{"id":478,"date":"2009-12-02T02:17:08","date_gmt":"2009-12-02T02:17:08","guid":{"rendered":"http:\/\/bloquepopularjuvenil.org\/bpjwordpress\/?p=478"},"modified":"2009-12-02T02:17:08","modified_gmt":"2009-12-02T02:17:08","slug":"historia-de-las-internacionales-obreras-ii-la-segunda-internacional-y-su-degeneracion-reformista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcomunista.org\/?p=478","title":{"rendered":"Historia de las internacionales obreras (II). La Segunda Internacional y su degeneraci\u00f3n reformista"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignright size-full wp-image-475\" height=\"191\" width=\"160\" src=\"http:\/\/bloquepopularjuvenil.org\/bpjwordpress\/wp-content\/uploads\/2009\/12\/friedrich_engels-160.jpg\" style=\"border: 1px solid black; margin: 5px; float: right;\" alt=\"Federico Engels\" \/>Tras la derrota de la Comuna de Par&iacute;s la Primera Internacional qued&oacute; hecha trizas. Los a&ntilde;os siguientes fueron a&ntilde;os de reacci&oacute;n pol&iacute;tica en toda Europa. La formaci&oacute;n de los Estados nacionales y el poderoso avance de los medios de producci&oacute;n, en una &eacute;poca de boom econ&oacute;mico, dio alas a la burgues&iacute;a e intimid&oacute;, en un primer momento, a la clase obrera. Pero a su vez, el desarrollo industrial creaba las bases para su fortalecimiento y su organizaci&oacute;n. Tras la victoria en la guerra franco-prusiana de 1871, Alemania entr&oacute; en una era de expansi&oacute;n industrial parecida a la que vivi&oacute; Inglaterra veinte a&ntilde;os antes. A medida que avanzaba la econom&iacute;a, el movimiento obrero crec&iacute;a y se organizaba para luchar por mejorar sus condiciones de vida. El Partido Socialdem&oacute;crata Alem&aacute;n tuvo un gran crecimiento y gan&oacute; mucha influencia. De esta manera, Alemania se convirti&oacute; en la punta de lanza de la Segunda Internacional.<\/p>\n<p><!--more--><br \/>\n<!--break--><\/p>\n<p>Tras la derrota de la Comuna de Par&iacute;s la Primera Internacional qued&oacute; hecha trizas. Los a&ntilde;os siguientes fueron a&ntilde;os de reacci&oacute;n pol&iacute;tica en toda Europa. La formaci&oacute;n de los Estados nacionales y el poderoso avance de los medios de producci&oacute;n, en una &eacute;poca de boom econ&oacute;mico, dio alas a la burgues&iacute;a e intimid&oacute;, en un primer momento, a la clase obrera. Pero a su vez, el desarrollo industrial creaba las bases para su fortalecimiento y su organizaci&oacute;n. Tras la victoria en la guerra franco-prusiana de 1871, Alemania entr&oacute; en una era de expansi&oacute;n industrial parecida a la que vivi&oacute; Inglaterra veinte a&ntilde;os antes. A medida que avanzaba la econom&iacute;a, el movimiento obrero crec&iacute;a y se organizaba para luchar por mejorar sus condiciones de vida. El Partido Socialdem&oacute;crata Alem&aacute;n tuvo un gran crecimiento y gan&oacute; mucha influencia. De esta manera, Alemania se convirti&oacute; en la punta de lanza de la Segunda Internacional.<br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignright size-full wp-image-476\" height=\"160\" width=\"303\" src=\"http:\/\/bloquepopularjuvenil.org\/bpjwordpress\/wp-content\/uploads\/2009\/12\/Engels_1893_in_Zuerich_mit_Bebel_und_Genossen.jpg\" style=\"border: 1px solid black; margin: 5px; float: right;\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/elcomunista.org\/wp-content\/uploads\/2009\/12\/Engels_1893_in_Zuerich_mit_Bebel_und_Genossen.jpg 303w, https:\/\/elcomunista.org\/wp-content\/uploads\/2009\/12\/Engels_1893_in_Zuerich_mit_Bebel_und_Genossen-300x158.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 303px) 100vw, 303px\" \/>Mientras esto ocurr&iacute;a en Alemania, en el resto de Europa no se daban las mismas condiciones. Este contraste en la situaci&oacute;n hac&iacute;a presagiar que no era el mejor momento para la creaci&oacute;n de una nueva internacional. De hecho, los intentos de revivir la internacional que hicieron los socialistas belgas y alemanes quedaron en nada. Pero esta situaci&oacute;n cambi&oacute; a finales de la d&eacute;cada de 1880, provocado por el fortalecimiento del movimiento socialista y los sindicatos en Europa y la crisis en Inglaterra, que agit&oacute; la conciencia de la clase obrera inglesa.