{"id":9223,"date":"2020-08-21T13:25:23","date_gmt":"2020-08-21T19:25:23","guid":{"rendered":"http:\/\/bloquepopularjuvenil.org\/?p=9223"},"modified":"2020-08-22T10:51:05","modified_gmt":"2020-08-22T16:51:05","slug":"el-materialismo-dialectico-y-la-ciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcomunista.org\/?p=9223","title":{"rendered":"El materialismo dial\u00e9ctico y la ciencia"},"content":{"rendered":"<p>Vuestro Congreso se re\u00fane durante las fiestas de celebraci\u00f3n del segundo centenario de la fundaci\u00f3n de la Academia de Ciencias. Las relaticiones entre este Congreso y la Academia se refuerzan todav\u00eda m\u00e1s por el hecho de que la ciencia qu\u00edmica rusa no es de las que menos fama ha conseguido para la Academia. Parece indicado plantear a estas alturas la siguiente pregunta: \u00bfCu\u00e1l es el sentido esencial de las fiestas acad\u00e9micas? Poseen un significado que va mucho m\u00e1s all\u00e1 de las simples visitas a los museos y teatros y la asistencia a banquetes. \u00bfC\u00f3mo podemos percibir este significado? No s\u00f3lo en el hecho de que sabios extranjeros -que han tenido la amabilidad de aceptar nuestra invitaci\u00f3n- hayan podido comprobar que la revoluci\u00f3n en vez de destruir las instituciones cient\u00edficas las ha desarrollado. Esta evidencia comprobada por los sabios extranjeros tiene un sentido propio. Pero el significado de las fiestas acad\u00e9micas es mayor y m\u00e1s profundo. Lo dir\u00e9 como sigue: el nuevo Estado, una sociedad nueva basada en las leyes de la revoluci\u00f3n de Octubre, toma posesi\u00f3n triunfalmente a los ojos del mundo entero de la herencia cultural del pasado.<\/p>\n<p>Puesto que de pasada me he referido a la herencia, debo aclarar el sentido en que empleo este vocablo para evitar cualquier equ\u00edvoco. Ser\u00edamos culpables de desacato al futuro, m\u00e1s querido para todos nosotros que el pasado, y ser\u00edamos culpables de desacato hacia el pasado, que en muchos aspectos lo merece profundo, si habl\u00e1semos tontamente de la herencia. No todo en el pasado es valor para el futuro. Por otro lado, el desarrollo de la cultura humana no viene determinado por la simple acumulaci\u00f3n. Ha habido per\u00edodos de desarrollo org\u00e1nico, y tambi\u00e9n per\u00edodos de riguroso criticismo, de filtraci\u00f3n y de selecci\u00f3n. Ser\u00eda dif\u00edcil decir cu\u00e1l de esos per\u00edodos ha terminado siendo m\u00e1s fruct\u00edfero para el desarrollo general de la cultura. De cualquier modo, vivimos una \u00e9poca de filtraci\u00f3n y selecci\u00f3n.<\/p>\n<p>La jurisprudencia romana estableci\u00f3 ya en la \u00e9poca de Justiniano la ley de la herencia inventariada. Respecto a la legislaci\u00f3n prejustiniana, seg\u00fan la cual el heredero ten\u00eda derecho a aceptar la herencia siempre que asumiera la responsabilidad de las obligaciones y deudas, la herencia inventariada otorg\u00f3 al heredero cierta posibilidad de elecci\u00f3n. El Estado revolucionario, representante de una nueva clase, es una especie de heredero inventarial respecto a la cantidad de cultura acumulada. Permitidme que diga con franqueza que no todos los quince mil vol\u00famenes publicados por la Academia durante sus dos siglos de existencia figurar\u00e1n en el inventario del socialismo. Hay dos aspectos, de m\u00e9rito igual a todas luces, en las contribuciones cient\u00edficas del pasado que ahora son nuestras y que nos hacen sentir orgullo. La ciencia, en su totalidad, ha estado dirigida hacia la adquisici\u00f3n del conocimiento de la realidad, hacia la b\u00fasqueda de las leyes de la evoluci\u00f3n y hacia el descubrimiento de las propiedades y cualidades de la materia a fin de dominarla. Pero el conocimiento no se desarrolla entre las cuatro paredes de un laboratorio o una sala de conferencias. De ning\u00fan modo. Ha sido una funci\u00f3n de la sociedad humana que reflejaba su estructura. La sociedad necesita conocer la naturaleza para subvenir a sus necesidades, al tiempo que exige una afirmaci\u00f3n de su derecho a ser lo que es, una justificaci\u00f3n de sus instituciones particulares; antes que nada, de las instituciones de dominaci\u00f3n de clase del mismo modo que en el pasado ped\u00eda la justificaci\u00f3n de la servidumbre, de los privilegios de clase, de las prerrogativas mon\u00e1rquicas, de la exceptuaci\u00f3n nacional, etc. La sociedad socialista acepta agradecida la herencia de las ciencias positivas dejando a un lado, como tiene derecho por la selecci\u00f3n inventarial, todo cuanto es in\u00fatil para el conocimiento de la naturaleza; y no s\u00f3lo eso, sino tambi\u00e9n todo cuanto justifique la desigualdad de clases y toda especie de falsedades hist\u00f3ricas.<\/p>\n<p>Todo nuevo orden social no se apropia de la herencia cultural del pasado en su totalidad, sino seg\u00fan su propia estructura. As\u00ed, la sociedad medieval, encorsetada por el cristianismo, recogi\u00f3 muchos elementos de la filosof\u00eda cl\u00e1sica, pero subordin\u00e1ndolos a las necesidades del r\u00e9gimen feudal y convirti\u00e9ndolos en escol\u00e1stica, esa \u201ccriada de la teolog\u00eda\u201d. De manera similar, la sociedad burguesa recibi\u00f3 el cristianismo como parte de la herencia de la Edad Media, pero lo someti\u00f3 a la Reforma\u2026 o a la Contrarreforma. Durante la \u00e9poca burguesa el cristianismo fue barrido en la medida en que lo necesitaba la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, por lo menos dentro de los l\u00edmites que requer\u00eda el desarrollo de las fuerzas productivas.<\/p>\n<p>La sociedad socialista, en su relaci\u00f3n con la herencia cient\u00edfica y cultural, mantiene en general, en un grado much\u00edsimo menor, una actitud de indiferencia o de aceptaci\u00f3n pasiva. Se puede decir a este respecto: mientras mayor es la confianza que deposita el socialismo en las ciencias dedicadas al estudio directo de la naturaleza, mayor es su desconfianza cr\u00edtica cuando se aproxima a aquellas ciencias y pseudociencias que est\u00e1n \u00edntimamente ligadas a la estructura de la sociedad humana, a sus instituciones econ\u00f3micas, a su estado, leyes, \u00e9tica, etc. Estas dos esferas no est\u00e1n separadas, por cierto, por una muralla impenetrable. Pero al mismo tiempo es un hecho incontrovertible que la herencia en aquellas ciencias que no ata\u00f1en a la sociedad humana, sino que se ocupan de la \u201cmateria\u201d -las ciencias naturales en el sentido amplio de la palabra, y la qu\u00edmica por su puesto-, es de un peso incomparablemente mayor.<\/p>\n<p>La necesidad de conocer la naturaleza viene impuesta a los hombres por la necesidad de subordinar la naturaleza a s\u00ed mismos. Cualquier desviaci\u00f3n en este terreno de las relaciones objetivas, determinadas por las propiedades de la materia misma, las corrige la experimentaci\u00f3n pr\u00e1ctica. S\u00f3lo esto libra seriamente a las ciencias naturales, a la investigaci\u00f3n qu\u00edmica en particular, de las distorsiones intencionadas, no intencionadas y semideliberadas, y contra las falsas interpretaciones y falsificaciones. Sin embargo, la investigaci\u00f3n social dedic\u00f3 primeramente sus esfuerzos hacia la justificaci\u00f3n de la sociedad surgida hist\u00f3ricamente, a fin de preservarla contra los ataques de las \u201cteor\u00edas destructoras\u201d, etc. De aqu\u00ed emana el papel apolog\u00e9tico de las ciencias sociales oficiales de la sociedad burguesa y \u00e9sta es la raz\u00f3n por la que sus resultados son de escaso valor.