer un an\u00e1lisis hist\u00f3rico y social de un artista y su obra, lo cual es leg\u00edtimo y necesario. S\u00f3lo hay que tener cuidado de no confundir los planos, confusi\u00f3n frecuente en los an\u00e1lisis \u201cmarxistas\u201d sobre el arte.<\/p>\n<p>No obstante lo anterior, Benjamin comparte, por supuesto, las virtudes de las vanguardias art\u00edsticas revolucionarias: en primer lugar su franca oposici\u00f3n al capitalismo y su entrega consciente (al menos en el plano te\u00f3rico) a la causa revolucionaria. De lo anterior se deriva su obsesi\u00f3n por la experimentaci\u00f3n, su rechazo a formas y contenidos osificados que se sobreviven a s\u00ed mismos, su preocupaci\u00f3n por la vinculaci\u00f3n entre el arte y la vida. En esta v\u00eda las coincidencias con Trotsky aparecen, quiz\u00e1, con m\u00e1s relieve que las discrepancias. Trotsky propugnaba, tambi\u00e9n, por la fusi\u00f3n del arte con la vida, s\u00f3lo que Trotsky advert\u00eda que esta fusi\u00f3n no es autom\u00e1tica y requiere premisas materiales, advierte que en la primera etapa de la revoluci\u00f3n el papel progresista del arte no consiste en crear un \u201carte proletario\u201d sino en ser absorbido como cultura general por el pueblo. La insistencia de Benjamin, en que el autor es un productor, est\u00e1 sin duda relacionada con la intenci\u00f3n de que los artistas se vean como parte del proletariado y vinculen su creaci\u00f3n con su causa. Esta interpretaci\u00f3n del artista, aunque con fuertes tintes propagand\u00edsticos m\u00e1s que te\u00f3ricos, era una caracter\u00edstica muy sana de las vanguardias y su ideario pol\u00edtico. As\u00ed, por ejemplo, la cultura del M\u00e9xico popular le debe a estas ideas a gigantes como Diego Rivera -quien fund\u00f3 en 1922, junto con David Alfaro Siqueiros[29]\u00a0y Jos\u00e9 Clemente Orozco-, el \u201cSindicato de Pintores y Escultores\u201d que impulsar\u00eda el Muralismo como corriente art\u00edstica revolucionaria, su impacto fue mundial y sus ideas en el arte deben ser rememoradas y reivindicadas. Las tesis del \u201csindicato\u201d eran del mismo cariz que las ideas de Benjamin: los artistas son obreros, se debe renunciar al arte de caballete, el arte debe asociarse con la vida (los murales), el arte debe ser colectivo, los artistas deben luchar por una sociedad sin clases y por una sociedad socialista.[30]\n<p>Los defectos mecanicistas que pueden encontrarse en\u00a0<em>El autor como productor\u00a0<\/em>son pulidos en su obra posterior\u00a0<em>La obra de arte en la \u00e9poca de su reproductibilidad t\u00e9cnica<\/em>, sobre todo en lo que se refiere a la dial\u00e9ctica entre subjetividad y bases productivas. Lo que es cierto es que Benjamin matiz\u00f3 posteriormente su postura linealmente determinista. Lo anterior se atestigua en su correspondencia con Werner Kraft fechada en 1938, en donde se discute el papel de la tradici\u00f3n en los artistas de vanguardia, especialmente en la obra de Brecht. Kraft le plantea sus dudas a Benjamin:<\/p>\n[\u2026] se plantea \u201cel problema de si un poeta es capaz de crear sin ninguna tradici\u00f3n y contra toda tradici\u00f3n. Todav\u00eda no tengo una respuesta satisfactoria. Tal vez usted s\u00ed me result\u00f3 muy revelador que precisamente Trotsky, en su importante escrito \u201cLiteratura y Revoluci\u00f3n\u201d, presuponga que es obvio el empalme correcto en la revoluci\u00f3n con la tradici\u00f3n.[31]\n<p>A estas interrogantes -muy sugerentes en cuanto al acercamiento de Benjamin con Trotsky, pues Kraft le remite a Benjamin una obra familiar del que \u00e9ste ser\u00eda un mayor conocedor- Benjamin responde se\u00f1alando su acuerdo con Trtosky y explica que Brecht no carece de ra\u00edces en la tradici\u00f3n, especialmente la poes\u00eda popular b\u00e1vara y el barroco del sur de Ale<span style=\"color: #800000;\">mania.[32]<\/span><\/p>\n<h3><span style=\"color: #800000;\"><strong>La obra de arte en la \u00e9poca de su reproducibilidad t\u00e9cnica<\/strong><\/span><\/h3>\n<p>En su famoso texto\u00a0<em>La obra de arte en la \u00e9poca de su reproducibilidad t\u00e9cnica<\/em>\u00a0(1936) Benjamin realiza un estudio original y audaz sobre los efectos que sobre la superestructura art\u00edstica ejerce la infraestructura econ\u00f3mica del capitalismo. No se trata ya de un estudio mecanicista sino de uno dial\u00e9ctico que comprende las contradicciones entre una tecnolog\u00eda que se desarrolla a un ritmo galopante y, por otro lado, la consciencia (incluida la est\u00e9tica) lerda y perezosa que se arrastra detr\u00e1s de los acontecimientos y los comprende \u201cpost festum\u201d. Esta tesis notable, acerca del desarrollo desigual entre lo material y lo \u201csubjetivo\u201d, puede encontrarse, por supuesto, en Marx y en los escritos de Trotsky (<em>Historia de la revoluci\u00f3n rusa<\/em>). Uno de los inconvenientes en la comprensi\u00f3n del texto es el estilo extremadamente oscuro de Benjamin y la utilizaci\u00f3n de conceptos teol\u00f3gicos o m\u00edsticos (el \u201cAura\u201d, por ejemplo) que pueden conducir a ambig\u00fcedades.<\/p>\n<p>Benjamin se aproxima a las obras art\u00edsticas para subrayar las condiciones hist\u00f3rico-sociales que incuban su surgimiento y en las que se fraguan las formas de sensibilidad y percepci\u00f3n en las que se contemplan.\u00a0<em>\u201cDentro de grandes espacios hist\u00f3ricos de tiempo se modifican, junto con toda la existencia de las colectividades humanas, el modo y manera de su percepci\u00f3n sensorial. Dichos modo y manera en que esa percepci\u00f3n se organiza, el medio en el que acontecen, est\u00e1n condicionados no s\u00f3lo natural, sino tambi\u00e9n hist\u00f3ricamente\u201d.<strong>[33]<\/strong>\u00a0<\/em>Trotsky aborda a la obra art\u00edstica desde un \u00e1ngulo similar:\u00a0<em>\u201cUna nueva forma art\u00edstica, considerada desde un amplio punto de vista nace para responder a nuevas necesidades [\u2026] El poeta puede encontrar el material para su arte tan solo en su ambiente social y trasmitir los nuevos impulsos de la vida por medio de su particular consciencia art\u00edstica\u201d.\u00a0<\/em>\u00a0Estas coincidencias iniciales, harto sumarias, son la expresi\u00f3n del punto de vista marxista de ambos. Si las coincidencias estribaran s\u00f3lo en este punto la podr\u00edamos considerar como una perogrullada. La coincidencia, sin embargo, va m\u00e1s all\u00e1: ambos se niegan a reducir al arte a un puro y simple s\u00edmbolo social.<\/p>\n<p>Benjamin no se conforma con establecer los fundamentos sociales de la evoluci\u00f3n de la obra de arte; se interesa, ante todo, por estudiar la forma espec\u00edfica en que el arte es percibido, es decir, su forma peculiar (est\u00e9tica) que hace del arte un producto peculiar. Para referirse a ella Benjamin utiliza el concepto \u201cAura\u201d: forma espec\u00edfica de apreciaci\u00f3n art\u00edstica en las sociedades pre-capitalistas conformada por la tradici\u00f3n en la que se inserta la obra de arte. El \u201cAura\u201d, como percepci\u00f3n est\u00e9tica tradicional, est\u00e1 siendo destruida por las formas de reproducci\u00f3n masiva y en serie del capitalismo. Marx hab\u00eda afirmado en\u00a0<em>El Manifiesto Comunista<\/em>\u00a0que la producci\u00f3n capitalista destruye el velo de santidad de los productos m\u00e1s sublimes, todo lo tradicional es disuelto en el c\u00e1lculo ego\u00edsta y el mezquino af\u00e1n de lucro. Benjamin sostiene, igualmente, que todo el contexto sacramental en el que el arte se produc\u00eda, desde los tiempos primitivos \u2013como pensamiento m\u00e1gico- hasta el arte \u201ctrascendental\u201d del Medievo (las V\u00edrgenes inmaculadas) es profanado por la reproducci\u00f3n en serie de mercanc\u00edas.<\/p>\n<p>Si bien Trotsky no se ocupa del aspecto tradicional del arte precapitalista, es llamativa la convergencia entre Benjamin y Trotsky consistente en subrayar la especificidad de la obra de arte no s\u00f3lo como producto hist\u00f3rico social sino como objeto de percepci\u00f3n y de gozo est\u00e9tico. As\u00ed, en pol\u00e9micas establecidas en el Comit\u00e9 Central Trotsky enfatiz\u00f3, frente a los te\u00f3ricos del arte proletario, la peculiaridad de la obra art\u00edstica. A Rask\u00f3lnikov le reproch\u00f3 que\u00a0<em>\u201cEn las obras art\u00edsticas, ignora precisamente lo que hace que sean art\u00edsticas [\u2026] lo que da valor a la Divina Comedia, seg\u00fan \u00e9l, es que permite comprender la psicolog\u00eda de una clase determinada en una \u00e9poca determinada. Pero plantear el problema de ese modo, es sencillamente borrar la Divina Comedia del terreno del arte [\u2026] la transformo inmediatamente en un simple documento hist\u00f3rico, ya que, en tanto obra de arte, la Divina Comedia se dirige a mi propio esp\u00edritu, a mis propios sentimientos y debe decirles algo\u201d.