<br \/>\nLas condiciones objetivas para la creaci&oacute;n de una nueva internacional ya estaban dadas, y la ocasi&oacute;n espec&iacute;fica fue el centenario de la Revoluci&oacute;n Francesa en 1889. Ese a&ntilde;o en Par&iacute;s se fundaba la Segunda Internacional. Hubo dos congresos obreros. Uno organizado por los socialistas alemanes y otro por los sindicalistas ingleses y los reformistas franceses. Fue el organizado por los alemanes el que lleg&oacute; a tener mayor fortaleza y logr&oacute; una unidad duradera. &Eacute;ste fue el primer congreso de la Segunda Internacional.<\/p>\n<p><strong>La lucha ideol&oacute;gica en los primeros a&ntilde;os<\/strong><br \/>\nEn los primeros a&ntilde;os se mantuvo la lucha ideol&oacute;gica contra las ideas anarquistas que perduraban de la Primera Internacional. Los anarquistas rechazaban el trabajo parlamentario y la acci&oacute;n pol&iacute;tica, comet&iacute;an actos de terrorismo individual y hac&iacute;an un fetiche de la huelga general. Estas acciones serv&iacute;an para que la burgues&iacute;a justificara la represi&oacute;n convirti&eacute;ndose as&iacute; en lo contrario de lo que persegu&iacute;an. Pensaban que con acciones heroicas de un peque&ntilde;o grupo podr&iacute;an sustituir el movimiento de masas de la clase trabajadora. En el congreso de Londres en 1896 se excluy&oacute; definitivamente a los anarquistas que, salvo en Espa&ntilde;a, se convierten en peque&ntilde;os grupos aislados y sin influencia real entre los trabajadores.<br \/>\nDurante la d&eacute;cada siguiente los debates se centraron contra las posturas reformistas y las oportunistas. Los reformistas encabezados por Bernstein intentaban contraponer las reformas a la revoluci&oacute;n social, mientras que los sectarios contrapon&iacute;an la mera abstracci&oacute;n de la revoluci&oacute;n con la lucha por las reformas, es decir, no daban ninguna importancia a las luchas por las mejoras inmediatas en nombre de la revoluci&oacute;n, convirtiendo la lucha por la transformaci&oacute;n de la sociedad en frases huecas. En el congreso de Amsterdam en 1904 ganaron las ideas revolucionarias, que un a&ntilde;o despu&eacute;s se ver&iacute;an corroboradas con el estallido de la primera revoluci&oacute;n rusa.<\/p>\n<p><strong>Bernstein y el reformismo<\/strong><br \/>\nLa principal diferencia que planteaban los reformistas era el modelo del desarrollo capitalista. Bernstein defend&iacute;a que debido a la gran capacidad de adaptaci&oacute;n del capitalismo[1] y la diversificaci&oacute;n de la producci&oacute;n, era poco probable que el sistema capitalista entrara en una crisis org&aacute;nica. Esto se manifestaba, seg&uacute;n &eacute;l, en la desaparici&oacute;n de las crisis econ&oacute;micas, la conversi&oacute;n cada vez m&aacute;s amplia de la clase trabajadora en clase media y un mayor nivel de vida de la clase obrera debido al desarrollo econ&oacute;mico y las luchas sindicales. Todas estas ideas hund&iacute;an sus ra&iacute;ces en la situaci&oacute;n objetiva, es decir, en el largo boom econ&oacute;mico que vivi&oacute; Alemania en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas del siglo XIX y los inicios del XX.<br \/>\nLas ideas reformistas ya fueron contestadas por Rosa Luxemburgo en su libro Reforma o revoluci&oacute;n, escrito en 1899. Los medios de adaptaci&oacute;n no pueden evitar que la anarqu&iacute;a del modo de producci&oacute;n capitalista provoque crisis econ&oacute;micas. El cr&eacute;dito, por ejemplo, por un lado expande la producci&oacute;n por encima de las fronteras naturales de la econom&iacute;a y facilita el intercambio, pero por otro, en la medida en que expande la producci&oacute;n, tambi&eacute;n provoca que aparezca antes la contradicci&oacute;n entre la ilimitada capacidad de producci&oacute;n y la limitada capacidad de consumo (que es la base de las crisis de sobreproducci&oacute;n capitalistas). Por lo que se convierte en un factor m&aacute;s a a&ntilde;adir en la propia crisis.