<\/p>\n<p>Mientras la ciencia en su conjunto se mantuvo como una \u201ccriada de la teolog\u00eda\u201d s\u00f3lo subrepticiamente pod\u00eda producir resultados valiosos. Este fue el caso en la Edad Media. Como qued\u00f3 se\u00f1alado, fue durante el r\u00e9gimen burgu\u00e9s cuando las ciencias naturales disfrutaron de la posibilidad de un amplio desarrollo. Pero la ciencia social se mantuvo como criada del capitalismo. Tambi\u00e9n esto es verdad, en gran proporci\u00f3n, por lo que ara\u00f1e a la psicolog\u00eda, que une las ciencias sociales con las ciencias naturales; y a la filosof\u00eda, que sistematiza las conclusiones generalizadas de todas las ciencias.<\/p>\n<p>He dicho que la ciencia oficial ha producido poco de valor. Esto se manifiesta muy bien por la incapacidad de la ciencia burguesa para predecir el ma\u00f1ana. Hemos observado esta situaci\u00f3n en la primera guerra mundial imperialista y sus consecuencias Lo hemos visto tambi\u00e9n en la revoluci\u00f3n de Octubre. Lo vemos actualmente en la completa impotencia de la ciencia social oficial para medir en su justo valor la situaci\u00f3n europea, sus relaciones con los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica y con la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica; en su incapacidad para sacar conclusiones respecto al porvenir. Sin embargo, el valor de la ciencia reside precisamente en esto: conocer a fin de prever.<\/p>\n<p>La ciencia natural -y la qu\u00edmica ocupa uno de los lugares m\u00e1s importantes en este terreno- constituye indiscutiblemente la m\u00e1s valiosa porci\u00f3n de nuestra herencia. Su Congreso se realiza bajo la bandera de Mendeleyev, que fue y sigue siendo el orgullo de la ciencia rusa.<\/p>\n<p>Hay una diferencia en el grado de previsi\u00f3n y de precisi\u00f3n alcanzado por las diversas ciencias. Pero por la previsi\u00f3n -pasiva, en algunos casos, como en la astronom\u00eda, activa como en la qu\u00edmica y en la ingenier\u00eda qu\u00edmica-, la ciencia es capaz de cortejarse a s\u00ed misma y justificar su finalidad social. Un hombre de ciencia puede no estar preocupado en absoluto por la aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica de su investigaci\u00f3n. Mientras mayor sea su alcance, mientras m\u00e1s audaz sea su vuelo, mientras mayor sea su libertad de las necesidades pr\u00e1cticas diarias en sus operaciones mentales, tanto mejor. Pero la ciencia no es una funci\u00f3n de los hombres de ciencia individuales; es una funci\u00f3n social. La valorizaci\u00f3n social de la ciencia, su valoraci\u00f3n hist\u00f3rica, queda determinada por su capacidad para incrementar el poder del hombre y para armarlo con el poder de prever los acontecimientos y dominar la Naturaleza. La ciencia es un conocimiento que nos dota de poder. Cuando Leverrier, sobre la base de las \u201cexcentricidades\u201d de la \u00f3rbita de Urano, dedujo que deb\u00eda existir un cuerpo celeste desconocido que \u201cperturba\u201d el movimiento de Urano; cuando, sobre la base de sus c\u00e1lculos puramente matem\u00e1ticos, pidi\u00f3 al astr\u00f3nomo alem\u00e1n Galle que localizara un cuerpo que vagaba sin pasaporte por los cielos en tal o cual direcci\u00f3n, y Galle enfoc\u00f3 su telescopio en esa direcci\u00f3n y descubri\u00f3 al planeta llamado Neptuno, en ese momento la mec\u00e1nica celeste de Newton celebr\u00f3 una gran victoria.<\/p>\n<p>Esto ocurr\u00eda en el oto\u00f1o de 1846. En el a\u00f1o 1848 la revoluci\u00f3n se esparci\u00f3 como un viento arremolinado a trav\u00e9s de Europa, demostrando su influencia \u201cperturbadora\u201d en los movimientos de los pueblos y de los Estados. En el per\u00edodo intermedio, entre el descubrimiento de Neptuno y la revoluci\u00f3n de 1848, dos j\u00f3venes eruditos, Marx y Engels, escrib\u00edan El Manifiesto comunista, en el cual no s\u00f3lo predec\u00edan la inevitabilidad de acontecimientos revolucionarios en un futuro pr\u00f3ximo, sino que analizaban por adelantado sus fuerzas componentes, la l\u00f3gica de sus movimientos, hasta la victoria inevitable del proletariado y el establecimiento de la dictadura del proletariado. No ser\u00eda superfluo en absoluto yuxtaponer este pron\u00f3stico con las profec\u00edas de la ciencia oficial de los Hohenzollern, los Romanov, Luis Felipe y otros, en 1848.<\/p>\n<p>En 1869, Mendeleyev, sobre la base de sus investigaciones y reflexiones acerca del peso at\u00f3mico, estableci\u00f3 su ley peri\u00f3dica de los elementos. Al peso at\u00f3mico, como criterio m\u00e1s estable, Mendeleyev lig\u00f3 una serie de otras propiedades y caracter\u00edsticas, arregl\u00f3 los elementos en un orden definido y entonces, a trav\u00e9s de este orden, revel\u00f3 la existencia de cierto desorden, a saber, la ausencia de ciertos elementos. Estos elementos desconocidos o unidades qu\u00edmicas, como las denomin\u00f3 en cierta ocasi\u00f3n Mendeleyev, de acuerdo con la l\u00f3gica de esta \u201cley\u201d deber\u00edan ocupar lugares espec\u00edficos vac\u00edos en ese orden. A esta altura, con el gesto autoritario de un investigador que conf\u00eda en s\u00ed mismo, golpe\u00f3 a una de las puertas de la Naturaleza hasta ahora cerrada, y desde dentro una voz respondi\u00f3: \u201c\u00a1Presente!\u201d En realidad, tres voces respondieron simult\u00e1neamente, pues en los lugares indicados por Mendeleyev se descubrieron tres nuevos elementos denominados posteriormente galio, escandio y germanio.<\/p>\n<p>\u00a1Triunfo maravilloso del pensamiento, anal\u00edtico v sint\u00e9tico! En sus Principios de Qu\u00edmica, Mendeleyev caracteriza en forma v\u00edvida el esfuerzo cient\u00edfico creador, compar\u00e1ndolo con el establecimiento de un puente que cruza un barranco: no es necesario descender al barranco y fijar soportes en el fondo; s\u00f3lo se requiere levantar una base en un lado y en seguida proyectar un arco exactamente delineado, que encontrar\u00e1 apoyo en el lado opuesto. Algo an\u00e1logo ocurre con el pensamiento cient\u00edfico. S\u00f3lo puede reposar sobre la base gran\u00edtica de la experimentaci\u00f3n; pero sus generalizaciones, como el arco de un puente, pueden levantarse sobre el fundo de los hechos a fin de que luego, en otro punto calculado previamente, pueda encontrar a este \u00faltimo. En esta etapa del pensamiento cient\u00edfico, cuando una generalizaci\u00f3n se convierte en predicci\u00f3n -y cuando la predicci\u00f3n es verificada triunfalmente por la experiencia- en ese momento, el pensamiento humano disfruta invariablemente su m\u00e1s orgullosa y justificada satisfacci\u00f3n. As\u00ed ocurri\u00f3 en qu\u00edmica con el descubrimiento de nuevos elementos sobre la base de la ley peri\u00f3dica.