<\/em>\u00a0Trotsky, a su manera, identificaba muy bien lo que Benjamin conceptualizaba con el t\u00e9rmino \u201cAura\u201d (Para esta comparaci\u00f3n debemos extender y forzar el concepto\u00a0<em>Aura<\/em>\u00a0a la recepci\u00f3n est\u00e9tica de la obra y no tanto a su vinculaci\u00f3n con lo tradicional).<\/p>\n<p>Benjamin pinta una panor\u00e1mica de la historia de los medios de reproducci\u00f3n de la obra de arte que va desde la fundici\u00f3n y el acu\u00f1amiento del mundo antiguo hasta la imprenta, la fotograf\u00eda y el cine del mundo capitalista. No se trata de una a\u00f1oranza rom\u00e1ntica por el aura perdida del arte, como un lector posmoderno o rom\u00e1ntico pudiera pensar, sino de un estudio objetivo de los afectos que tiene sobre el arte los medios modernos de su reproductibilidad. Efectivamente: los efectos de la t\u00e9cnica sobre el arte transforman al objeto art\u00edstico, a la percepci\u00f3n art\u00edstica, se trata de efectos revolucionarios y potencialmente emancipadores. En palabras de Benjamin:<\/p>\n<p>La t\u00e9cnica reproductiva desvincula lo reproducido del \u00e1mbito de la tradici\u00f3n [\u2026] conducen a una fuerte conmoci\u00f3n de lo transmitido, a una conmoci\u00f3n de la tradici\u00f3n, que es el reverso de la actual crisis y de la renovaci\u00f3n de la humanidad.<strong>[34]<\/strong><\/p>\n<p>No existe ni un \u00e1pice de romanticismo por m\u00e1s que se hable de un\u00a0<em>Aura<\/em>\u00a0en extinci\u00f3n, el an\u00e1lisis no es posmoderno sino marxista.<\/p>\n<p>La disoluci\u00f3n del\u00a0<em>Aura,<\/em>\u00a0a la vez que destruye los fundamentos de la producci\u00f3n y contemplaci\u00f3n del arte, crea el potencial para una nueva forma de producci\u00f3n y sensibilidad est\u00e9ticas una producci\u00f3n masiva y una contemplaci\u00f3n asequible a las masas. Nos dice Benjamin que:\u00a0<em>\u201cLa reproducibilidad t\u00e9cnica de la obra art\u00edstica modifica la relaci\u00f3n de la masa para con el arte. De retr\u00f3grada, frente a un Picasso, por ejemplo, se transforma en progresiva, por ejemplo, cara a un Chaplin. [\u2026] la pretensi\u00f3n por parte de la obra de arte de llegar a las masas\u201d.<\/em><em><sup>\u00a0<strong>[35]<\/strong><\/sup><\/em>\u00a0 Pero Benjamin no percibe el potencial de una manera reformista, comprende que entre lo potencial y lo real se alza la barrera de la producci\u00f3n capitalista y la alienaci\u00f3n que bloquea nuevas formas revolucionarias de la percepci\u00f3n. La precepci\u00f3n est\u00e9tica de las masas est\u00e1 limitada:\u00a0<em>\u201cLa orientaci\u00f3n de la realidad a las masas y de \u00e9stas a la realidad es un proceso de alcance ilimitado tanto para el pensamiento como para la contemplaci\u00f3n\u201d.\u00a0<\/em>Benjamin encuentra, a su manera, una contradicci\u00f3n que clama por ser resuelta: la contradicci\u00f3n entre el potencial emancipatorio del arte, la posibilidad de una nueva relaci\u00f3n est\u00e9tica con el mundo que trata de realizarse y, por otro lado, la imposibilidad de su nacimiento en los l\u00edmites del capitalismo.<\/p>\n<p>Entonces lo que late en las tesis de Benjamin es la aspiraci\u00f3n a derribar esas barreras, de derribar al capitalismo.\u00a0 Sin duda \u00e9ste habr\u00eda firmado la siguiente tesis program\u00e1tica escrita por Trotsky y Breton contenida en el Manifiesto por un Arte Revolucionario Independiente:<\/p>\n<p>Aquello que deseamos es:<\/p>\n<p>La independencia del arte-por la revoluci\u00f3n<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n-para la liberaci\u00f3n definitiva del arte.<\/p>\n<p>Estas inspiradoras palabras est\u00e1n escritas como un llamado a los artistas a que defiendan su actividad vital frente al ascenso del fascismo. La misma preocupaci\u00f3n es la que motiva el texto de Benjamin; la preocupaci\u00f3n por la amenaza que se cierne sobre uno de los productos m\u00e1s preciosos de la humanidad: el arte.<\/p>\n<p>La guerra imperialista es un levantamiento de la t\u00e9cnica, que se cobra en el material humano las exigencias a las que la sociedad ha sustra\u00eddo su material natural. En lugar de canalizar r\u00edos, dirige la corriente humana al lecho de sus trincheras; en lugar de esparcir grano desde sus aeroplanos, esparce bombas incendiarias sobre las ciudades; y la guerra de gases ha encontrado un medio nuevo para acabar con el aura.<\/p>\n<p>Su autoalienaci\u00f3n ha alcanzado un grado que le permite vivir su propia destrucci\u00f3n como un goce est\u00e9tico de primer orden. Este es el esteticismo de la pol\u00edtica que el fascismo propugna. El comunismo le contesta con la politizaci\u00f3n del arte.<strong>[36]<\/strong><\/p>\n<p>A ambos pensadores los une el llamado militante a enfrentarse a la decadencia del capitalismo (que amenaza con destruir a la humanidad y a la cultura) por medio de la revoluci\u00f3n. Este punto de convergencia, el nudo que une a las dos reflexiones sobre lo est\u00e9tico, no puede ser ignorado. La esencia revolucionaria de las reflexiones de Benjamin, al menos en esta etapa, ha sido ignorada por la mayor\u00eda de los comentaristas.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800000;\"><strong>Tesis sobre historia<\/strong><\/span><\/h3>\n<p>\u201cLa revoluci\u00f3n social del siglo XIX no puede sacar su poes\u00eda del pasado, sino solamente del porvenir. No puede comenzar su propia tarea antes de despojarse de toda veneraci\u00f3n supersticiosa por el pasado [\u2026] debe dejar que los muertos entierren a sus muertos, para cobrar conciencia de su propio contenido. All\u00ed, la frase desborda el contenido; aqu\u00ed, el contenido desborda la frase\u201d. (Marx,\u00a0<em>El dieciocho brumario de Luis Bonaparte)<\/em><\/p>\n<p>La suerte de los pensamientos intimistas de Benjamin, plasmados en sus\u00a0<em>Tesis sobre historia,<\/em>\u00a0ha sido similar al destino de las reflexiones de Gramsci, consignadas en los\u00a0<em>Cuadernos de la c\u00e1rcel:\u00a0<\/em>han sido la oportunidad para que los pol\u00edticos y fil\u00f3sofos de la\u00a0<em>Realpolitik<\/em>\u00a0y los intelectuales del\u00a0<em>stablishment<\/em>\u00a0encuentren un Benjamin y un Gramsci domesticados por la pol\u00edtica del\u00a0<em>Status Quo<\/em>. En particular, las\u00a0<em>Tesis sobre historia<\/em>\u00a0se interpretan en sentido opuesto al \u201cesp\u00edritu\u201d del marxismo. En el caso de Gramsci se afirma que los\u00a0<em>Cuadernos de la c\u00e1rcel\u00a0<\/em>revelan a un pol\u00edtico \u201crealista\u201d, estadista, te\u00f3rico de la abstracci\u00f3n pura (sociedad civil vs sociedad pol\u00edtica), de la moderaci\u00f3n (propia de la izquierda posmoderna) y de la construcci\u00f3n de una \u201chegemon\u00eda\u201d cultural gradualista como sustituto de una pr\u00e1ctica revolucionaria (\u00bfpara qu\u00e9 impulsar una huelga si podemos organizar una obra de teatro?). Un Gramsci diferente al que fund\u00f3 el PCI, al que edit\u00f3 el \u201c<em>Orden Nuovo<\/em>\u201d, al que propugn\u00f3 por la unidad obrera y campesina; diferente al que teoriz\u00f3 sobre la incapacidad de la burgues\u00eda para sacar a Italia de su atraso feudal (la \u201cCuesti\u00f3n meridional\u201d) y al que trat\u00f3 de aplicar las lecciones de la revoluci\u00f3n de octubre en tierras italianas (especialmente en lo que respecta a los \u201csoviets\u201d italianos: los consejos de f\u00e1brica de Tur\u00edn). Las reflexiones de Benjamin, por su parte, son interpretadas para presentar a un Benjamin posmoderno que se dar\u00eda la mano con Heidegger -aunque Benjamin siempre despreci\u00f3 a este fil\u00f3sofo, incluso antes de que se uniera a los nazis-, Feyerabend, Lyotard. Un Benjamin contrario a la noci\u00f3n de progreso (particularmente de un concepto de progreso basado en el pensamiento de Marx), a la intelecci\u00f3n racional del proceso hist\u00f3rico, te\u00f3rico del pesimismo posmoderno; en fin, contrario al materialismo hist\u00f3rico de Marx y a las tesis, defendidas por el propio Benjamin, sobre la necesidad de la revoluci\u00f3n expuestas en\u00a0<em>La obra de arte en la \u00e9poca de su reproductibilidad t\u00e9cnica<\/em>\u00a0y sobre todo en su obra\u00a0<em>El autor como productor.