<br \/>\nEl problema fundamental, si se acepta la doctrina de Bernstein, es que se niega toda la teor&iacute;a del desarrollo capitalista formulada por Marx, y por lo tanto, en la pr&aacute;ctica supone la aceptaci&oacute;n del sistema capitalista y la renuncia a la lucha por la revoluci&oacute;n social. En palabras de Rosa Luxemburgo: &quot;O el revisionismo tiene raz&oacute;n en lo relativo al desarrollo capitalista, y por tanto la transformaci&oacute;n socialista de la sociedad es una utop&iacute;a, o el socialismo no es una utop&iacute;a, y entonces la teor&iacute;a de los &lsquo;medios de adaptaci&oacute;n&#8217; es falsa. En resumidas cuentas esta es la cuesti&oacute;n&quot;[2].<\/p>\n<p><strong>El ala reformista gana terreno<\/strong><br \/>\nLa revoluci&oacute;n rusa de 1905 fue derrotada y el triunfo de la contrarrevoluci&oacute;n abri&oacute; un periodo de reacci&oacute;n no s&oacute;lo en Rusia, sino en toda Europa. El ala reformista de la Segunda Internacional gan&oacute; terreno como consecuencia directa de esta derrota. Segu&iacute;an manteniendo que, como en el &uacute;ltimo siglo, el capitalismo se seguir&iacute;a expandiendo por un tiempo indefinido. Planteaban que fruto de esto, fortaleciendo las organizaciones obreras y presionando a los gobiernos burgueses se podr&iacute;a conseguir mejorar las condiciones de vida de la clase trabajadora en el marco de cada uno de los estados nacionales. De esta manera, los reformistas abandonaron, por un lado, la lucha por la transformaci&oacute;n socialista de la sociedad y, por el otro, el internacionalismo proletario. Este proceso era el anticipo de lo que ocurrir&iacute;a en 1914 ante el estallido de la Primera Guerra Mundial. Aunque su programa, sobre el papel, segu&iacute;a defendiendo el socialismo, lo cierto era que la actividad pr&aacute;ctica de la Internacional no estaba en sinton&iacute;a con el mismo.<\/p>\n<p><strong>La bancarrota de la Segunda Internacional<\/strong><br \/>\nTodas las posturas reformistas combatidas durante 25 a&ntilde;os por el ala revolucionaria, salieron a la superficie una vez m&aacute;s con el estallido de la Primera Guerra Mundial. A pesar del manifiesto de Basilea, aprobado por la Internacional en 1912[3], casi todos los partidos socialistas de cada uno de los estados nacionales, encabezados por el ala de la derecha de la internacional, votaron a favor de los cr&eacute;ditos de guerra, en nombre de la &quot;defensa de la patria&quot;. Esto fue un duro golpe para el conjunto de la Internacional y para los revolucbionarios en particular. Trotsky, en su autobiograf&iacute;a explica: &quot;Cuando recibimos en Suiza el n&uacute;mero de Vorw&auml;rts en que se daba cuenta de la sesi&oacute;n celebrada en el Reichstag el d&iacute;a 4 de agosto, Lenin estaba firmemente convencido de que era un n&uacute;mero falsificado, redactado por el estado mayor alem&aacute;n para enga&ntilde;ar y atemorizar al enemigo&quot;, y contin&uacute;a: &quot;la votaci&oacute;n del d&iacute;a 4 de agosto en el Reichstag, fue una de las decepciones m&aacute;s tr&aacute;gicas de mi vida&quot;[4].<br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-477\" height=\"225\" width=\"180\" align=\"left\" src=\"http:\/\/bloquepopularjuvenil.org\/bpjwordpress\/wp-content\/uploads\/2009\/12\/180px-Karl_Kautsky_01.jpg\" style=\"border: 1px solid black; margin: 5px;\" alt=\"Karl Kautsky\" \/>Las tendencias que se gestaron en el periodo anterior aparecieron dividiendo a la Internacional en tres partes: el ala derecha, el centro y el ala izquierda. El ala de la derecha se fusion&oacute; con la burgues&iacute;a ante el estallido de la guerra. Las tendencias centristas, oscilaban entre las ideas revolucionarias y las oportunistas, pero a la hora de la verdad se colocaron en su gran mayor&iacute;a al lado de los traidores socialchovinistas, como el caso de Haase en Alemania[5]. Igualmente algunos dirigentes como Kautsky, que hab&iacute;an sido revolucionarios, al menos de palabra, claudicaron ante la burgues&iacute;a. Mientras que el 18 de marzo de 1915, Kautsky reconoc&iacute;a que las masas eran revolucionarias, ocho meses y medio despu&eacute;s propon&iacute;a que se tranquilizara a las masas revolucionarias con discursos izquierdistas. As&iacute; los socialchovinistas y oportunistas, se quitaron la m&aacute;scara dejando al descubierto su verdadero rostro, se convirtieron en lacayos de las burgues&iacute;as nacionales.