La dominación de clase a través de la educación

Por: Julio Dreyfus

Perspectivas históricas

El sistema educativo ha pasado por una serie de cambios hasta situarse hoy en día, en la moderna sociedad burguesa, como un mecanismo de dominación. El papel del Estado, como instrumento de la clase dominante, juega un papel fundamental en este control social. El recién nombramiento de un militar en el sistema educativo salvadoreño no es más que un guiño a esa nueva burguesía en ascenso: los Bukele.

 

Independientemente de quien gobierne, la educación, en el sistema demo-burgués, es una enseñanza de clase: el hijo del proletariado, independientemente de su capacidad, no tiene derecho a una educación de calidad, sino apenas a una enseñanza “elemental”, “básica”, de manera que, la educación bajo este régimen, muestra las mismas desigualdades que se ostentan en lo social y lo económico, esta injusticia, no es más que un reflejo de una sociedad enferma.

 

Veamos algunos ejemplos, durante la época de las dictaduras militares, la educación se utilizó como herramienta de dominación de clase, imposición de ideologías y adoctrinamiento, estás políticas buscaban crear una conciencia colectiva en los estudiantes despojados de cualquier pensamiento crítico. Entre 1976 y 1983, la dictadura militar argentina, además de haber asumido el poder político como representantes de los intereses económicos de una clase dominante, llevaron a cabo una represión metódica contra todo aquello considerado como “subversivo”, es en este punto donde la educación adquiere relevancia en la “restauración del orden social” y como mecanismo de dominación. De hecho, el Ministerio de Cultura y Educación argentino publicó en 1977 el manual de “Subversión en el ámbito educativo (conozcamos a nuestro enemigo)”, del cual citamos un párrafo:

 

» El texto que llega en esta publicación a los docentes, tiende pues a facilitar la comprensión del fenómeno subversivo que vive la Argentina de estos días, especialmente en el ámbito educativo. Al recorrer sus páginas se advertirá el afán de explicar en forma directa y clara los principales acontecimientos sucedidos y de brindar elementos de juicio sobre el accionar del marxismo.   […] Si este folleto contribuye para que los docentes conozcan mejor a los enemigos de la Nación y para que las generaciones venideras puedan decir de los educadores de hoy que cumplieron con su deber, se habrá logrado con creces su propósito «.

 

Tras el derrocamiento del presidente Arturo Araujo en 1931, se inaugura en El Salvador un largo periodo de dictaduras militares. El aparato militar no sólo ocupa el cargo de la presidencia sino también de ministerios clave como el de educación, con el fin de reforzar los valores del régimen, lealtad hacia el Estado y la dominación, a través del aparato ideológico, de una clase sobre otra. Hasta este punto, hemos mencionado algunos de los mecanismos que el Estado, como instrumento de la burguesía, utiliza para ejercer su dominación, en Israel, por ejemplo, la educación tiene un  componente ideológico claro, desde corta edad se enseña a los niños israelíes sobre el Holocausto, de manera que crecen bajo esa histeria colectiva con un enemigo claro: Palestina, en palabras de la educadora Nurit Peled-Elhanan (investigadora  especializada en racismo en el sistema educativo israelí y Premio Sájarov del Parlamento europeo 2011):

 

[…] La educación en Israel es terriblemente racista. Todo el discurso lo es. El planteamiento es el siguiente: ¿Eres judío? Sí o no. Y si lo eres, ¿eres judío etíope, sefardí o asquenazí? Esto va acompañado de una educación sobre el Holocausto muy traumatizante y agresiva desde los tres años, para que los niños vivan ese trauma y crean que hay otro holocausto a la vuelta de la esquina que van a perpetrar los árabes en vez de los alemanes. Los libros escolares realmente enfatizan esto todo el tiempo.

 

Así se crea un nacionalismo que desemboca con mucha gente adolescente dispuesta a matar a cualquier palestino de cualquier edad, porque creen que son los nuevos nazis que nos van a exterminar […].

 

El papel del gobierno en el control ideológico

El pasado 14 de agosto Nayib Bukele nombró a la capitana de la Fuerza Armada y Doctora en Medicina, Karla Trigueros, como nueva Ministra de Educación, Ciencia y Tecnología. Su nombramiento se suma a la todavía irrisoria lista de ministros cuyas carreras no van en consonancia con el cargo que ostentan, sin embargo, lejos de este detalle —más bien ornamental— se esconde el verdadero objetivo de Bukele: el control, adoctrinamiento e imposición de una ideología de una burguesía en ciernes en la cual él y su círculo cercano son los protagonistas. Citemos un ejemplo, Bukele, que anteriormente decía apoyar las reivindicaciones de la comunidad LGBTI, en 2024 arremetió contra las perspectivas de género de todo el sistema público de educación, hasta el punto de su total aniquilación en los libros y guías escolares. Nada en el gobierno de Bukele es al azar, nada sucede por arte de magia, la recién aprobada “reelección presidencial indefinida” da carta blanca a un hombre que busca controlar todos los aspectos de la vida del país que dice gobernar. El gran lingüista y activista político Noam Chomsky (1928, EEUU), sostiene que el control y distorsión del lenguaje constituyen herramientas eficaces para la manipulación y control social. El simple hecho de nombrar a una militar al frente de una institución como esta, pone en evidencia el grave deterioro de la educación, utilizada como una herramienta para el control y la imposición de una “ideología nacional”, políticas que a la larga buscaban moldear la conciencia de los estudiantes y la abolición del pensamiento crítico.

 

El 15 de agosto de 2025 el Frente Magisterial Salvadoreño publicaba un comunicado sobre esta situación:

 

» Consideramos que esta acción aberrante es un golpe más que la ultra derecha Bukelista está perpetrando contra el área de Educación, y que descaradamente está encaminada a profundizar el deterioro de la Educación Pública con el objeto de la privatización de la Educación, al volver un peligro para los estudiantes el asistir a instituciones de educación pública «.

 

No se trata de un hecho aislado: el despido injustificado de maestros, reuniones a puerta cerrada con organizaciones magisteriales, la perpetuación en el poder, es sólo una muestra del país que se avecina y a la cual debemos estar atentos.

 

Nuestro papel como comunistas

» Las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes en cada época «, esta frase que aparecerá en el libro “La ideología alemana”, escrito por Marx y Engels, entre 1845 y 1846, y publicado por primera vez hasta 1932, resume muy bien la política de Bukele: imposición de una ideología, la de la burguesía. La historia no acaba, no se detiene, los ciclos políticos sí. Las carteras del Estado, lejos de ejercer su papel de garantes, operan como meros instrumentos de un gobierno que moldea y controla la conciencia colectiva: de clase dominante sobre clase dominada. Es nuestro papel como comunistas y revolucionarios ejercer el contrapeso no sólo ideológico y sino moral de un aparato de Estado que controla la narrativa por todos los medios: financiero, judicial, educativo y mediático. Es por eso que sólo a través de la lucha organizada a través de gremiales, sindicatos, organizaciones sociales, etc., podremos librarnos de la alienación y opresión, sólo a través de las luchas donde se exija una educación de calidad, mejora en la infraestructura, investigación científica, equipamiento y un presupuesto adecuado a los nuevos tiempos podremos decir que se ha logrado algo, y no por medio de métodos apoyados en recetas pasadas que ya demostraron su fracaso con creces.

 

San Salvador 19 de agosto 2025

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