<\/em><\/p>\n<p>La academia burguesa tiene un olfato como de perro para retomar todo lo que es oscuro, ambiguo y confuso; sobre todo si proviene de pensadores de izquierda que puedan aportar herramientas para desviar a las masas -ya sea consciente o inconscientemente- del cause revolucionario. No es casual el culto a oscuras y siniestras figuras como Foucault (c\u00ednico pederasta), las interpretaciones reformistas de Gramsci o contrarevolucionarias que se hacen del pensamiento de Lukacs.\u00a0 Joseph Dietzgen afirm\u00f3 en alguna ocasi\u00f3n que la filosof\u00eda oficial no era una ciencia, sino una salvaguarda contra el socialismo. Las tesis de Benjamin han sido muy aprovechables por la posmodernidad pues en ellas perecen mezclarse el agua y el aceite: el mesianismo jud\u00edo con el marxismo, una especie de misticismo con el materialismo hist\u00f3rico, el deseo de la revoluci\u00f3n con el deseo de frenar el avance de la historia. Es verdad que existen interpretaciones de izquierda de las Tesis sobre historia, como las de Michael L\u00f6wy[37]\u00a0o Stefan Gandler, pero las interpretaciones posmodernas son las predominantes. Un ejemplo \u201ccl\u00e1sico\u201d de este tipo de interpretaciones lo representa\u00a0<em>Media noche en la historia<\/em>\u00a0de Reyes Mate, interpretaci\u00f3n que habremos de debatir aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Y sin embargo, las reflexiones de Benjamin que se publicaron con el t\u00edtulo enga\u00f1oso impuesto por Theodor Adorno de \u201cTesis sobre historia\u201d no fueron escritas para plantear una \u201cteor\u00eda\u201d de la historia, sino m\u00e1s bien impresiones sobre el ascenso del fascismo y la traici\u00f3n de la socialdemocracia, aforismos que expresaban toda suerte de opiniones m\u00e1s o menos inconexas. Comenz\u00f3 a escribirlas desde finales de 1939, pocos meses antes de su peregrinaje para escapar de Francia donde las autoridades estaban entregando a los jud\u00edos a la Gestapo. Se trata de un ramillete de pensamientos y reflexiones, escritas de forma dispersa en los m\u00e1rgenes de hojas de papel (incluso en hojas de peri\u00f3dico) como pensamientos al vuelo, mientras su autor peregrinaba huyendo de los nazis. Hasta donde sabemos, no fueron pensadas para su publicaci\u00f3n, de ah\u00ed su naturaleza dispersa, fragmentaria, contradictoria, oracular. Parece ser que Benjamin era consciente del car\u00e1cter ambivalente de sus tesis y de que \u00e9stas podr\u00edan generar confusi\u00f3n, estaba consciente que darlas a conocer era como \u201cabrir las puertas de par en par a la incomprensi\u00f3n entusiasta\u201d[38], sin embargo, peregrin\u00f3 con ellas huyendo del fascismo como si fueran su posesi\u00f3n m\u00e1s preciada.[39]\u00a0Aunque agudas e interesantes, no tienen el objetivo de presentar una visi\u00f3n te\u00f3rica integral y coherente por lo que, al igual que una botella vac\u00eda, se pueden llenar con contenidos de clase contradictorios.\u00a0 Benjamin mismo las describi\u00f3 como \u201c[\u2026] un manojo de hierbas juntadas en paseos pensativos\u201d y \u201cno un conjunto de tesis\u201d.[40]\u00a0 Expresan un estado de \u00e1nimo propio de aquel que huye para salvar su vida y que ser\u00e1 orillado al suicidio[41]. Las\u00a0<em>Tesis sobre historias<\/em>\u00a0de Benjamin fueron publicadas por Theodor Adorno (1942), dos a\u00f1os despu\u00e9s del suicidio de aqu\u00e9l, aun cuando no ten\u00edan el objetivo de darse a conocer tal y como fueron plasmadas.<\/p>\n<p>Por esto constituye un abuso escandaloso de la academia burguesa presentar estos pensamientos como el\u00a0<em>non-plus ultra<\/em>\u00a0de la teor\u00eda hist\u00f3rica e incluso una superaci\u00f3n de la concepci\u00f3n marxista de la historia. Pero autores posmodernos como Reyes Mate ven incluso en ellas \u201cel armaz\u00f3n te\u00f3rico con el que poder interpretar de una manera nueva la historia y, por tanto, su tiempo y el nuestro\u201d[42]. Y sin embargo este mismo autor acepta que \u201c[\u2026] en la imagen del \u00c1ngel de la Historia, Walter Benjamin se est\u00e1 representando a s\u00ed mismo [\u2026] la impotencia que le adjudica a este ser celestial expresa su sentir frente a lo que estaba viviendo y que termina orill\u00e1ndolo a quitarse la vida con unas pastillas de morfina.\u00a0[43]\u00a0 Bolivar Echeverr\u00eda coment\u00f3 que no hay que descartar el impacto que tuvo la firma del tratado de no agresi\u00f3n firmado por Stalin con Hitler en el a\u00f1o 1939 en el deteriorado estado an\u00edmico de Benjamin.[44]\n<p>El lenguaje metaf\u00f3rico y religioso confiere a las tesis de Benjamin una fuerza estil\u00edstica (de ah\u00ed su aspecto seductor) directamente proporcional a su oscuridad. El estilo oscuro y oracular se puede interpretar como se interpretaban las profec\u00edas de la esfinge o como se hace con los hor\u00f3scopos de las revistas que se leen cuando se est\u00e1 en la sala de espera del dentista: cada cual le confiere el significado que ya trae en mente o que desea encontrar. Se pueden encontrar fragmentos que parecen apuntalar al pensamiento posmoderno como otros que apelan a la revoluci\u00f3n, y sin embargo \u00e9stos \u00faltimos son deliberadamente ignorados por los int\u00e9rpretes posmodernos, aunque son los dominantes en el texto.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800000;\"><strong>Benjamin contra Benjamin<\/strong><\/span><\/h3>\n<p>Tesis que parecen apelan a la revoluci\u00f3n social, conviven con otras en donde Benjamin cae presa del des\u00e1nimo. La vida de Benjamin estuvo atravesada por periodos de profundo decaimiento an\u00edmico, su esp\u00edritu se debat\u00eda entre la depresi\u00f3n suicida y el entusiasmo. La tesis XIII critica el concepto de progreso en general rechazando, al parecer, la esperanza de que un nuevo sol post-capitalista pueda surgir en el firmamento. Las interpretaciones dominantes, que convierten a Benjamin en el \u201cprofeta del fin apocal\u00edptico de la historia\u201d y en el opositor a las \u201cutop\u00edas revolucionarias\u201d, se derivan de lo que quiz\u00e1s es la tesis m\u00e1s sugestiva y citada del texto: la tesis IX conocida como el \u201c\u00c1ngel de la Historia\u201d que se inspira en un cuadro de Klee, perteneciente a la colecci\u00f3n de arte de Benjamin, quien era un empedernido coleccionista de arte y de libros raros:<\/p>\n<p>Hay un cuadro de Klee que se llama Angelus Novus. En \u00e9l se presenta a un \u00e1ngel que parece como si estuviera a punto de alejarse de algo que lo tiene pasmado. Sus ojos est\u00e1n desmesuradamente abiertos, la boca abierta y extendidas las alas. Y \u00e9ste deber\u00e1 ser el aspecto del \u00e1ngel de la historia. Ha vuelto el rostro hacia el pasado. Donde a nosotros se nos manifiesta una cadena de datos, \u00e9l ve una cat\u00e1strofe \u00fanica que amontona incansablemente ruina sobre ruina, arroj\u00e1ndolas a sus pies. Bien quisiera el detenerse, despertar a los muertos y recomponer lo despedazado. Pero desde el para\u00edso sopla un hurac\u00e1n que se ha enredado en sus alas y que es tan fuerte que el \u00e1ngel. Este hurac\u00e1n le empuja irreteniblemente hacia el futuro, al cual da la espalda, mientras que los montones de ruinas crecen ante \u00e9l hasta el cielo. Este hurac\u00e1n es lo que nosotros llamamos progreso.[45]\n<p>Stefan Gandler, por su parte, ha interpretado esta tesis como una imagen cr\u00edtica del capitalismo, de un modo de producci\u00f3n en donde los seres humanos avanzamos hacia el abismo producto de relaciones sociales fetichizadas y de fuerzas ciegas y an\u00e1rquicas que no controlamos, el \u201c\u00e1ngel de la historia\u201d somos los seres humanos dirigidos por el capitalismo a la guerra mundial que amenaza convertir a la civilizaci\u00f3n en una pila de escombros que tocan el cielo:<\/p>\n<p>Entonces, el \u00c1ngel de la Historia, que camina de espaldas, es la sociedad burguesa con su formaci\u00f3n de producci\u00f3n capitalista, industrial y organizativo (en el sentido de una organizaci\u00f3n fuera de control de la sociedad, solamente en manos de algunos, es decir una organizaci\u00f3n instrumental), se aleja de sus viejas promesas de\u00a0<em>libert\u00e9, \u00e9galit\u00e9, fraternit\u00e9<\/em>). Con cada paso cimienta m\u00e1s y m\u00e1s profundamente las estructuras de explotaci\u00f3n [\u2026][46]\n<p>Pero la interpretaci\u00f3n m\u00e1s obvia lleva al pesimismo hasta cimas hiperb\u00f3licas. La historia es una colecci\u00f3n de cat\u00e1strofes sin sentido, el progreso es la ilusi\u00f3n con que los hombres ocultan su camino hacia el abismo. Es imposible prever el futuro porque avanzamos ciegos hacia \u00e9l, el progreso nos lleva cada vez m\u00e1s lejos del para\u00edso y, por tanto, m\u00e1s cerca del infierno. M\u00e1s que una teor\u00eda de la historia estamos ante un estado de \u00e1nimo que desemboca en el pantano del posmodernismo.