<br \/>\nLa Primera Guerra Mundial fue una guerra imperialista por el dominio del mundo y por la conquista de nuevos mercados. En este contexto justificar la &quot;defensa de la patria&quot;, supon&iacute;a en la pr&aacute;ctica abandonar las ideas revolucionarias para unirse a las burgues&iacute;as nacionales en contra de la clase trabajadora. S&oacute;lo hubo dos partidos que se opusieron a la guerra de una forma consecuente, fueron los socialdem&oacute;cratas rusos y los serbios. Estos acontecimientos supusieron el hundimiento de la Segunda Internacional. Como escribi&oacute; Trotsky en su diario: &quot;Es evidente que ya no estamos ante tales o cuales errores, ante &eacute;ste o el otro traspi&eacute;s oportunista, ante una serie de discursos torpes pronunciados desde la tribuna del parlamento, ni los votos emitidos a favor del presupuesto de guerra por los socialistas del gran duque de Baden, ni ante el ministerialismo franc&eacute;s, ni ante una deserci&oacute;n de unos cuantos caudillos: estamos presenciando la bancarrota de la Internacional, en el momento m&aacute;s cr&iacute;tico y de mayor responsabilidad, de que todos los trabajos anteriores no eran m&aacute;s que una preparaci&oacute;n&quot;[6].<br \/>\nEn muchas ocasiones, el hilo conductor de la historia del movimiento revolucionario ha sido cortado por los agentes de la burgues&iacute;a dentro del movimiento obrero. Con la idea de reatar este nudo, un grupo de cuarenta y dos revolucionarios se reunieron en septiembre de 1915 en la aldea suiza de Zimmerwald. &Eacute;ste ser&iacute;a el embri&oacute;n de la Tercera Internacional creada en 1919, dos a&ntilde;os despu&eacute;s de que la clase obrera rusa tomara el cielo por asalto.<\/p>\n<p>Octubre 2008<\/p>\n<p><strong>NOTAS<\/strong><br \/>\n1. Seg&uacute;n Bernstein, los principales medios de adaptaci&oacute;n del capitalismo eran el cr&eacute;dito, los avanzados medios de transporte y comunicaci&oacute;n y los c&aacute;rteles empresariales.<br \/>\n2. Rosa Luxemburgo, Reforma o revoluci&oacute;n, Fundaci&oacute;n Federico Engels, p. 31.<br \/>\n3. El Manifiesto de Basilea fue aprobado en 1912 por un congreso extraordinario de la Internacional convocado ante la declaraci&oacute;n de guerra de Montenegro a Turqu&iacute;a. Este manifiesto reconoc&iacute;a claramente el car&aacute;cter imperialista de la guerra y hac&iacute;a un llamamiento a todos los partidos socialdem&oacute;cratas para que lucharan en contra de ella. En primer lugar para que no estallara y en segundo lugar, si la guerra estallaba, para poner al descubierto que la crisis econ&oacute;mica provocada por la guerra era por los intereses de un pu&ntilde;ado de burgueses y no por los intereses de la clase trabajadora de cada uno de los pa&iacute;ses.<br \/>\n4. Trotsky, Mi Vida, Ed. Akal, p. 248.<br \/>\n5. Haase fue uno de los dirigentes de la tendencia centrista. En la reuni&oacute;n de la fracci&oacute;n parlamentaria de la socialdemocracia alemana realizada la noche antes de la votaci&oacute;n en el Reichstag, fue uno de los 14 miembros que votaron en contra de apoyar los cr&eacute;ditos de guerra. Sin embargo, en la reuni&oacute;n del Reichstag del 4 de agosto, Haase ley&oacute; una declaraci&oacute;n aceptando el &quot;horrendo hecho de la guerra&quot; y &quot;neg&aacute;ndose a dejar la patria a merced del peligro ruso y de los horrores de una invasi&oacute;n hostil&quot;. Fue un claro ejemplo de que los centristas a la hora de la verdad marcharon de la mano junto a los socialchovinistas.<br \/>\n6. Trotsky, Op. Cit., p. 249.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras la derrota de la Comuna de Par&iacute;s la Primera Internacional qued&oacute; hecha trizas. Los a&ntilde;os siguientes fueron a&ntilde;os de reacci&oacute;n pol&iacute;tica en toda Europa. 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