<\/p>\n<p>La predicci\u00f3n de Mendeleyev, que produjo m\u00e1s tarde una profunda impresi\u00f3n sobre Federico Engels, fue hecho en el a\u00f1o 1871, esto es, el a\u00f1o de la gran tragedia de la Comuna de Par\u00eds, en Francia. La actitud de nuestro gran qu\u00edmico hacia este acontecimiento puede caracterizarse por su hospitalidad general hacia la \u201clatinidad\u201d, con sus violencias y revoluciones. Como todos los pensadores oficiales de las clases dominantes no s\u00f3lo de Rusia y de Europa, sino de todo el mundo, Mendeleyev no se pregunt\u00f3 a s\u00ed mismo: \u00bfcu\u00e1l es la fuerza realmente directora que hay tras de la Comuna de Par\u00eds? No vio que la nueva clase que crec\u00eda en las entra\u00f1as de la vieja sociedad se manifestaba all\u00ed ejerciendo en su movimiento una influencia tan \u201cperturbadora\u201d sobre la \u00f3rbita de la vieja sociedad como la que ejerc\u00eda el planeta desconocido sobre la \u00f3rbita de Urano. Pero un desterrado alem\u00e1n, Carlos Marx, analiz\u00f3 en ese entonces las causas y la mec\u00e1nica interna de la Comuna de Par\u00eds y los rayos de su antorcha cient\u00edfica penetraron en los acontecimientos de nuestro propio Octubre y los iluminaron.<\/p>\n<p>Desde hace ya largo tiempo hemos considerado innecesario recurrir a una sustancia m\u00e1s misteriosa, llamada flogisto, para explicar las reacciones qu\u00edmicas. En realidad, el flogismo no serv\u00eda sino como generalizaci\u00f3n para ocultar la ignorancia de los alquimistas. En el terreno de la fisiolog\u00eda ha pasado ya la \u00e9poca en que se sinti\u00f3 la necesidad de recurrir a una sustancia m\u00edstica especial, llamada la fuerza vital y que era el flogisto de la materia viva. En principio tenemos bastantes conocimientos de qu\u00edmica y de f\u00edsica para explicar los fen\u00f3menos fisiol\u00f3gicos. En la esfera de los fen\u00f3menos de la conciencia no necesitamos ya por m\u00e1s tiempo una sustancia denominada alma que en la filosof\u00eda reaccionaria desempe\u00f1a el papel del flogisto de los fen\u00f3menos psicof\u00edsicos. Para nosotros la psicolog\u00eda es, en \u00faltimo an\u00e1lisis, reducible a la fisiolog\u00eda, y esta \u00faltima, a la qu\u00edmica, mec\u00e1nica y f\u00edsica. En la esfera de la ciencia social (es decir, el alma) es mucho m\u00e1s viable que la teor\u00eda del flogisto. Este \u201cflogisto\u201d aparece con diversas vestiduras, era disfrazado de \u201cmisi\u00f3n hist\u00f3rica\u201d, ora de \u201ccar\u00e1cter nacional\u201d, ora como la idea incorp\u00f3rea de \u201cprogreso\u201d; ora en forma de sedicente \u201cpensamiento cr\u00edtico\u201d, y as\u00ed sucesivamente, ad infinitum. En todos estos casos se ha tratado de encontrar una sustancia suprasocial que explique los fen\u00f3menos sociales. Casi es ocioso repetir que estas sustancias ideales no son sino ingeniosos disfraces para ocultar la ignorancia sociol\u00f3gica. El marxismo rechaz\u00f3 las esencias suprahist\u00f3ricas, as\u00ed como la fisiolog\u00eda ha renunciado a la fuerza vital, o la qu\u00edmica al flogisto.<\/p>\n<p>La esencia del marxismo consiste en esto, en que enfoca a la sociedad concretamente, como sujeto de investigaci\u00f3n objetiva, y analiza la historia humana como se har\u00eda en un gigantesco registro de laboratorio. El marxismo considera la ideolog\u00eda como un elemento integral subordinado a la estructura material de la sociedad. El marxismo examina la estructura de clase de la sociedad como una forma hist\u00f3ricamente condicionada del desarrollo de las fuerzas productivas. El marxismo deduce de las fuerzas productivas de la sociedad las relaciones mutuas entre la sociedad humana y la naturaleza circundante, y \u00e9stas, a su vez, quedan determinadas en cada etapa hist\u00f3rica por la tecnolog\u00eda del hombre, por sus instrumentos y armas, por sus capacidades y m\u00e9todos de lucha con la Naturaleza. Precisamente esta aproximaci\u00f3n objetiva confiere al marxismo un poder insuperable de previsi\u00f3n hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>Consid\u00e9rese la historia del marxismo aunque s\u00f3lo sea en la escala nacional rusa. Seguida no desde el punto de vista de nuestras propias simpat\u00edas o antipat\u00edas pol\u00edticas, sino desde el punto de vista de la definici\u00f3n de la ciencia de Mendeleyev: \u201cConocer para poder prever y actuar.\u201d El per\u00edodo inicial de la historia del marxismo en suelo ruso es la historia de una lucha por establecer un pron\u00f3stico sociohist\u00f3rico correcto contra los puntos de vista oficiales gubernamental y de oposici\u00f3n. En los primeros a\u00f1os del ochenta, la ideolog\u00eda oficial exist\u00eda como una trinidad representada por el absolutismo, la ortodoxia y el nacionalismo; el liberalismo so\u00f1aba de d\u00eda en una asamblea de zemstvos (es decir), en una monarqu\u00eda semiconstitucional, mientras que los narodniki (populistas) combinaban d\u00e9biles fantas\u00edas socializantes con ideas econ\u00f3micas reaccionarias. En esa \u00e9poca el pensamiento marxista predijo no solamente la obra inevitable y progresiva del capitalismo, sino tambi\u00e9n la aparici\u00f3n del proletariado, que desempe\u00f1ar\u00eda un papel hist\u00f3rico independiente, tomando la hegemon\u00eda en la lucha de las masas populares; y que la dictadura del proletariado arrastrar\u00eda tras de s\u00ed al campesinado.<\/p>\n<p>La diferencia que hay entre el m\u00e9todo marxista de an\u00e1lisis social y las teor\u00edas contra las cuales luch\u00f3 no es menor que la diferencia que hay entre la ley peri\u00f3dica de Mendeleyev con todas sus modificaciones posteriores, por un lado, y las elucubraciones de los alquimistas por otro.<\/p>\n<p>\u201cLa causa de la reacci\u00f3n qu\u00edmica reside en las propiedades f\u00edsicas y mec\u00e1nicas de los componentes. \u201c Esta f\u00f3rmula de Mendeleyev es de car\u00e1cter completamente materialista. En lugar de recurrir a alguna fuerza supermec\u00e1nica o supraf\u00edsica para explicar sus fen\u00f3menos, la qu\u00edmica reduce los procesos qu\u00edmicos a las propiedades mec\u00e1nicas y f\u00edsicas de sus componentes.<\/p>\n<p>La biolog\u00eda y la fisiolog\u00eda se hallan en una relaci\u00f3n an\u00e1loga respecto de la qu\u00edmica. La fisiolog\u00eda cient\u00edfica, esto es, la fisiolog\u00eda materialista, no exige una fuerza vital supraqu\u00edmica especial (a la que se refieren vitalistas neovitalistas) para explicar los fen\u00f3menos que se desarrollan en su campo. Los procesos fisiol\u00f3gicos son reducibles en \u00faltimo an\u00e1lisis a procesos qu\u00edmicos, as\u00ed como estos \u00faltimos a procesos mec\u00e1nicos y f\u00edsicos.<\/p>\n<p>La psicolog\u00eda se relaciona en forma an\u00e1loga con la fisiolog\u00eda. No por nada la fisiolog\u00eda ha sido llamada la qu\u00edmica aplicada de los organismos vivos. As\u00ed como no existe ninguna fuerza fisiol\u00f3gica especial, tambi\u00e9n es igualmente verdadero que la psicolog\u00eda cient\u00edfica, es decir, la psicolog\u00eda materialista, no tiene necesidad de una fuerza m\u00edstica -el alma- para explicar los fen\u00f3menos de su incumbencia, sino que halla que son reducibles en \u00faltimo an\u00e1lisis a fen\u00f3menos fisiol\u00f3gicos. Esta es la escuela del acad\u00e9mico Pavlov; \u00e9ste considera lo que se denomina alma como un sistema complejo de reflejos condicionados, cuyas ra\u00edces residen totalmente en los reflejos fisiol\u00f3gicos elementales que, a su vez, radican, a trav\u00e9s del potente stratum de la qu\u00edmica, en el subsuelo de la mec\u00e1nica y de la f\u00edsica.