Publicado originalmente en marxist.com. Se hizo una adaptación del contenido.
Los días 30 y 31 de mayo, el Colectivo Comunista Revolucionario (CCR) se reunió en Lisboa para celebrar su segundo congreso anual, ¡habiendo duplicado nuestras fuerzas desde su fundación! Con Portugal al borde de su segunda huelga general en seis meses, nuestro evento destacó por su entusiasmo contagioso, fruto de los recientes éxitos y de nuestras ideas marxistas.
Al encuentro asistieron alrededor de 30 compañeros, tres invitados internacionales y varios contactos y simpatizantes. Para marcar la pauta, en la sesión de apertura se anunció que habían superado el objetivo que se fijaron el año pasado de alcanzar los 50 miembros para su segundo congreso.
Y no solo eso: más allá del bastión inicial en Lisboa, ahora cuentan con secciones sólidas en Coimbra y Oporto, creando así los cimientos de una organización nacional. En particular, el grupo de Oporto ha experimentado un crecimiento explosivo y le pisa los talones a Lisboa, ¡habiendo pasado de apenas un puñado de compañeros a 20 desde principios de año!
Un Mundo en Llamas y Portugal en Fermento
El congreso comenzó con un debate sobre las perspectivas mundiales. Como señaló el orador, la situación internacional está cambiando tan rápidamente que las perspectivas deben actualizarse a diario. Esto refleja la profunda crisis del capitalismo y los marcados reajustes en la escena mundial, particularmente entre el imperialismo estadounidense y Europa.
El impacto económico de la guerra de Irán está teniendo un profundo efecto en la lucha de clases, mientras que la autoridad política de la clase dominante en un país tras otro yace en ruinas. Entre el costo de vida agobiante, las guerras aparentemente interminables y las repugnantes revelaciones de los Archivos de Epstein, la conciencia de las masas está experimentando un cambio radical. Como dijo un joven trabajador estadounidense a principios de este año, después de incendiar el almacén donde trabajaba:
«Se lo merecían… jodidas ocho horas, seis días, atrapado pagando la renta de un apartamento de mierda en el que no puedo permitirme vivir… pedófilos por ahí… lucrándose con estas jodidas guerras».
Existe un volcán de ira de clase justo bajo la superficie de la sociedad, creando enormes oportunidades para que los comunistas revolucionarios hagan crecer sus fuerzas.
Luego se debatieron las perspectivas nacionales. Esta discusión se basó en dos documentos: uno sobre perspectivas generales y otro centrado en el rápido ascenso del partido populista de derecha, Chega.
El optimismo revolucionario contrasta marcadamente con el estado de ánimo sombrío de la izquierda portuguesa. Al carecer de fe en la clase trabajadora y en las perspectivas científicas, concluyen que el ascenso de Chega y el rápido declive de los reformistas indican un «giro a la derecha» en la sociedad. Lo que realmente representa es un rechazo total a todos los partidos mayoritarios, que ya han sido puestos a prueba hasta la destrucción en el poder.
Las bruscas oscilaciones electorales son consecuencia del descontento masivo que se está acumulando en la sociedad, que actualmente carece de expresión en el frente político. Esta ira reprimida se manifestó momentáneamente el pasado diciembre, cuando se lanzó una huelga general contra el «paquete laboral» del primer ministro Luís Montenegro, la serie de ataques más severos contra los trabajadores desde la dictadura. Los trabajadores acaban de volver a mostrar su fuerza, con otra huelga general el 3 de junio.
Las masas están inquietas: buscan una salida y están poniendo a prueba a los diferentes partidos. Probaron suerte con los reformistas, que gobernaron a través de diversos acuerdos de gobierno en los que participaron el Partido Socialista, el Bloco de Esquerda y el Partido Comunista Portugués entre 2015 y 2023. Pero estos partidos terminaron gestionando la crisis, aplicando recortes y desacreditándose a sí mismos.
Esto abrió el camino para el ascenso de Chega.
Pero Chega se basa en una demagogia descarada y llena de contradicciones. Inevitablemente quedará al descubierto. ¡Cabe destacar que el 67 por ciento de los miembros de Chega se opuso al paquete laboral y apoyó la huelga general!
Si Chega llega al poder, rápidamente se delatará como enemigo de los trabajadores y servidor del sistema capitalista, lo que preparará el terreno para nuevos giros hacia la izquierda.
¡Construyamos el Partido!
El sábado por la noche se tuvo un evento social muy animado, en el que compañeros y simpatizantes ofrecieron un concierto de rap (¡con letras revolucionarias!) y que terminó con una sesión de DJ. Durante la fiesta, los compañeros mantuvieron animadas discusiones políticas que duraron horas.
El segundo día, discutimos la historia del bolchevismo, que es un tesoro de lecciones para los revolucionarios de hoy. Actualmente, el CCR está pasando de ser un pequeño grupo a una organización de cuadros más profesional, lo que significa que hay mucho que aprender de la lucha de Lenin por construir un partido revolucionario.
En la última sesión, se discutió sobre la organización, evaluando sus avances recientes y discutiendo los próximos pasos. Se estableció la meta de llegar a 100 compañeros para el próximo congreso. Este es un objetivo ambicioso. Pero es posible lograrlo con entusiasmo, con los métodos y tácticas, y con un enfoque en la juventud.
El entusiasmo predominante se expresó de diferentes maneras: intervenciones animadas, numerosas discusiones políticas durante los descansos y un ambiente de camaradería. Pero el indicador más importante del optimismo fue, sin duda, el debate financiero y la colecta.
Se fijó el objetivo de contratar a nuestro primer miembro a tiempo completo antes de su próximo congreso. Con un grupo de dicho tamaño, esta es una necesidad apremiante. Lograrlo requerirá sacrificio por parte de los dedicados miembros.
En la colecta, muchos compañeros aumentaron sus contribuciones mensuales en el acto. Recaudando casi 3.000 €. Si incluimos el dinero recaudado en el evento social y a través de la venta de periódicos y libros, podemos afirmar con seguridad que se superará la marca de los 3.000 €. Esta es una suma considerable para un país donde el salario mínimo es de 920 €.
Este congreso sentó las bases para avances más importantes en los próximos 12 meses. El capitalismo se encuentra en un callejón sin salida en todo el mundo, y esto es particularmente evidente en Portugal, el país más pobre de Europa Occidental.
La clase trabajadora puede derrocar este sistema podrido y transformar la sociedad. Pero para ello necesita una palanca y un punto de apoyo: necesita un programa y un partido. Es la tarea de organizaciones como el CCR proporcionar esto.
Todavía les queda un largo camino por recorrer. Pero también contamos con todas las herramientas necesarias: audacia, entusiasmo y las ideas y métodos del marxismo.
Revolución Comunista
Por nuestra parte, es necesario entender que aquí en El Salvador también es importante poder tener un partido propio que luche por los derechos de las y los trabajadores y ayude a crear las condiciones en las que ellos sean dueños de su propia fuerza de trabajo. Por eso mismo, esta organización también se está esforzando en reclutar más camaradas que puedan unirse a esta lucha. ¡Contamos contigo! ¡Solo el pueblo puede liderar al pueblo!