<\/p>\n<p>Para Reyes Mate, interprete posmoderno, las tesis de Benjamin se orientan contra la noci\u00f3n de progreso de la civilizaci\u00f3n en general y no \u00fanicamente de la sociedad contempor\u00e1nea (capitalista, agregamos nosotros):<\/p>\n[\u2026] Ahora como ayer, en efecto, es verdad que para los oprimidos el estado de excepci\u00f3n es una situaci\u00f3n permanente. Ni la multiplicaci\u00f3n del estado social de Derecho, ni el avance de la democracia liberal, ni el prestigio del discurso sobre los derechos humanos, ni el crecimiento de la riqueza mundial por obra y gracia de la globalizaci\u00f3n econ\u00f3mica, han conseguido mandar al desv\u00e1n de las pesadillas la contundente afirmaci\u00f3n de la tesis VIII, a saber, que todos esos progresos se hacen sobre las espaldas de una parte de la humanidad.[47]\n<p>No tuvimos que esperar a Reyes Mate para saber que la historia de la civilizaci\u00f3n hasta nuestros d\u00edas \u2013como se\u00f1al\u00f3 Marx en el Manifiesto Comunista- no ha sido m\u00e1s que la historia de la opresi\u00f3n de una clase sobre otra; en este sentido el progreso t\u00e9cnico que ha tra\u00eddo consigo las civilizaciones se ha hecho con la sangre, sudor y l\u00e1grimas de los explotados. Pero el posmoderno excluye de plano cualquier posibilidad de superar la explotaci\u00f3n del hombre por el hombre pues, como se\u00f1ala Foucault, las \u201crelaciones de poder\u201d son inmanentes al ser humano. Reyes Mate interpreta a Benjamin en el sentido de que \u201clo letal era la l\u00f3gica del progreso\u201d.[48]\n<p>Es necesario entender la concepci\u00f3n marxista del progreso para desenredar las torpes afirmaciones de Reyes Mate y la corriente posmoderna. Marx y Engels no se basaban en consideraciones sentimentales o subjetivas para sostener su tesis sobre la existencia de progreso en la historia, sino que conceb\u00edan a \u00e9ste en t\u00e9rminos materialistas: desde el punto de vista del control que un modo de producci\u00f3n determinado da a los hombres sobre la naturaleza; o, en otros t\u00e9rminos, desde el punto de vista del desarrollo de las fuerzas productivas y la capacidad de estas para desarrollar la productividad del trabajo. Este criterio no es arbitrario porque refleja lo espec\u00edficamente humano: la producci\u00f3n de la vida por medio del trabajo y la producci\u00f3n de herramientas. Desde este punto de vista es claro que el capitalismo, a pesar de su moral individualista y ego\u00edsta, es infinitamente superior al comunismo primitivo en sus fuerzas productivas y por tanto, en la productividad del trabajo humano. \u00bfNo tenemos derecho a afirmar, acaso, que un procesador o un sat\u00e9lite espacial es t\u00e9cnicamente superior a un hacha de piedra?\u00a0 Pero el progreso hist\u00f3rico es contradictorio y est\u00e1 lleno de contrastes: Engels se\u00f1alaba a ese respecto lo siguiente:<\/p>\n<p>Siendo la base de la civilizaci\u00f3n la explotaci\u00f3n de una clase por otra, su desarrollo es constantemente antin\u00f3mico. Cada progreso en la producci\u00f3n es al mismo tiempo un retroceso para la clase oprimida, es decir, para la mayor\u00eda. Cada beneficio para unos es por necesidad un perjuicio para otros; cada grado de emancipaci\u00f3n conseguido por una clase es un nuevo elemento de opresi\u00f3n para otra.[49]\n<p>Pero como el posmoderno no concibe alternativa al capitalismo tampoco puede concebir otra noci\u00f3n de progreso que no sea la vulgar versi\u00f3n liberal y se revuelve indignado contra este mu\u00f1eco de paja. La ideolog\u00eda dominante en el periodo de ascenso del capitalismo fue el liberalismo y el reformismo junto con la creencia en el progreso lineal e ininterrumpido (durante el prolongado boom de la postguerra -1945-1974 \u2013 presenciamos un nuevo ascenso de las ideas reformistas cuya base material se ha evaporado -). La ideolog\u00eda dominante burguesa durante el periodo de decadencia senil del capitalismo, adem\u00e1s del empirismo estrecho (positivismo), es la ideolog\u00eda posmoderna: el irracionalismo, misticismo, arbitrariedad y pesimismo decadentes. El capitalismo es ya incapaz de progresar, de entender racionalmente su entorno (haciendo excepci\u00f3n de la ciencia positiva necesaria para la valorizaci\u00f3n del capital), de producir ideas originales, de producir sistemas filos\u00f3ficos. Por lo tanto, sus ide\u00f3logos sostienen que todo progreso es imposible y que estamos ante el fin de la historia y el fin de las ideolog\u00edas y todo el que lo contradiga no es m\u00e1s que un utopista irremediable. Sin embargo, el hecho de que el capitalismo est\u00e9 en decadencia y sea incapaz de progresar no quiere decir que derrocando al capitalismo todo progreso sea imposible. Trotsky era perfectamente consciente del desarrollo contradictorio del progreso hist\u00f3rico. Su c\u00e9lebre teor\u00eda del desarrollo desigual y combinado de la que se desprende, a su vez, su concepci\u00f3n de la \u201cRevoluci\u00f3n permanente\u201d se basa en el desarrollo contradictorio y desigual del capitalismo:<\/p>\n<p>Los sabios liberales \u2013que ya no existen- han descrito com\u00fanmente el conjunto de la historia de la humanidad como una sucesi\u00f3n lineal y continua de progreso. Era falso. La marcha del progreso no es rectil\u00ednea, es una curva quebrada, zigzagueante. A veces la cultura progresa, otras declina. Hubo la cultura de Asia antigua, hubo la cultura de la Antig\u00fcedad, de Grecia y Roma, luego la cultura europea comenz\u00f3 a desarrollarse, y ahora la cultura americana nace en los rascacielos.[50]\n<p>La idea posmoderna de que el progreso en la historia no existe, nunca ha existido ni nunca existir\u00e1 es \u00fatil al\u00a0<em>stablishment\u00a0<\/em>capitalista porque concibe como in\u00fatil toda lucha contra la decadencia capitalista pues el declive ser\u00eda inherente a la historia misma. Pero si algunas reflexiones contenidas en Las Tesis sobre Historia fueron escritas en un contexto de persecuci\u00f3n y decaimiento an\u00edmico \u00bfes aceptable convertir un estado an\u00edmico en una teor\u00eda de la historia toda? Si la imagen del \u00c1ngel es la met\u00e1fora de una guerra mundial, de una coyuntura terrible y particular \u00bfes aceptable ir m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de la met\u00e1fora y proyectarla al pasado y a todo futuro previsible? Incluso si sostenemos \u2013como es nuestra convicci\u00f3n- que la met\u00e1fora es aplicable al conjunto del capitalismo en tanto modo de producci\u00f3n \u2013e incluso al conjunto de las civilizaciones clasistas- \u00bfes v\u00e1lido entender la decadencia del capitalismo como la decadencia de todo futuro posible?<\/p>\n<p>Para los posmodernos no es suficiente interpretar a Benjamin como un agorero de su corriente decadente, quieren encontrar en \u00e9l una teor\u00eda nuevecita que sustituya al \u201cdecimon\u00f3nico\u201d Marx. Reyes Mate -jug\u00e1ndonos una mala broma- quiere encontrar un armaz\u00f3n para una nueva teor\u00eda hist\u00f3rica, adem\u00e1s de una nueva teor\u00eda del conocimiento. Esta \u00faltima consistir\u00eda en ubicar en el centro de la realidad hist\u00f3rica a los m\u00e1s d\u00e9biles, a los que m\u00e1s sufren; en palabras de Reyes Mate:<\/p>\n<p>Si Marx hac\u00eda del proletariado el sujeto de la historia es porque ya ocupaba, en el sistema capitalista de producci\u00f3n, el lugar central del sistema. Era su poder lo que fascinaba a Marx. Pero el sujeto benjaminiano es central por su debilidad. Es el lumpen, el que sufre, el oprimido, el que est\u00e1 en peligro, pero que lucha, protesta, se indigna. \u00c9se es el sujeto que puede conocer lo que los dem\u00e1s (el que oprime o manda o pasa de largo) no pueden conocer. Su plus cognitivo es una mirada cargada de experiencia y proyectada sobre la realidad que habitamos todos. [\u2026][51]\n<p>Esta \u201cnueva\u201d teor\u00eda de la historia, mejor dicho, esta patra\u00f1a sentimental, est\u00e1 lejos de ser novedosa. Es, en esencia, la misma posici\u00f3n pol\u00edtica que adoptaban personajes como Bakunin quienes cifraban su estrategia en los vagabundos y l\u00fampenes, precisamente por ser los sectores que m\u00e1s sufren las consecuencias del sistema capitalista de producci\u00f3n. Independientemente de lo que \u201cfascinaba a Marx\u201d, para \u00e9ste, por el contrario, el centro de la cuesti\u00f3n no estaba en el grado de sufrimiento subjetivo, sino en las relaciones sociales objetivas, en las relaciones de producci\u00f3n reales que hacen que funcione el sistema y que son las \u00fanicas sobre las que se puede pensar seriamente su derrocamiento definitivo. Los l\u00fampenes no juegan ning\u00fan papel en el funcionamiento de la sociedad, por ello est\u00e1n desclasados viviendo en los \u201cporos\u201d de la sociedad moderna, viviendo de las migajas y la caridad p\u00fablica. Uno puede indignarse por su situaci\u00f3n \u2013debemos hacerlo- pero ese es un tema diferente.