<\/p>\n<p>Lo mismo puede decirse de la sociolog\u00eda. Para explicar los fen\u00f3menos sociales no es necesario aducir alguna especie de fuente eterna, o buscar su origen en otro mundo. La sociedad es el producto del desarrollo de la materia primaria, como la corteza terrestre o la ameba. De esta manera, el pensamiento cient\u00edfico con sus m\u00e9todos corta, como un diamante, a trav\u00e9s de los fen\u00f3menos complejos de la ideolog\u00eda social, en el lecho de roca de la materia, sus elementos componentes, sus \u00e1tomos, con sus propiedades f\u00edsicas v mec\u00e1nicas.<\/p>\n<p>Naturalmente esto no quiere decir que cada fen\u00f3meno de la qu\u00edmica puede ser reducido directamente a la mec\u00e1nica, y menos a\u00fan que cada fen\u00f3meno social sea directamente reducible a la fisiolog\u00eda y luego a las leyes de la qu\u00edmica y de la mec\u00e1nica. Puede decirse que \u00e9ste es el supremo fin de la ciencia. Pero el m\u00e9todo de aproximaci\u00f3n continua y gradual hacia este objetivo es enteramente diferente. La qu\u00edmica tiene su manera especial de enfocar a la materia; sus propios m\u00e9todos de investigaci\u00f3n, sus leyes propias. Lo mismo que sin el conocimiento de que las reacciones qu\u00edmicas son reducibles en \u00faltimo an\u00e1lisis a las propiedades mec\u00e1nicas de las part\u00edculas elementales de la materia, no hay ni puede haber una filosof\u00eda acabada que una todos los fen\u00f3menos en un solo sistema; por otra parte, el mero conocimiento de que los fen\u00f3menos qu\u00edmicos se hallan radicados en la mec\u00e1nica y en la f\u00edsica no proporciona en s\u00ed la clave de ninguna reacci\u00f3n qu\u00edmica. La qu\u00edmica tiene sus propias claves. Se puede elegir entre ellas s\u00f3lo por la generalizaci\u00f3n y la experimentaci\u00f3n, a trav\u00e9s del laboratorio qu\u00edmico, de hip\u00f3tesis y teor\u00edas qu\u00edmicas.<\/p>\n<p>Esto es aplicable a todas las ciencias. La qu\u00edmica es un poderoso pilar de la fisiolog\u00eda, con la cual est\u00e1 directamente relacionada a trav\u00e9s de los canales de la qu\u00edmica org\u00e1nica y fisiol\u00f3gica. Pero la qu\u00edmica no es un sustituto de la fisiolog\u00eda. Cada ciencia descansa sobre las leyes de otras ciencias s\u00f3lo en lo que se llama la instancia final. Pero al mismo tiempo, la separaci\u00f3n de las ciencias unas de otras est\u00e1 determinada, precisamente, por el hecho de que cada ciencia abarca un campo particular de fen\u00f3menos, es decir, un campo de complejas combinaciones de fen\u00f3menos elementales tales que se requiere un enfoque especial, una t\u00e9cnica de investigaci\u00f3n especial, hip\u00f3tesis y m\u00e9todos especiales.<\/p>\n<p>Esta idea parece tan incontestable por lo que se refiere a las ciencias matem\u00e1ticas y a la historia natural, que insistir en ello ser\u00eda lo mismo que forzar una puerta abierta. Con la ciencia social ocurre algo diferente. Naturalistas extraordinariamente ejercitados que en el terreno, digamos, de la fisiolog\u00eda no avanzar\u00edan un paso sin tomar en cuenta experimentos rigurosamente comprobados, verificaciones, generalizaciones hipot\u00e9ticas, \u00faltimas verificaciones y otras medidas m\u00e1s, se aproximan a los fen\u00f3menos sociales mucho m\u00e1s audazmente, con la audacia de la ignorancia, como si reconocieran t\u00e1citamente que en esta esfera extremadamente compleja de los fen\u00f3menos basta con tener s\u00f3lo vagas tendencias, observaciones diarias, tradiciones familiares y aun un acervo de prejuicios sociales comunes.<\/p>\n<p>La sociedad humana no se ha desarrollado de acuerdo con un plan o sistema dispuesto previamente, sino emp\u00edricamente, a trav\u00e9s de un largo, complicado y contradictorio batallar de la especie humana por la existencia, y luego, por conseguir un dominio cada vez mayor sobre la Naturaleza. La ideolog\u00eda de la sociedad humana se form\u00f3 como un reflejo de esto y como instrumento en este proceso, tard\u00edo, inconexo, fraccionario, en forma, por decirlo as\u00ed, de reflejos sociales condicionados que en el \u00faltimo an\u00e1lisis son reducibles a las necesidades de la lucha del hombre colectivo contra la Naturaleza. Pero llegar a juzgar las leyes que gobiernan el desarrollo de la sociedad humana fund\u00e1ndose en sus reflejos ideol\u00f3gicos, o sobre la base de lo que se llama opini\u00f3n p\u00fablica, etc., equivale casi a formarse un juicio sobre la estructura anat\u00f3mica y fisiol\u00f3gica de un lagarto en funci\u00f3n de sus sensaciones cuando se halla calent\u00e1ndose al sol o cuando sale arrastr\u00e1ndose de una grieta h\u00fameda. Es bastante cierto que hay un lazo muy directo entre las sensaciones de un lagarto y su estructura org\u00e1nica. Pero este lazo es objeto de investigaci\u00f3n por medio de m\u00e9todos objetivos. Hay una tendencia, sin embargo, a llegar a ser de lo m\u00e1s subjetivo en los juicios sobre la estructura y las leyes que gobiernan el desarrollo de la sociedad humana en t\u00e9rminos de lo que se da en llamar conciencia de la sociedad, esto es, su ideolog\u00eda contradictoria, desarticulada, conservadora y no verificada. Desde luego que estas comparaciones pueden herirnos y suscitar la objeci\u00f3n de que la ideolog\u00eda social se halla, despu\u00e9s de todo, en un plano m\u00e1s alto que la sensaci\u00f3n de un lagarto. Todo ello depende de la manera en que se aborde la cuesti\u00f3n. En mi opini\u00f3n, no hay nada parad\u00f3jico en aseverar que de las sensaciones de un lagarto se podr\u00eda, si fuera posible enfocarlas debidamente, sacar conclusiones mucho m\u00e1s directas por lo que concierne a la estructura y la funci\u00f3n de sus \u00f3rganos que en lo que concierne a la estructura de la sociedad y su din\u00e1mica a partir de tales reflexiones ideol\u00f3gicas como, por ejemplo, los credos religiosos, que ocuparon una vez y a\u00fan contin\u00faan ocupando un lugar tan destacado en la vida de la sociedad humana; o a partir de los c\u00f3digos contradictorios e hip\u00f3critas de la moralidad oficial; o finalmente, por las concepciones filos\u00f3ficas idealistas que a fin de explicar los procesos org\u00e1nicos complejos que ocurren en el hombre, tratan de colocar la responsabilidad en una esencia sutil, nebulosa, llamada alma y dotada de las cualidades de impenetrabilidad y eternidad.<\/p>\n<p>La reacci\u00f3n de Mendeleyev a los problemas de la reorganizaci\u00f3n social fue hostil y aun despreciativo. Sosten\u00eda que desde tiempos inmemoriales nada hab\u00eda resultado de esta tentativa. En vez de eso, Mendeleyev esperaba un futuro m\u00e1s feliz que surgir\u00eda por medio de las ciencias positivas y sobre todo de la qu\u00edmica, que revelar\u00eda todos los secretos de la Naturaleza.<\/p>\n<p>Es interesante yuxtaponer este punto de vista al de nuestro notable fisi\u00f3logo Pavlov, que opina que las guerras y las revoluciones son algo accidental, resultado de la ignorancia del pueblo y que piensa que s\u00f3lo un profundo conocimiento de la \u201cnaturaleza humana\u201d eliminar\u00e1 tanto las guerras como las revoluciones.