\u00a0 Marx pone su atenci\u00f3n central en la clase obrera -no por alg\u00fan tipo de \u201cfascinaci\u00f3n\u201d como opina torpemente Reyes Mate- al ser la verdadera productora de riqueza y plusval\u00eda, la raz\u00f3n de ser del capitalismo (ello no significa que Marx pensara que la clase obrera por s\u00ed sola podr\u00eda producir un cambio radical, siempre tuvo en mente la unidad de los sectores explotados de la poblaci\u00f3n). Uno puede estar o no de acuerdo con ello, pero debe reconocerse, sin embargo, que el an\u00e1lisis de Marx va al n\u00facleo del funcionamiento del capitalismo mientras que el de Bakunin \u2013y la alternativa que nos deja la interpretaci\u00f3n de Reyes Mate- resulta vaga y totalmente est\u00e9ril.<\/p>\n<p>No deja de resultar llamativo que Reyes Mate afirme tan categ\u00f3ricamente que Benjamin se distanci\u00f3 de la certeza presente en\u00a0 Marx sobre el papel revolucionario de los trabajadores, cuando es este mismo autor quien rescata\u00a0 variantes poco conocidas de las tesis de Benjamin donde \u00e9ste afirma exactamente lo contrario, por ejemplo:\u00a0<strong>\u201cal concepto de sociedad sin clases hay que devolverle su verdadero rostro mesi\u00e1nico y eso<\/strong>\u00a0<strong>en inter\u00e9s de la propia pol\u00edtica revolucionaria del proletariado<\/strong>\u201d.[52]\u00a0Pero la coherencia puede irse al diablo cuando quien escribe es un posmoderno.<\/p>\n<p>El mesianismo del que habla Benjamin es la actitud activa y militante que se requiere para ver en todo momento un momento revolucionario y no esperar la revoluci\u00f3n como se esperar\u00eda un eclipse. Es similar a la famosa frase que subtitulaba el peri\u00f3dico \u201c<em>Avanti<\/em>\u201d dirigido por Gramsci: \u201co dormir la siesta o hacer la revoluci\u00f3n\u201d. Y aun cuando otras tesis pudieran sugerir ambig\u00fcedades en este punto,[53]\u00a0por lo menos, uno esperar\u00eda una interpretaci\u00f3n menos categ\u00f3rica que la que hace Reyes Mate al respecto.<\/p>\n<p>No obstante que el planteamiento de \u201cver en cada momento un momento revolucionario\u201d es correcta en el terreno de la agitaci\u00f3n -y es parecida al aforismo de Gramsci \u201co dormir la siesta o hacer la revoluci\u00f3n\u201d-, te\u00f3ricamente es una consigna vac\u00eda, simple voluntarismo. Una organizaci\u00f3n revolucionaria en sus perspectivas debe diferenciar cuidadosamente cada una de las etapas de un proceso para trazar una estrategia adecuada de acercamiento al movimiento obrero. Se debe diferenciar, por ejemplo, el momento de lanzarse a la huelga o preparase para ella, el momento de extender cuidadosamente el alcance de la organizaci\u00f3n entre la clase obrera o llamar a una insurrecci\u00f3n, etc\u00e9tera. Se trata de realizar una evaluaci\u00f3n sobria del nivel de organizaci\u00f3n y conciencia para plantear las tareas que nos ayuden a prepararnos para derribar a la burgues\u00eda. La frase \u201ccada momento es un momento revolucionario\u201d carece de sentido sino no se sit\u00faa esta consigna en su justo lugar. Grasmci lo sab\u00eda bien, pues no s\u00f3lo era un intelectual, sino un militante revolucionario, un dirigente obrero.<\/p>\n<p>Si bien muchas de las tesis benjaminianas son de dif\u00edcil interpretaci\u00f3n, algunas son bastante contundentes y trasparentes. Benjamin en la tesis XII, por ejemplo, contrapone a la traici\u00f3n del reformismo socialdem\u00f3crata, el genuino marxismo encarnado por la Liga Espartaquista de Rosa Luxemburgo y lo hace de forma expl\u00edcita:<\/p>\n<p>El sujeto del conocimiento hist\u00f3rico es la clase oprimida misma, cuando combate. En Marx aparece como la \u00faltima clase esclavizada, como la clase vengadora, que lleva a su fin la obra de liberaci\u00f3n en nombre de tantas generaciones de vencidos.\u00a0<strong>Esta consciencia, que por corto tiempo volvi\u00f3 a tener vigencia con el movimiento Spartacus, ha sido siempre desagradable para la socialdemocracia.<\/strong><strong>[54]<\/strong><\/p>\n<p>Es claro que Benjamin est\u00e1 reivindicando a Rosa Luxemburgo, a su corriente y la contrapone a la traici\u00f3n de la socialdemocracia reformista. Luxemburgo fue mandada asesinar por Noske, brazo ejecutor de Ebert; ejecutada por los mismos dirigentes del Partido Socialdem\u00f3crata Alem\u00e1n al que hab\u00eda pertenecido la gran m\u00e1rtir y a los que hab\u00eda criticado \u2013desde un punto de vista marxista- su reformismo y su adaptaci\u00f3n parlamentaria al sistema capitalista. El joven Partido Espartaquista \u2013escisi\u00f3n del PSDA- era la \u00fanica alternativa real que ten\u00eda la revoluci\u00f3n alemana de 1919 y por ello el r\u00e9gimen lo descabez\u00f3 asesinando a la m\u00e1s l\u00facida de sus dirigentes. Dice mucho \u2013a contrapelo de las tonter\u00edas que escribe Reyes Mate- que Benjamin apele a Rosa Luxemburgo, una revolucionaria de una sola pieza que basaba su pol\u00edtica y perspectivas en el potencial revolucionario de la clase obrera. En la interpretaci\u00f3n de Reyes Mate la referencia clara al grupo de Rosa Luxemburgo es difuminada por otra m\u00e1s general y vaga en donde s\u00f3lo queda la referencia al Espartaco de la antig\u00fcedad y en donde, sin base alguna, se afirma que: \u201cLa tesis no invita a la refundaci\u00f3n del luxemburguismo, sino al rescate de la consciencia de solidaridad con los oprimidos\u201d.[55]\u00a0Aunque esto \u00faltimo sea cierto, tambi\u00e9n lo es que Benjamin est\u00e1 contraponiendo claramente a la socialdemocracia las tradiciones revolucionarias del grupo de Rosa Luxemburgo. Por esto, compartimos la opini\u00f3n expuesta en el texto \u201cEl \u00c1ngel de la revoluci\u00f3n\u201d, en donde se plantea:<\/p>\n<p>La interpretaci\u00f3n de Reyes Mate sobre la tesis 11, en el sentido de que Benjamin se est\u00e1 refiriendo a unos oprimidos distintos a los trabajadores obreros y m\u00e1s a los que sufren en extremo, los marginados cuyos nombres son ind\u00edgenas, negros, jud\u00edos, \u00e1rabes, etc., lo lleva a vaciar de contenido la referencia a la liga espartaquista.[56]\n<p>Tesis bellas como la IV muestran que en sus cavilaciones \u00edntimas Benjamin segu\u00eda manteniendo la esperanza en el derrocamiento del capitalismo y convencido que toda derrota es transitoria:<\/p>\n[\u2026] Esa finura y espiritualidad [que exige el materialismo hist\u00f3rico] ponen incesantemente en entredicho cada victoria que haya ca\u00eddo en suerte a los que dominan. Como las flores vuelven su corola hacia el sol, as\u00ed tambi\u00e9n todo lo que ha sido, en virtud de un heliotropismo de estirpe secreta, tiende a dirigirse hacia ese sol que est\u00e1 por salir en el cielo de la historia. Con \u00e9sta, la m\u00e1s inaparente de todas las transformaciones, debe saber entenderse el materialista hist\u00f3rico.[57]\n<p>Debido a la tradici\u00f3n jud\u00eda de la que proven\u00eda y la influencia de la religi\u00f3n Benjamin habla de \u201ctiempo mesi\u00e1nico\u201d como una met\u00e1fora de la revoluci\u00f3n, de la redenci\u00f3n socialista. El mesianismo de Benjamin podr\u00e1 ser tan discutible como se quiera, pero la clara referencia al potencial revolucionario de los productores que late en este concepto no deja mucho lugar a dudas. El mesianismo de Benjamin apela a la necesidad de una redenci\u00f3n revolucionaria \u2013un tema que corre como un hilo conductor las 18 tesis-; retoma la tradici\u00f3n jud\u00eda quiz\u00e1 en el sentido del mesianismo original del movimiento cristiano (presente en tendencias comunistas como la de los esenios y zelotes) que pretend\u00eda liberarse de la opresi\u00f3n romana por medio de una revuelta popular de esclavos, prostitutas y artesanos. Para Benjamin la revoluci\u00f3n es el juicio final (Tesis III) en donde todas las lecciones del pasado se hacen presentes para una humanidad redimida: \u201cCada uno de los momentos que ella [la humanidad] ha vivido se convierten en citas del orden de d\u00eda, y ese d\u00eda es precisamente el juicio final\u201d.[58]\u00a0Tal vez encontremos aqu\u00ed nexos entre el pensamiento de Benjamin y la Teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n aunque, al contrario de \u00e9sta, Benjamin promulga por un mesianismo deslindado de la religi\u00f3n; esto lo deja claro en la tesis XVIIa cuando afirma que: \u201cMarx ha secularizado la idea de tiempo mesi\u00e1nico en la sociedad sin clases. Y ha hecho bien\u201d[59]\u00a0quiz\u00e1 porque el mes\u00edas que se espera no es el de la divinidad sobrenatural, sino la acci\u00f3n \u201cmesi\u00e1nica\u201d revolucionaria de las masas oprimidas y el proletariado, mismos que fueron traicionados por sus direcciones pol\u00edticas. Por eso Benjamin afirma en sus tesis II: \u201cA nosotros, como a cada generaci\u00f3n precedente, nos ha sido dada una d\u00e9bil fuerza mesi\u00e1nica sobre la que el pasado tiene derechos. No se puede despachar esta exigencia a la ligera. Quien profesa el materialismo hist\u00f3rico lo sabe\u201d.[60]El \u201ctiempo mesi\u00e1nico\u201d ser\u00eda la sociedad sin clases posrevolucionaria y el mes\u00edas la revoluci\u00f3n anticapitalista y antiburocr\u00e1tica tan anhelada.\u00a0 Puede cuestionarse el uso de esta imagen y las confusiones que puede generar (y qu\u00e9 ha generado de hecho) pero el sentido revolucionario de la met\u00e1fora es clara para el que quiera verla.<\/p>\n<p>Para Benjamin las nociones vulgares del marxismo llevan al conformismo y a la pasividad y es por ello que se opone a la idea de progreso. Quiz\u00e1 sea la tesis XI la m\u00e1s contundente en este tema:<\/p>\n<p>El conformismo que desde el principio encontr\u00f3 acomodo en la socialdemocracia, no contamina s\u00f3lo a su t\u00e1ctica pol\u00edtica, sino tambi\u00e9n a sus ideas econ\u00f3micas. Fue una de las causas de su fracaso. Nada ha corrompido tanto al movimiento obrero alem\u00e1n como el convencimiento de que nadaba a favor de la corriente. Para los obreros alemanes el desarrollo t\u00e9cnico era la pendiente de la corriente a favor de la cual pensaron que nadaban. S\u00f3lo hab\u00eda que dar un paso para caer en la ilusi\u00f3n de que el trabajo industrial, situado en la onda del progreso t\u00e9cnico, representaba un resultado pol\u00edtico. [\u2026] Esta concepci\u00f3n marxista vulgarizada de lo que es el trabajo no se pregunta con el sosiego necesario c\u00f3mo afecta el producto del trabajo al trabajador en tanto en cuanto \u00e9ste no puede disponer de ello. Reconoce \u00fanicamente los avances en el dominio del hombre sobre la naturaleza, pero no los retrocesos de la sociedad\u201d.[61]\n<p>Cierto es que el desarrollo de las fuerzas productivas por s\u00ed mismo nunca generar\u00e1 autom\u00e1ticamente el advenimiento del socialismo, creerlo ser\u00eda tan rid\u00edculo como creer que los procesos hist\u00f3ricos se dan al margen de los hombres. El otro factor que reitera Benjamin \u2013como lo hizo Marx quien siempre estuvo ocupado en temas organizativos, de consciencia y propaganda- es el factor subjetivo: el grado de consciencia, organizaci\u00f3n, la calidad de la estrategia y la t\u00e1ctica; sin estos factores el triunfo de una revoluci\u00f3n socialista es imposible. Pero tambi\u00e9n lo ser\u00eda si el desarrollo de las fuerzas productivas no generara condiciones materiales que hicieran factible dicha revoluci\u00f3n. Los procesos hist\u00f3ricos \u2013quiz\u00e1 como ninguno- son dial\u00e9cticos, o se captan en sus contradicciones o no se entender\u00e1 nada. La consciencia ser\u00eda impotente \u2013por m\u00e1s que se deseara subjetivamente- si flotara en el vac\u00edo o la revoluci\u00f3n socialista se intentara en tiempos de Nabucodonosor. Es necesario poner las cosas en su justa dimensi\u00f3n: el desarrollo de las fuerzas productivas es el factor decisivo en \u00faltima instancia del desarrollo hist\u00f3rico, pero \u00e9ste no significa nada sin la acci\u00f3n de las masas, sin la lucha de clases, lucha en donde se ponen en juego factores subjetivos, de consciencia \u2013factores muy finos como dec\u00eda Benjamin- que determinan el curso de dichas batallas. Es necesario ver las dos caras de la moneda, cualquier desequilibrio en este punto nos deja en un determinismo mec\u00e1nico o en un voluntarismo subjetivo est\u00e9ril. En todo caso Benjamin no se opon\u00eda a una noci\u00f3n de progreso en una sociedad que hubiera derribado al sistema capitalista: \u201cNada puede ser \u2026 progreso [dec\u00eda] si eso no supone un incremento de la felicidad y de la realizaci\u00f3n de aquellos que sufrieron el destino imperfecto\u201d.[62]\n<p>Benjamin tambi\u00e9n nos sugiere \u201corganizar el pesimismo\u201d pues pensar que \u201cnadamos a favor de la corriente\u201d nos lleva, seg\u00fan \u00e9l, a la pasividad o al conformismo que surge de la creencia de que el proceso hist\u00f3rico nos guiar\u00e1 autom\u00e1ticamente. Es una opini\u00f3n. Pero el pesimismo en realidad es paralizante y no es un estado de \u00e1nimo que no permite organizar nada en ning\u00fan aspecto de la vida, ni siquiera es \u00fatil para amarrarse las agujetas. Centrarse en los estados de \u00e1nimo para evaluar la pertinencia del marxismo o la acci\u00f3n revolucionaria es querer poner cimientos en un pantano sin fondo.\u00a0 En realidad, el marxismo no se funda en ning\u00fan estado emocional o trauma existencial -como lo hace el existencialismo o la posmodernidad que se basan en estados subjetivos y opiniones individuales- sino en el an\u00e1lisis sobrio, cient\u00edfico, materialista y dial\u00e9ctico de la realidad. En ello funda su optimismo, en la realidad ineludible de la lucha de clases y el papel del proletariado en la producci\u00f3n social. Ni re\u00edr ni llorar, sino comprender dec\u00eda Spinoza.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la tesis IX, hay otra frase de Benjamin muy citada por los posmodernos:<\/p>\n<p>Marx dice que las revoluciones son la locomotora de la historia mundial. Pero tal vez se trata de algo por completo diferente. Tal vez las revoluciones son el manotazo hacia el freno de emergencia que da el g\u00e9nero humano que viaja en ese tren[63].<\/p>\n<p>Los posmodernos se imaginan que es posible detener el infernal \u201ctren del progreso\u201d, fuente de todo mal. Pero a la historia no se le puede detener porque se desenvuelve objetivamente a pesar de los lamentos y chillidos de la posmodernidad. Y aunque no es posible detener la historia, s\u00ed que es posible comprenderla e intervenir conscientemente en ella. Si los explotados se unen para derribar al sistema capitalista lograr\u00edan un enorme progreso en la historia, un avance de gigante. Gran parte de la historia de la humanidad ha avanzado a partir de revoluciones: desde la revoluci\u00f3n neol\u00edtica, la lucha de Espartaco, la Revoluci\u00f3n Francesa o la Revoluci\u00f3n Rusa. La historia se ha detenido moment\u00e1neamente en periodos de oscuridad, como en gran parte de occidente durante la Edad Media y tras la ca\u00edda del Imperio Romano. A los posmodernos les falla la m\u00e1s elemental l\u00f3gica: si se pudiera detener el tren de la historia, \u00e9sta se detendr\u00eda en el sistema capitalista imperante. Justo el sue\u00f1o de Fukuyama: el fin de la historia y el dominio eterno del capitalismo.<\/p>\n<p>A pesar de las interpretaciones posmodernas, en la mayor\u00eda de las reflexiones contenidas en \u201cTesis sobre historia\u201d Benjamin trasmite la idea de que es necesario recuperar la memoria hist\u00f3rica de los oprimidos, \u201cver en cada momento un momento revolucionario\u201d, habla del \u201ctiempo mesi\u00e1nico\u201d como una met\u00e1fora teol\u00f3gica del socialismo. Se puede afirmar que la tesis central de sus\u00a0<em>Tesis sobre historia<\/em>\u00a0puede resumirse en: es fundamental que el marxista aut\u00e9ntico \u201ccepille la historia a contrapelo\u201d[64]\u00a0o, en otras palabras, se oponga resueltamente a la ideolog\u00eda burguesa y que vea, incluso en las obras m\u00e1s bellas de la cultura de las sociedades clasistas, documentos de barbarie.