<\/p>\n<p>Puede colocarse a Darwin en la misma categor\u00eda. Este bi\u00f3logo altamente dotado demostr\u00f3 c\u00f3mo una acumulaci\u00f3n de peque\u00f1as variaciones cuantitativas produce una \u201ccualidad\u201d (calidad) biol\u00f3gica enteramente nueva v con esta prueba explic\u00f3 el origen de las especies. Sin tener conciencia de ello, aplic\u00f3 de este modo el m\u00e9todo del materialismo dial\u00e9ctico a la esfera de la vida org\u00e1nica. Aunque Darwin no estaba informado en filosof\u00eda, aplic\u00f3 brillantemente la ley hegeliana de la transici\u00f3n de la cantidad a la calidad. Al mismo tiempo descubrimos muy a menudo en este mismo Darwin, para no mencionar a los darwinistas, tentativas profundamente ingenuas y anticient\u00edficas para aplicar las conclusiones de la biolog\u00eda a la sociedad. Interpretar los antagonismos sociales como una \u201cvariedad\u201d de la lucha biol\u00f3gica por la existencia es como buscar s\u00f3lo mec\u00e1nica en la fisiolog\u00eda de la c\u00f3pula.<\/p>\n<p>En cada uno de estos casos observamos un \u00fanico e id\u00e9ntico error fundamental: los m\u00e9todos y logros de la qu\u00edmica o de la fisiolog\u00eda, violando todos los m\u00e9todos cient\u00edficos, son transplantados al estudio de la sociedad humana. Un naturalista apenas podr\u00eda aplicar sin modificaci\u00f3n las leyes que gobiernan el movimiento de los \u00e1tomos al de las mol\u00e9culas, regidas por otras leyes. Pero muchos naturalistas tienen una posici\u00f3n completamente diferente hacia la sociolog\u00eda. Muy a menudo desde\u00f1an la estructura hist\u00f3ricamente condicionada de la sociedad en beneficio de la estructura anat\u00f3mica de las cosas, la estructura fisiol\u00f3gica de los reflejos, la lucha biol\u00f3gica por la existencia. Por supuesto, la vida de la sociedad humana, entretejida por las condiciones materiales, rodeada por todos lados de procesos qu\u00edmicos, representa, en s\u00ed misma y en \u00faltima instancia, una combinaci\u00f3n de procesos qu\u00edmicos. Por otra parte, la sociedad est\u00e1 constituida por seres humanos cuyo mecanismo fisiol\u00f3gico se puede reducir a un sistema de reflejos. Pero la vida social no es un proceso qu\u00edmico ni fisiol\u00f3gico, sino un proceso social conformado por leyes propias, sujetas a su vez a un an\u00e1lisis sociol\u00f3gico objetivo cuyo an\u00e1lisis deber\u00eda ser: conseguir la capacidad de prever y de gobernar el destino de la sociedad.<\/p>\n<p>En sus comentarios a los Principios de Qu\u00edmica, Mendeleyev dice: \u201cHay dos fines b\u00e1sicos o positivos en el estudio cient\u00edfico de los objetos: el de la predicci\u00f3n y el de la utilidad\u2026 El triunfo de las previsiones cient\u00edficas tendr\u00eda poco significado si no condujeran en \u00faltima instancia a una utilidad directa y general: la previsi\u00f3n cient\u00edfica basada en el conocimiento dota al poder\u00edo humano de conceptos mediante los cuales se puede dirigir la esencia de las cosas por el canal deseado.\u201d Y m\u00e1s adelante a\u00f1ade con cautela: \u201cLas ideas religiosas y filos\u00f3ficas han prosperado y desarrollado durante millares de a\u00f1os; pero las ideas que rigen las ciencias exactas capaces de predecir se han producido s\u00f3lo durante unos pocos siglos recientes, abarcando por ello esferas limitadas. No han transcurrido todav\u00eda dos siglos desde que la qu\u00edmica forma parte de esas ciencias. Ante nosotros hay muchas cosas por deducir de ellas por lo que concierne a predicci\u00f3n y utilidad.\u201d<\/p>\n<p>Estas palabras llenas de cautelas, \u201csugeridoras\u201d, son notables en labios de Mendeleyev. Su sentido velado se dirige claramente contra la religi\u00f3n y la filosof\u00eda especulativa, a las que compara con la ciencia. Seg\u00fan dice, las ideas religiosas han prevalecido durante miles de a\u00f1os y son escasos los beneficios que de ello ha sacado la Humanidad; con vuestros ojos, en cambio, pod\u00e9is ver la contribuci\u00f3n de la ciencia en un breve per\u00edodo de tiempo y juzgar sus beneficios. Tal es el indiscutible contenido del pasaje anterior incluido por Mendeleyev en uno de sus comentarios e impreso en caracteres m\u00e1s peque\u00f1os en la p\u00e1gina 405 de sus Principios de Qu\u00edmica. \u00a1Dimitri Ivanovich era un hombre cauteloso y rehu\u00eda cualquier querella con la opini\u00f3n p\u00fablica!<\/p>\n<p>La qu\u00edmica es una escuela de pensamiento revolucionario, y no precisamente por la existencia de una qu\u00edmica de explosivos. Los explosivos no siempre son revolucionarios. Sobre todo, porque la qu\u00edmica es la ciencia de la transmutaci\u00f3n de los elementos; es enemiga de todo el pensamiento conservador o absoluto que est\u00e9 encerrado en categor\u00edas inm\u00f3viles.<\/p>\n<p>Resulta instructivo que Mendeleyev, al sentirse naturalmente bajo la presi\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica conservadora, defienda el principio de estabilidad e inmutabilidad en los grandes procesos de la transformaci\u00f3n qu\u00edmica. Este gran hombre de ciencia insisti\u00f3, incluso con terquedad, en el tema de la inmutabilidad de los elementos qu\u00edmicos y en la imposibilidad de su transmutaci\u00f3n en otros. Necesitaba encontrar antes s\u00f3lidas bases de apoyo. Dec\u00eda: \u201cYo soy Dimitri Ivanovich y usted Iv\u00e1n Petrovich. Cada uno de nosotros tiene su propia individualidad; lo mismo ocurre con los elementos.\u201d<\/p>\n<p>Mendeleyev atac\u00f3 m\u00e1s de una vez la dial\u00e9ctica menospreci\u00e1ndola. Pero no entend\u00eda por dial\u00e9ctica la de Hegel o Marx, sino el arte superficial de jugar con las ideas, que es a medias sofista y a medias escolasticismo. La dial\u00e9ctica cient\u00edfica abarca los m\u00e9todos generales de pensamiento que reflejan las leyes del desarrollo. Una de esas leyes es el cambio de la cantidad en calidad. La qu\u00edmica arranca sus ra\u00edces m\u00e1s profundas y esenciales de esa ley. Toda la ley peri\u00f3dica de Mendeleyev se basa en ella, al deducir diferencias cualitativas en los elementos de las diferencias cuantitativas de los pesos at\u00f3micos. Engels vio la importancia del descubrimiento de los nuevos elementos de Mendeleyev desde este punto de vista precisamente. En el ensayo El car\u00e1cter general de la dial\u00e9ctica como ciencia, escrib\u00eda:<\/p>\n<p>\u201cMendeleyev demostr\u00f3 que en una serie de elementos relacionados, ordenados por sus pesos at\u00f3micos, hay algunas lagunas que indican la existencia de elementos no descubiertos hasta ahora. Describi\u00f3 con anterioridad las propiedades qu\u00edmicas generales de cada uno de estos elementos desconocidos y predijo, de modo aproximativo, sus pesos relativo y at\u00f3mico y su lugar at\u00f3mico. Mendeleyev, aplicando de forma inconsciente la ley hegeliana de la conversi\u00f3n de la cantidad en calidad, descubri\u00f3 un hecho cient\u00edfico que por su audacia puede ponerse junto al descubrimiento del planeta desconocido Neptuno por Leverrier calculando su \u00f3rbita.\u201d<\/p>\n<p>Aunque posteriormente modificada, la l\u00f3gica de la ley peri\u00f3dica demostr\u00f3 ser m\u00e1s poderosa que los l\u00edmites conservadores en que quiso encerrarla su creador. El parentesco de los elementos y su metamorfosis mutua pueden considerarse emp\u00edricamente comprobados desde el momento en que fue posible dividir el \u00e1tomo de sus componentes con la ayuda de los elementos radiactivos. \u00a1En la ley peri\u00f3dica de Mendeleyev, en la qu\u00edmica de los elementos radiactivos, la dial\u00e9ctica celebra su propia victoria deslumbrante!