[65]\u00a0Sus tesis, creemos, son tesis sobre la redenci\u00f3n en t\u00e9rminos revolucionarios, met\u00e1foras sobre este tema. Benjamin sostiene la necesidad de conservar el marxismo sobre todo en el contexto de ascenso de la barbarie fascista. Sobre todo critica a la socialdemocracia y al estalinismo que pact\u00f3 con Hitler.<\/p>\n<p>Es necesario, sin embargo, dejar claro que resulta in\u00fatil buscar en esos escritos una teor\u00eda revolucionaria seria. Aunque la idea de una redenci\u00f3n revolucionaria late en las tesis, se trata finalmente de impresiones de un intelectual. Compararlas con las Tesis sobre Feuerbach de Marx es totalmente desorbitado. \u00a0Las tesis del joven Marx son de una sola pieza y su integridad consiste en la superaci\u00f3n revolucionaria del materialismo contemplativo de Feuerbach. Las tesis de Benjamin son oscuras y francamente contradictorias. Desea la revoluci\u00f3n, sin duda, pero parece despreciar el desarrollo de las fuerzas productivas que es la base material de dicha revoluci\u00f3n; apela desesperadamente a la revoluci\u00f3n, pero pretende frenar, al mismo tiempo, el tren de la historia.\u00a0 Despu\u00e9s de todo Benjamin mismo afirma que no se trata de tesis que expresen una teor\u00eda acabada sino, m\u00e1s bien, un dialogo \u00edntimo, un desahogo\u2026 ya dec\u00eda Freud que en los desahogos encontramos tendencias contradictorias. Se trata de comentarios, no realmente postulados te\u00f3ricos serios. En nuestra opini\u00f3n estas tesis deben ser le\u00eddas en clave literaria, comentarios que tienen como virtud \u201cirradiar sugerencias\u201d[66].<\/p>\n<p>En contraste con el pesado y viscoso pesimismo posmoderno, el marxismo es optimista porque sabe que los dolores de la humanidad no son m\u00e1s que el anuncio de que es necesario superar al sistema, as\u00ed como los dolores de parto anuncian el alumbramiento. Es optimista porque apela a la lucha, a la acci\u00f3n revolucionaria donde los oprimidos nos hacemos conscientes de nuestro poder y cobramos confianza en nuestras propias fuerzas. La atomizaci\u00f3n, el individualismo y sentimentalismo posmodernos son depresivos y paralizantes. Por ello la burgues\u00eda promueve esa p\u00edldora venenosa como sustituto del marxismo.<\/p>\n<p>Contrastemos al \u201c\u00c1ngel de la Historia\u201d con dos textos que Trotsky escribi\u00f3 casi al inicio de su actividad revolucionaria y al final de su vida (justo antes de ser asesinado). El primero de ellos fue escrito cuando Trotsky estaba en prisi\u00f3n y ten\u00eda, apenas, 20 a\u00f1os de edad, palabras con las cuales el joven Lev Davidovich recibi\u00f3 al siglo XX:<\/p>\n<p>\u00a1Muera la utop\u00eda!, \u00a1Muera la fe!, \u00a1Muera el Amor! \u00a1Muera la esperanza!, truena el siglo veinte con salvas incendiarias y con el golpeteo de las ametralladoras.<\/p>\n<p>R\u00edndete, pat\u00e9tico so\u00f1ador. Aqu\u00ed estoy, yo, tu largamente esperado siglo veinte, tu\u00a0<em>futuro<\/em>.<\/p>\n<p>No, responde el optimista invencible: T\u00fa, t\u00fa eres s\u00f3lo el\u00a0<em>presente.<\/em><em>[67]<\/em><\/p>\n<p>Mientras Benjamin parece querer detener el tren de la historia con un \u201cfreno de emergencia\u201d, Trotsky mira hacia el futuro y pretende crear la organizaci\u00f3n necesaria para acelerar su marcha. Este optimismo fue refrendado en su testamento pol\u00edtico, un texto escrito (27 de febrero de 1940) a semanas de su asesinato, cuando Trotsky ten\u00eda 60 a\u00f1os de edad:<\/p>\n<p>Mi presi\u00f3n arterial (que sigue aumentando) enga\u00f1a a los que me rodean sobre mi estado de salud real. Me siento activo y en condiciones de trabajar, pero evidentemente se acerca el desenlace. Estas l\u00edneas se publicar\u00e1n despu\u00e9s de mi muerte. [\u2026 ]\n<p>Fui revolucionario durante mis cuarenta y tres a\u00f1os de vida consciente y durante cuarenta y dos luch\u00e9 bajo las banderas del marxismo. Si tuviera que comenzar todo de nuevo tratar\u00eda, por supuesto, de evitar tal o cual error, pero en lo fundamental mi vida ser\u00eda la misma. Morir\u00e9 siendo un revolucionario proletario, un marxista, un materialista dial\u00e9ctico y, en consecuencia, un ateo irreconciliable. Mi fe en el futuro comunista de la humanidad no es hoy menos ardiente, aunque s\u00ed m\u00e1s firme, que en mi juventud.<\/p>\n<p>Natasha se acerca a la ventana y la abre desde el patio para que entre m\u00e1s aire en mi habitaci\u00f3n. Puedo ver la brillante franja de c\u00e9sped verde que se extiende tras el muro, arriba el cielo claro y azul, y el sol brilla en todas partes. La vida es hermosa. Que las futuras generaciones la libren de todo mal, opresi\u00f3n y violencia y la disfruten.[68]\n<p>Despu\u00e9s de peregrinar entre los Pirineos, Benjamin qued\u00f3 varado en el puesto fronterizo de Porbou (Espa\u00f1a), en la frontera de Espa\u00f1a con Francia, detenido por las autoridades espa\u00f1olas ya que portaba un pasaporte que no le permit\u00eda la salida de Francia a Espa\u00f1a, desde donde planeaba llegar a Estados Unidos. Viajaba con unas pastillas de cianuro pues sab\u00eda que, si ca\u00eda en manos de los nazis a un jud\u00edo de izquierda, marxista como \u00e9l, le esperaba el peor de los destinos. Agotado y desesperado se suicid\u00f3 en la tarde del 25 de septiembre de 1940. Ten\u00eda 48 a\u00f1os de edad. Tr\u00e1gicamente el paso a Espa\u00f1a le fue concedido al grupo que viajaba con Benjamin unos d\u00edas despu\u00e9s. En 1994 se creo un memorial en su honor en Portbou.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<h3><span style=\"color: #800000;\"><strong>Notas<\/strong><\/span><\/h3>\n[1]Carta a Gershom Scholem de 1934, citado en: Buck-Morss, S.,\u00a0<em>Walter Benjamin, escritor revolucionario,\u00a0<\/em>Buenos Aires, Interzona, 2005, p.59.\u00a0<em>\u00a0\u00a0\u00a0<\/em><\/p>\n[2]Benjamin\u00a0<em>El autor como productor<\/em>, presentaci\u00f3n y traducci\u00f3n por Bolivar Echeverr\u00eda, M\u00e9xico, Itaca, 2004, p.14.<\/p>\n[3]\u00a0Bertolt Brecht, Las cinco dificultades para decir la verdad, en El compromiso en literatura y arte (traducci\u00f3n de J. Fontcuberta), 1973.<\/p>\n[4]V\u00e9ase la carta de Benjamin a Gerhard Scholem del 10 de diciembre de 1926.<\/p>\n[5]Trotsky,\u00a0<em>En Espa\u00f1a<\/em>, Akal, Madrid, 1976. Tambi\u00e9n se han publicado con el t\u00edtulo\u00a0<em>Mis peripecias por Espa\u00f1a.<\/em><\/p>\n[6]\u00a0Trotsky,\u00a0<em>En Espa\u00f1a<\/em>, Akal, Madrid, 1976, p. 14.<\/p>\n[7]\u00a0Ibid., pp. 99-100.<\/p>\n[8]\u00a0El Che, como lo atestiguan sus \u201cDiarios de motocicleta\u201d, tambi\u00e9n fue un agudo escritor de impresiones.<\/p>\n[9]\u00a0Asja Lacis explica su visi\u00f3n de un teatro revolucionario de la siguiente manera: \u00abquer\u00eda ser un buen soldado de la revoluci\u00f3n y cambiar la vida en esa direcci\u00f3n, y de hecho, afuera, la vida se transformaba, el teatro sal\u00eda a la calle y la calle entraba en el teatro\u00bb.<\/p>\n[10]\u00a0Benjamin, Walter,\u00a0<em>Diario de Mosc\u00fa<\/em>, Madrid, Taurus, 1988, p. 16.<\/p>\n[11]\u00a0V\u00e9ase las sospechosas condiciones de la muerte de Lenin y las sospechas de Trotsky en el\u00a0<em>Stalin<\/em>\u00a0de Trotsky.<\/p>\n[12]\u00a0La estremecedora persecuci\u00f3n brutal a la oposici\u00f3n est\u00e1 detalladamente descrita en todas sus etapas en la obra de Pierre Broue:\u00a0<em>Comunistas contra Stalin, Masacre de una generaci\u00f3n.\u00a0<\/em>\u00a0En esta obra se fortalece la hip\u00f3tesis de que Frunze, comisario de Guerra, fue asesinado por Stalin en la temprana fecha de 1925.<\/p>\n[13]\u00a0Broue, Pierre,\u00a0<em>Comunistas contra Stalin, Masacre de una generaci\u00f3n,\u00a0<\/em>Malaga, Sepha, 2008, p. 127. En: https:\/\/proletarios.org\/books\/Pierre-Broue-Comunistas-contra-Stalin-Masacre-de-una-generacion.pdf<\/p>\n[14]Benjamin Walter,\u00a0<em>Diario de Mosc\u00fa,\u00a0<\/em>Madrid, Taurus, 1988, p. 21.<\/p>\n[15]Ibid., p. 30.<\/p>\n[16]Ibid., p. 28.<\/p>\n[17]\u00a0Ibid., p. 30.<\/p>\n[18]\u00a0Ibid., p. 82.<\/p>\n[19]\u00a0Broue, Pierre,\u00a0<em>Comunistas contra Stalin, masacre de una generaci\u00f3n,\u00a0<\/em>Malaga, Sepha, 2008, p. 215. En: https:\/\/proletarios.org\/books\/Pierre-Broue-Comunistas-contra-Stalin-Masacre-de-una-generacion.pdf<\/p>\n[20]Benjamin, Walter,\u00a0<em>Diario de Mosc\u00fa,\u00a0<\/em>Madrid, Taurus, 1988, p. 66.