<\/p>\n<p>Mendeleyev no pose\u00eda un sistema filos\u00f3fico acabado. Quiz\u00e1 ni siquiera tuvo deseos de tenerlo, pues le habr\u00eda enfrentado inevitablemente con sus propias costumbres y simpat\u00edas conservadoras.<\/p>\n<p>En Mendeleyev podemos ver un dualismo en cuestiones b\u00e1sicas del conocimiento. Podr\u00eda parecer que se orientaba hacia el \u201cagnosticismo\u201d, cuando declaraba que la \u201cesencia\u201d de la materia permanecer\u00eda siempre m\u00e1s all\u00e1 del alcance de nuestro conocimiento, por ser ajena a nuestro esp\u00edritu y conocimiento (\u00a1). Pero casi al mismo tiempo nos da una f\u00f3rmula notable para descubrir que de un solo golpe acaba con el agnosticismo. En la nota citada, Mendeleyev dice: \u201cAcumulando de forma gradual su conocimiento sobre la materia, el hombre adquiere poder sobre ella, y puede aventurar, tambi\u00e9n en funci\u00f3n del grado en que lo hace, predicciones m\u00e1s o menos precisas, comprobables por los hechos, y no se divisa un l\u00edmite al conocimiento del hombre y su dominio de la materia. \u201cResulta evidente que si en s\u00ed mismo no hay l\u00edmites para el conocimiento y el poder del hombre sobre la materia, tampoco hay una \u201cesencia\u201d imposible de conocer. El conocimiento que nos dotan la capacidad de predecir todos los cambios posibles de la materia, y del poder necesario para producir estos cambios, agota de modo efectivo la esencia de la materia. La llamada \u201cesencia\u201d incognoscible de la materia no es entonces sino una generalizaci\u00f3n debida a nuestro conocimiento incompleto de la materia. Es un seud\u00f3nimo de nuestra ignorancia. La definici\u00f3n dual de la materia desconocida, de sus propiedades conocidas, me recuerda la burlesca definici\u00f3n que dice que un anillo de oro es un agujero rodeado de metal precioso. Evidentemente, si llegamos a conocer el metal precioso de los fen\u00f3menos y conseguimos darle forma, podemos permanecer indiferente respecto al \u201cagujero\u201d de la sustancia; y hacemos de ello un divertido presente a los fil\u00f3sofos y te\u00f3logos arcaicos.<\/p>\n<p>Pese a sus concesiones verbales al agnosticismo (\u201cesencia incognoscible\u201d), Mendeleyev es, aunque inconsciente, un dial\u00e9ctico materialista en sus m\u00e9todos y en sus realizaciones en el terreno de la ciencia natural, especialmente en la qu\u00edmica. Pero su materialismo aparece ante nuestros ojos tras una coraza conservadora que proteg\u00eda su pensamiento cient\u00edfico de conflictos demasiado agudos con la ideolog\u00eda oficial. Lo cual no significa que Mendeleyev creara artificialmente un caparaz\u00f3n conservador para sus m\u00e9todos; el mismo estaba atado a la ideolog\u00eda, oficial y por eso sent\u00eda una aprensi\u00f3n \u00edntima a tocar el filo de navaja del materialismo dial\u00e9ctico. No ocurre lo mismo en la esfera de las relaciones sociol\u00f3gicas. La tiran de la filosof\u00eda social de Mendeleyev era de \u00edndole conservadora, pero de cuando en cuando entre sus hilos teje notables conjeturas materialistas por su esencia y revolucionarias por su tendencia. Pero al lado de estas conjeturas hay errores de bulto, y \u00a1qu\u00e9 errores!<\/p>\n<p>S\u00f3lo se\u00f1alar\u00e9 dos. Mendeleyev, rechazando todos los planes o pretensiones de reorganizaci\u00f3n social por ut\u00f3picos y \u201clatinistas\u201d, imaginaba un futuro s\u00f3lo mejor en el desarrollo de la tecnolog\u00eda cient\u00edfica. Ten\u00eda una utop\u00eda propia. Seg\u00fan \u00e9l, habr\u00eda d\u00edas mejores cuando los gobiernos de las grandes potencias del mundo pusieran en pr\u00e1ctica la necesidad de ser fuertes y llegaran entre s\u00ed al acuerdo de eliminar las guerras, las revoluciones y los principios ut\u00f3picos de anarquistas, comunistas y otros \u201cpu\u00f1os belicosos\u201d, incapaces de comprender evoluci\u00f3n progresiva que se realiza en toda la Humanidad. En las Conferencias de La Haya, Portsmouth y Marruecos pod\u00eda percibiese la aurora de esta concordia universal. Esos ejemplos son los errores m\u00e1s graves de este gran hombre. La historia someti\u00f3 la utop\u00eda social de Mendeleyev a tina prueba rigurosa. De las Conferencias de La Haya y Portsmouth derivaron la guerra ruso-japonesa, la guerra de los Balcanes, la gran matanza imperialista de las naciones y una aguda decadencia de la econom\u00eda europea; y de la Conferencia de Marruecos brot\u00f3 la repugnante carnicer\u00eda de Marruecos, que recientemente ha sido ultimada bajo la bandera de la defensa de la civilizaci\u00f3n europea. Mendeleyev no vio la l\u00f3gica interna de los sucesos sociales, o mejor dicho, la dial\u00e9ctica interna de los procesos sociales, y fue incapaz por ello de prever las secuelas de la Conferencia de La Haya. Como sabemos, en la previsi\u00f3n reside sobre todo el inter\u00e9s. Si rele\u00e9is lo que escribieron los marxistas sobre la Conferencia de La Haya en aquellos d\u00edas, os convencer\u00e9is f\u00e1cilmente de que los marxistas previeron correctamente sus consecuencias. Por eso, en el momento m\u00e1s cr\u00edtico de la historia demostraron tener pu\u00f1os belicosos. Y de hecho no hay por qu\u00e9 lamentar que la clase que se levanta en la historia, armada de una teor\u00eda correcta del conocimiento y de la previsi\u00f3n social, demuestre finalmente que estaba armada de un pu\u00f1o suficientemente belicoso para inaugurar tina nueva \u00e9poca de desarrollo humano.<\/p>\n<p>Permitidme que cite ahora otro error. Poco antes de su muerte, Mendeleyev escribi\u00f3: \u201cTemo sobre todo por el destino de la ciencia y la cultura y por la \u00e9tica general bajo el \u201csocialismo de Estado\u201d.\u201d \u00bfEran fundados sus temores? Hoy d\u00eda, los estudiosos m\u00e1s avanzados de Mendeleyev han comenzado a ver con claridad las vastas posibilidades que para el desarrollo del pensamiento cient\u00edfico y t\u00e9cnico-cient\u00edfica ofrece el hecho de que este pensamiento est\u00e9, por decirlo de alguna manera, racionalizado, emancipado de las luchas internas de la propiedad privada, porque ya no tiene que someterse al soborno de los poseedores individuales, sino que trata de servir al desarrollo econ\u00f3mico de las naciones como una unidad total. La red de institutos t\u00e9cnico-cient\u00edficos que ahora establece el Estado es s\u00f3lo un s\u00edntoma material a escala reducida de las posibilidades ilimitadas que se han derivado de ello.<\/p>\n<p>No cito estos errores para estigmatizar el gran nombre de Dimitri Ivanovich. La historia ha dictaminado su fallo sobre los principales puntos de la controversia y no hay motivo para reiniciarla. Pero perm\u00edtaseme a\u00f1adir que los mayores errores de este gran hombre contienen una importante lecci\u00f3n para los estudiosos. Desde el campo de la qu\u00edmica s\u00f3lo no hay salidas directas ni inmediatas para las perspectivas sociales. Es preciso el m\u00e9todo objetivo de la ciencia social. Este es el m\u00e9todo del marxismo.<\/p>\n<p>Si un marxista intentase convertir la teor\u00eda de Marx en una llave maestra universal e ignorar las dem\u00e1s esferas del conocimiento, Vladimir Ilich le habr\u00eda insultado con el expresivo vocablo de \u201ckomchvantsvo\u201d, comunista fanfarr\u00f3n. Lo cual, en este caso espec\u00edfico significar\u00eda: el comunismo no es un sustitutivo de la qu\u00edmica. Pero el teorema inverso tambi\u00e9n es verdadero. El intento por descartar al marxismo, en base a que la qu\u00edmica (o las ciencias naturales en general) pueden resolver todos los problemas, no es m\u00e1s que una \u201cfanfarroner\u00eda qu\u00edmica\u201d espec\u00edfica (komchvantsvo) que por lo que a la teor\u00eda se refiere no es menos err\u00f3nea y por lo que a los hechos afecta no es menos pretencioso que la fanfarronada comunista.<\/p>\n<p>Mendeleyev no aplic\u00f3 m\u00e9todo cient\u00edfico al estudio de la sociedad y su desarrollo. Como escrupuloso investigador que era, se verificaba una vez y otra a s\u00ed mismo antes de permitir que su imaginaci\u00f3n creadora diera un salto en el plano de las generalizaciones. Mendeleyev sigui\u00f3 siendo un empirista en los problemas pol\u00edtico-sociales, combinando las conjeturas con una visi\u00f3n heredada del pasado. S\u00f3lo debo a\u00f1adir que la conjetura fue realmente de Mendeleyev cuando se relacion\u00f3 directamente con los intereses cient\u00edficos industriales del gran hombre de ciencia.<\/p>\n<p>El esp\u00edritu de la filosof\u00eda de Mendeleyev pudo ser definido como un optimismo t\u00e9cnico-cient\u00edfico. Mendeleyev orient\u00f3 ese optimismo, que coincid\u00eda con la l\u00ednea de desarrollo del capitalismo, contra los narodnikis, liberales y radicales, contra los seguidores de Tolstoi y, en general, contra todo retroceso econ\u00f3mico. Mendeleyev confiaba en la victoria del hombre sobre las fuerzas de la Naturaleza. De ah\u00ed su aversi\u00f3n al maltusianismo, rasgo notable de Mendeleyev. En todos sus escritos, bien los de ciencia pura, bien los de divulgaci\u00f3n sociol\u00f3gica, bien los de qu\u00edmica aplicada, lo resalta. Mendeleyev salud\u00f3 con efusi\u00f3n el hecho de que el aumento anual de la poblaci\u00f3n rusa (1,5 por 100) fuese mayor que la media mundial. Los c\u00e1lculos seg\u00fan los cuales la poblaci\u00f3n mundial alcanzar\u00eda los 10.000 millones en ciento cincuenta o doscientos a\u00f1os no le preocup\u00f3, escribiendo: \u201cNo s\u00f3lo 10.000 millones, sino una poblaci\u00f3n muchas veces mayor tendr\u00eda alimento en este mundo no s\u00f3lo mediante la aplicaci\u00f3n del trabajo, sino tambi\u00e9n por el persistente incentivo que rige el conocimiento. El temor a que falte alimento es, en mi opini\u00f3n, un puro disparate, siempre que se garantice la comuni\u00f3n activa y pac\u00edfica de las masas populares. \u201c<\/p>\n<p>Nuestro gran qu\u00edmico y optimista industrial habr\u00eda escuchado con poca simpat\u00eda las recientes declaraciones del profesor ingl\u00e9s Keynes, que durante los festejos acad\u00e9micos nos dijo que deber\u00edamos preocuparnos por limitar el aumento de la poblaci\u00f3n. Dimitri Ivanovich la habr\u00eda contestado con su vieja observaci\u00f3n: \u201c\u00bfQuieren los nuevos Malthus detener este crecimiento? En mi opini\u00f3n, cuantos m\u00e1s haya tanto mejor.\u201d<\/p>\n<p>La agudeza sentenciosa de Mendeleyev se expresaba frecuentemente con este tipo de f\u00f3rmulas deliberadamente simplificadas.<\/p>\n<p>Desde ese mismo punto de vista del optimismo industrial, Mendeleyev abord\u00f3 el gran fetiche del idealismo conservador, el denominado car\u00e1cter nacional. Escribi\u00f3: \u201cEn cualquier parte donde la agricultura predomine en sus formas primitivas, una naci\u00f3n es incapaz de un trabajo continuado y permanentemente regular: s\u00f3lo podr\u00e1 trabajar de manera arbitraria y circunstancial. Queda patente esto con toda claridad en las costumbres, en el sentido de que existe una falta de ecuanimidad, de calma, de frugalidad; en todo hay inquietud y predomina una actitud de dejadez acompa\u00f1ada por extravagancia, hay taca\u00f1er\u00eda o despilfarro. Cuando al lado de la agricultura se ha desarrollado la industria fabril en gran escala, puede verse que, adem\u00e1s de la agricultura espor\u00e1dica, hay una labor continua, ininterrumpida, de las f\u00e1bricas: ah\u00ed se consigue entonces una apreciaci\u00f3n justa del trabajo, y as\u00ed sucesivamente.\u201d En estas l\u00edneas es importante la consideraci\u00f3n del car\u00e1cter nacional no como elemento primordial fijo, creado de una vez por todas, sino como producto de condiciones hist\u00f3ricas y, dicho con mayor precisi\u00f3n, de las formas sociales de producci\u00f3n. Este, aunque sea parcial s\u00f3lo, es un acercamiento a la filosof\u00eda hist\u00f3rica del marxismo.<\/p>\n<p>Mendeleyev considera el desarrollo de la industria como el instrumento de la reeducaci\u00f3n nacional, la elaboraci\u00f3n de un car\u00e1cter nacional nuevo, m\u00e1s equilibrado, m\u00e1s disciplinado y m\u00e1s autorregulado. Si comparamos el car\u00e1cter de los movimientos campesinos revolucionarios con el movimiento proletario y, sobre todo, con el papel del proletariado en Octubre y en la actualidad, la predicci\u00f3n de Mendeleyev queda iluminada con suficiente nitidez.<\/p>\n<p>Nuestro industrioso optimista empleaba igual lucidez al hablar de la eliminaci\u00f3n de las contradicciones entre la ciudad y el campo, y cualquier comunista suscrib\u00eda sus opiniones al respecto. Mendeleyev escribi\u00f3: \u201cEl pueblo ruso ha comenzado a emigrar a las ciudades en masa\u2026 En mi opini\u00f3n es un disparate total luchar contra este desarrollo; el proceso se terminar\u00e1 s\u00f3lo cuando la ciudad por una parte se extienda de tal modo que incluya m\u00e1s partes, jardines, etc.; es decir, cuando la finalidad de las ciudades no sea s\u00f3lo hacer la vida lo m\u00e1s saludable que se pueda, sino cuando provea tambi\u00e9n de espacios abiertos suficientes no s\u00f3lo para los juegos de los ni\u00f1os y el deporte, sino para toda clase de esparcimientos, y cuando, por otra parte, en las aldeas y granjas, etc., la poblaci\u00f3n no urbana se extienda de tal forma que exija la construcci\u00f3n de casas de varios pisos, lo cual crear\u00e1 la necesidad de servicios de aguas, de alumbrado p\u00fablico y otras comodidades de la ciudad. En el transcurso del tiempo, todo esto conducir\u00e1 a que toda \u00e1rea agr\u00edcola (poblada con suficiente densidad de habitantes) llegue a estar habitada, con las casas separadas por las huertas y los campos necesarios para la producci\u00f3n de alimentos y con plantas industriales para la manufactura y la modificaci\u00f3n de estos productos.\u201d<\/p>\n<p>Mendeleyev ofrece aqu\u00ed un testimonio convincente en favor de las viejas tesis socialistas: la eliminaci\u00f3n de las contradicciones entre la ciudad y el campo. Pero no plantea en esas l\u00edneas la cuesti\u00f3n de los cambios en la forma social de la econom\u00eda. Cree que el capitalismo conducir\u00e1 autom\u00e1ticamente a la nivelaci\u00f3n de las condiciones urbanas y rurales mediante la introducci\u00f3n de formas de habitaci\u00f3n m\u00e1s elevadas, m\u00e1s higi\u00e9nicas y culturales. Ah\u00ed radica el error de Mendeleyev. El caso de Inglaterra a la que Mendeleyev se refer\u00eda con esa esperanza lo demuestra con nitidez. Mucho antes de que Inglaterra eliminase las contradicciones entre la ciudad y el campo, su desarrollo econ\u00f3mico se hab\u00eda metido en un callej\u00f3n sin salida. El paro corro\u00eda su econom\u00eda. Los dirigentes de la industria inglesa proponen la emigraci\u00f3n, la eliminaci\u00f3n de la superpoblaci\u00f3n para salvar la sociedad. Incluso el economista m\u00e1s \u201cprogresista\u201d, el se\u00f1or Keynes, nos dec\u00eda el otro d\u00eda que la salvaci\u00f3n de la econom\u00eda inglesa est\u00e1 en el maltusianismo\u2026 Tambi\u00e9n para Inglaterra el camino para resolver las contradicciones entre la ciudad y el campo es el socialismo.