<\/p>\n[21]Broue, Pierre,\u00a0<em>Comunistas contra Stalin, masacre de una generaci\u00f3n,\u00a0<\/em>Malaga, Sepha, 2008, p. 215. En: https:\/\/proletarios.org\/books\/Pierre-Broue-Comunistas-contra-Stalin-Masacre-de-una-generacion.pdf<\/p>\n[22]\u00a0Ibid., p.21.<\/p>\n[23]\u00a0Ibid., p. 94.<\/p>\n[24]Diaz, Ariane, \u201censayo sobre Benjamin y Brecht historia de una amistad\u201d, en:\u00a0www.herramientas.com.ar\/revista-herramienta-n-39\/benjamin-y-brecht-historia-de-una-amistad-de-erdmut\u00a0wizisla<\/p>\n[25]\u00a0Wizisla, Erdmut,\u00a0<em>Benjamin y Brecht historia de una amistad<\/em>, Paidos, Buenos Aires, 2007, pp.71-72.<\/p>\n[26]Ibid., p. 138.<\/p>\n[27]Benjamin, W.\u00a0 El autor como productor, Traducci\u00f3n Bolivar Echeverr\u00eda, en: http:\/\/www.bolivare.unam.mx\/traducciones\/El%20autor%20como%20productor.pdf<\/p>\n[28]Ibid.<\/p>\n[29]\u00a0Mientras que David Alfaro Siqueiros fue un genio como muralista, en lo personal fue un aventurero y fan\u00e1tico sin calidad moral. Julio Glockner es enf\u00e1tico en esto -citando de paso el juicio de Octavio Paz-: \u201cCualquiera que tenga una informaci\u00f3n m\u00ednima de lo sucedido el 24 de mayo de 1940\u201d \u2013en referencia al atentado hacia Trotsky y su familia encabezado por Siqueiros \u2013\u00a0 \u201cleer\u00e1 con indignaci\u00f3n lo referente a esta hecho en la autobiograf\u00eda de Siqueiros\u201d -\u00e9ste afirma que no se ten\u00eda la intenci\u00f3n de asesinar a Trotsky sino s\u00f3lo \u201capoderarse de sus archivos\u201d- \u201cy descubrir\u00e1 a un hombre arrogante, falso y vanidoso, incapaz de ser honesto en asuntos tan delicados como su participaci\u00f3n en el atentado contra Trotsky y su familia, eludiendo con an\u00e9cdotas de rancho su participaci\u00f3n en el intento de homicidio y entreteniendo la atenci\u00f3n del lector con opiniones mediocres que pretenden reflexionar te\u00f3ricamente sobre la realidad social de su tiempo. Por supuesto, sobre el cruel asesinato de Le\u00f3n Davidovich tres meses despu\u00e9s no hay en sus memorias ni una sola palabra, de ese tama\u00f1o es la estatura moral de quien se propuso educar con su trabajo al pueblo. Octavio Paz recuerda en una entrevista que fueron amigos cuando j\u00f3venes pero se separ\u00f3 de \u00e9l a ra\u00edz del atentado que le cost\u00f3 la vida al Secretario de Trotsky Robert Sheldon Harte\u201d -quien adem\u00e1s de haber participado en el asalto (aun as\u00ed lo asesinaron) no era secretario sino guardaespaldas- \u201cSiqueiros \u2013dice Paz- fue toda su vida un stalinista empedernido, irredimible: fue de los poqu\u00edsimos que aplaudieron la entrada de los tanques rusos en Praga. No ser\u00eda honrado ocultar la otra cara de la medalla: fue un militante que padeci\u00f3 c\u00e1rceles y peligros por sus creencias. Fue un hombre apasionado y fue un eg\u00f3latra; en su vida y en su pintura abundan los rel\u00e1mpagos de verdad y los rel\u00e1mpagos de teatro. Un temperamento m\u00e1s mediterr\u00e1neo que mexicano, una suerte de \u00edtalo-espa\u00f1ol. Tres personas en una: un artista rebelde manejado por un empresario napolitano, ambos bajo la direcci\u00f3n espiritual de un te\u00f3logo obtuso\u201d (Tomado de Julio Glockner,\u00a0<em>Un retrato para Trotsky, de los recuerdos de Josefina Albisua<\/em>, M\u00e9xico, Educaci\u00f3n y cultura, 2011, pp. 44-45.)<\/p>\n[30]\u00a0Seg\u00fan Paco Ignacio Taibo II estas tesis nunca fueron publicadas como manifiesto, pero su contenido est\u00e1 expresado en las memorias de Diego Rivera y Alfaro Siqueiros. V\u00e9ase el libro\u00a0<em>Arc\u00e1ngeles<\/em>.<\/p>\n[31]Citado en: Wizisla, Erdmut,\u00a0<em>Benjamin y Brecht historia de una amistad<\/em>, Paidos, Buenos Aires, 2007, p. 212.<\/p>\n[32]\u00a0Ibid., p. 212.<\/p>\n[33]Benjamin, Walter.,\u00a0<em>La obra de arte en la \u00e9poca de su reproductibilidad t\u00e9cnica<\/em>, par\u00e1grafo IV, traducci\u00f3n por Bolivar Echeverr\u00eda, M\u00e9xico, Itaca, 2003, p. 45.<\/p>\n[34]Ibid., par\u00e1grafo III, pp. 44-45.<\/p>\n[35]\u00a0Ibid., par\u00e1grafo XV, p. 82.<\/p>\n[36]\u00a0Ibid., par\u00e1grafo IV, pp. 98-99.<\/p>\n[37]\u00a0L\u00f6wy, Michael;\u00a0<em>Walter Benjamin, aviso de incendio<\/em>, M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 2001.<\/p>\n[38]Citado por Reyes Mate en:\u00a0<em>Media noche en la historia<\/em>, Madrid, Trotta, 2006, p. 13.<\/p>\n[39]Cf. Reyes Mate,\u00a0<em>Media noche en la historia<\/em>, Madrid, Trotta, 2006, p. 16.<\/p>\n[40]\u00a0Walter Benjamin,\u00a0<em>Sobre el concepto de historia y otros fragmentos,<\/em>\u00a0edici\u00f3n y traducci\u00f3n por Bolivar Echeverr\u00eda, Contrahistorias, M\u00e9xico, 2005,\u00a0<em>\u00a0<\/em>p. 6.<\/p>\n[41]V\u00e9ase la introducci\u00f3n de Bol\u00edvar Echeverr\u00eda en: Walter Benjamin,\u00a0<em>Sobre el concepto de historia y otros fragmentos,\u00a0<\/em>edici\u00f3n y traducci\u00f3n por Bolivar Echeverr\u00eda, M\u00e9xico, Contrahistorias, 2005, p. 5-16.<\/p>\n[42]Reyes Mate,\u00a0<em>Media noche en la historia<\/em>, Madrid, Trotta, 2006, p. 19.<\/p>\n[43]\u00a0Los pormenores del \u00e9xodo de Benjamin hasta su tr\u00e1gico suicidio son rese\u00f1ados por Reyes Mate, Op cit. pp. 15-18.<\/p>\n[44]Bolivar Echeverr\u00eda (compilador),\u00a0<em>La mirada del \u00e1ngel<\/em>, M\u00e9xico, UNAM, 2005, pp. 10-11.<\/p>\n[45]Ibid., Tesis IX, p. 23.<\/p>\n[46]Gandler, Stefan,\u00a0<em>Fragmentos de Frankfurt.\u00a0<\/em>M\u00e9xico, Siglo XXI, 2009, p. 66.<\/p>\n[47]\u00a0Reyes Mate,\u00a0<em>Media noche en la historia<\/em>, Madrid, Trotta, 2006, p. 12.<\/p>\n[48]Ibid., p. 14.<\/p>\n[49]Federico Engels,\u00a0<em>El Origen de la familia,\u00a0<\/em>Editores Mexicanos Unidos, M\u00e9xico, 1982, p.204.<\/p>\n[50]\u00a0Trotsky \u201cRadio, ciencia t\u00e9cnica y sociedad\u201d, en\u00a0<em>Literatura y revoluci\u00f3n, otros escritos sobre la cultura y el arte,\u00a0<\/em>Tomo II, pp. 78-79.<\/p>\n[51]Reyes Mate,\u00a0<em>Media noche en la historia<\/em>, Madrid, Trotta, 2006, p. 20.<\/p>\n[52]Citado por Reyes Mate:\u00a0<em>Media noche en la historia<\/em>, Madrid, Trotta, 2006, pp. 23-24 (el subrayado es m\u00edo).<\/p>\n[53]\u201cEl trapero [dice Benjamin] es la figura m\u00e1s provocadora de la miseria humana. Es el lumpemproletariado en un doble sentido: va vestido de andrajos y vive de ellos\u201d. Aunque aqu\u00ed el lumpen es un s\u00edmbolo de miseria pero no se afirma que sea el sujeto revolucionario que Marx vio en el proletariado.<\/p>\n[54]Benjamin, W.,\u00a0<em>Tesis sobre historia y otros fragmentos<\/em>, Traducci\u00f3n Bolivar Echeverr\u00eda, M\u00e9xico, Itaca, 2008, p. 48. (el subrayado es m\u00edo).<\/p>\n[55]Reyes Mate,\u00a0<em>Media noche en la historia<\/em>, Madrid, Trotta, 2006,\u00a0 p. 205.<\/p>\n[56]\u00a0S\u00e1nchez \u00c1ngel, Ricardo, \u201cEl \u00e1ngel de la revoluci\u00f3n\u201d, Pr\u00e1xis Filos\u00f3fica, n\u00famero 27, julio-diciembre, 2008, Universidad del Valle, Colombia, p.128.<\/p>\n[57]\u00a0Benjamin,\u00a0<em>Tesis sobre historia y otros fragmentos<\/em>, Tesis IV,\u00a0 edici\u00f3n y traducci\u00f3n por Bolivar Echeverr\u00eda, M\u00e9xico, Contrahistorias, 2005,\u00a0 p. 19.<\/p>\n[58]Citado por Reyes Mate:\u00a0<em>Media noche en la historia<\/em>, Madrid, Trotta, 2006, p. 81.<\/p>\n[59]Ibid., p. 23.<\/p>\n[60]Ibid., pp. 67-68.<\/p>\n[61]\u00a0Citado por Reyes Mate:\u00a0<em>Media noche en la historia<\/em>, Madrid, Trotta, 2006, p. 181.<\/p>\n[62]Ibid. p. 42.<\/p>\n[63]\u00a0Walter Benjamin,\u00a0<em>Sobre el concepto de historia y otros fragmentos,<\/em>\u00a0edici\u00f3n y traducci\u00f3n por Bolivar Echeverr\u00eda, Contrahistorias, M\u00e9xico, 2005, p. 37<\/p>\n[64]\u00a0Ibid., Tesis VII, p. 21.<\/p>\n[65]\u00a0Ibid., Tesis VII, p. 22.<\/p>\n[66]\u00a0Bolivar Echeverr\u00eda, introducci\u00f3n a: Walter Benjamin,\u00a0<em>Sobre el concepto de historia y otros fragmentos,<\/em>\u00a0edici\u00f3n y traducci\u00f3n por Bolivar Echeverr\u00eda, Contrahistorias, M\u00e9xico, 2005, p. 16.<\/p>\n[67]Le\u00f3n Trotsky,\u00a0<em>La era de la revoluci\u00f3n permanente<\/em>,\u00a0 Juan pablos editor, M\u00e9xico, 1998, p.44.<\/p>\n[68]\u00a0Trotsky, \u201cTestamento\u201d, en:\u00a0<em>La era de la revoluci\u00f3n permanente<\/em>, M\u00e9xico, Juan Pablos, 1998, pp. 363-365.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por\u00a0David Garc\u00eda Col\u00edn Carrillo \u201c[\u2026] la lucha revolucionaria no es la lucha entre el capitalismo y el Esp\u00edritu sino entre el capitalismo y el proletariado\u201d. 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