<\/p>\n<p>Hay otra conjetura o intuici\u00f3n formulada por nuestro industrioso optimista. En su \u00faltimo libro, Mendeleyev escrib\u00eda: \u201cTras la \u00e9poca industrial vendr\u00e1 probablemente una \u00e9poca m\u00e1s compleja, que de acuerdo con mi modo de pensar se caracterizar\u00e1 especialmente por una extremada simplificaci\u00f3n de los m\u00e9todos para la obtenci\u00f3n de alimentos, vestido y habitaci\u00f3n. La ciencia establecida perseguir\u00e1 esta extremada simplificaci\u00f3n hacia la que se ha dirigido en parte en las recientes d\u00e9cadas.\u201d<\/p>\n<p>Palabras notables. Aunque Dimitri Ivanovich hace algunas reservas -contra la realizaci\u00f3n de los socialistas y comunistas, Dios no lo quiera-, estas palabras esbozan las perspectivas t\u00e9cnico-cient\u00edficas del comunismo. Un desarrollo de las fuerzas productivas que nos lleve a conseguir simplificaciones extremas en los m\u00e9todos de la obtenci\u00f3n de alimentos, vestido y habitaci\u00f3n, nos proporcionar\u00eda claramente la oportunidad de reducir al m\u00ednimo los elementos de coerci\u00f3n en la estructura social. Con la eliminaci\u00f3n de la voracidad completamente in\u00fatil en las relaciones sociales, las formas de trabajo y de distribuci\u00f3n tendr\u00e1n un car\u00e1cter comunista. En la transici\u00f3n del socialismo al comunismo no ser\u00e1 precisa una revoluci\u00f3n, puesto que la transici\u00f3n depende por completo del progreso t\u00e9cnico de la sociedad.<\/p>\n<p>El optimismo industrial de Mendeleyev orient\u00f3 siempre su pensamiento hacia los temas y problemas pr\u00e1cticos de la industria. En sus obras de teor\u00eda pura encontramos su pensamiento encarrilado por los mismos carriles hacia los problemas econ\u00f3micos. En una de sus disertaciones, dedicada al problema de la disoluci\u00f3n del alcohol con agua, de gran importancia econ\u00f3mica hoy todav\u00eda, invent\u00f3 una p\u00f3lvora sin humo para las necesidades de la defensa nacional. Personalmente se ocup\u00f3 de realizar un cuidadoso estudio del petr\u00f3leo, y en dos direcciones, una puramente te\u00f3rica, el origen del petr\u00f3leo, y otra pr\u00e1ctica, sobre los usos t\u00e9cnico-industriales. Hay que tener presente a esta altura que Mendeleyev protest\u00f3 siempre contra el uso del petr\u00f3leo s\u00f3lo como simple combustible: \u201cLa calefacci\u00f3n se puede hacer con billetes de banco\u201d, exclamaba nuestro gran qu\u00edmico. Proteccionista convencido, particip\u00f3 de forma destacada en la elaboraci\u00f3n de pol\u00edticas o sistemas de aranceles y escribi\u00f3 su Pol\u00edtica sensible del arancel, de la cual no pocas sugerencias valiosas pueden ser hoy citadas incluso desde el punto de vista del proteccionismo socialista.<\/p>\n<p>Los problemas de las v\u00edas mar\u00edtimas por el norte despertaron su inter\u00e9s poco antes de su muerte. Recomend\u00f3 a los j\u00f3venes investigadores y marinos que resolvieran el problema de acceso al Polo Norte, afirmando que de ello se derivar\u00edan importantes rutas comerciales. \u201cCerca de ese hielo hay no poco oro y otros minerales, nuestra propia Am\u00e9rica. Ser\u00eda feliz si muriera en el Polo, porque all\u00ed uno al menos no se pudre.\u201d Estas palabras tienen un tono muy contempor\u00e1neo. Cuando el viejo qu\u00edmico reflexionaba sobre la muerte, pensaba sobre ella desde el punto de vista de la putrefacci\u00f3n y so\u00f1aba ocasionalmente con morir en una atm\u00f3sfera de eterno fr\u00edo.<\/p>\n<p>Nunca se cansaba de repetir que la meta del conocimiento era la \u201cutilidad\u201d. En otras palabras, abordaba la ciencia desde la \u00f3ptica del utilitarismo. Al tiempo, como sabemos, insist\u00eda en el papel creador de la b\u00fasqueda desinteresada del conocimiento. \u00bfPor qu\u00e9 se iba a interesar alguien en particular en abrir rutas comerciales por v\u00edas indirectas para llegar al Polo? Porque alcanzar el Polo es un problema de investigaci\u00f3n desinteresada capaz de excitar pasiones deportivas de investigaci\u00f3n cient\u00edfica. \u00bfNo hay aqu\u00ed una contradicci\u00f3n entre esto y la afirmaci\u00f3n de que el objetivo de la ciencia es la \u201cutilidad\u201d? En modo alguno. La ciencia cumple una funci\u00f3n social, no individual. Desde el punto de vista hist\u00f3rico social es utilitario. Lo cual no significa que cada cient\u00edfico aborde los problemas de investigaci\u00f3n desde una \u00f3ptica utilitario. \u00a1No! La mayor\u00eda de las veces los estudiosos est\u00e1n impulsados por su pasi\u00f3n de conocer, y cuanto m\u00e1s significativo sea el descubrimiento de un hombre, menos puede preverse con antelaci\u00f3n, por regla general, sus aplicaciones pr\u00e1cticas posibles. La pasi\u00f3n desinteresada de un cient\u00edfico no est\u00e1 en contradicci\u00f3n con el significado utilitario de cada ciencia m\u00e1s de lo que pueda estar en contradicci\u00f3n el sacrificio personal de un luchador revolucionario con la finalidad utilitario de aquellas necesidades de clase a las que sirve.<\/p>\n<p>Mendeleyev pod\u00eda combinar perfectamente su pasi\u00f3n de conocimiento con la preocupaci\u00f3n constante por elevar el poder t\u00e9cnico de la Humanidad. De ah\u00ed que las dos alas de este Congreso -los representantes de las ramas te\u00f3rica y aplicada de la qu\u00edmica- est\u00e1n con igual t\u00edtulo bajo la bandera de Mendeleyev. Tenemos que educar a la nueva generaci\u00f3n de hombres de ciencia en el esp\u00edritu de esta coordinaci\u00f3n arm\u00f3nica de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica pura con las tareas industriales. La fe de Mendeleyev en las ilimitadas posibilidades del conocimiento, la predicci\u00f3n y el dominio de la materia debe convertirse en el credo cient\u00edfico de los qu\u00edmicos de la patria socialista. El fisi\u00f3logo alem\u00e1n Du Bois Reymond consideraba el pensamiento filos\u00f3fico como un cuerpo extra\u00f1o en la escena de las luchas de clase y lo defin\u00eda con el lema \u00a1Ignoramus et ignorabimus!<\/p>\n<p>Es decir, \u00a1nunca conocemos ni conoceremos! El pensamiento cient\u00edfico, uniendo su suerte a la de la clase en ascenso, repite: \u00a1Mientes! Lo impenetrable no existe para el conocimiento consciente. \u00a1Alcanzaremos todo! \u00a1Dominaremos todo! \u00a1Reconstruiremos todo!<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vuestro Congreso se re\u00fane durante las fiestas de celebraci\u00f3n del segundo centenario de la fundaci\u00f3n de la Academia de Ciencias. Las relaticiones entre este Congreso y la Academia se refuerzan todav\u00eda m\u00e1s por el hecho de que la ciencia qu\u00edmica rusa no es de las que menos fama ha conseguido para la Academia. 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